capitulo 40

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Dixie

— Leonard, ¿ seguro que este es el camino a la boutique? — pregunto curiosa

— eh... Si señorita, es solo un atajó— contesta rápidamente.

Cada vez las calles están más solas, no creo que sea un atajó. Me sobresalto cuando veo a una camioneta negra interponerse en nuestro camino.

— Leonard, ¿ que está pasando?— me asustó

— lo siento señorita Denovan— es lo único que dice para luego salir del auto, dos hombre salen de la camioneta y vienen hacia nosotras, trato de escapar pero Leonard me lo impide, observo que mi madre está en shock así que trato de tranquilizarme para poder estar con ella.

— mamá, tranquila, todo estará bien— tomo su mano

—Dixie— está pálida. Los dos hombres​ con máscara abren la puerta y nos toman a ambas de los brazos.

— ¡vamos!, ¡caminen que no tengo todo el tiempo! — grita uno de ellos, esta vez no me contengo y empiezo a llorar, tengo mucho miedo, no quiero que le hagan daño a mi madre

— por favor, por favor no nos hagan daño— pido

— eso lo decidirá la jefa— ¿ la jefa?, Samantha, ella está detrás de todo esto. Nos empujan para que entremos a la camioneta, uno se encuentra atrás con nosotras, mientras que el otro conduce.

— ¿ quien los ha enviado? — pregunta mi madre con la voz quebrada

— Samantha— dice unos de los hombres— ahora cierra la boca si no quieres que te dispare— amenaza.

Han pasado al menos tres horas, no hemos dicho ni una sola palabra, tengo tanto miedo, no se de que será capaz Samantha, lo único que quiero es estar en casa con James.

—Rick, hemos llegado, bajalas— anuncia— ¡ vamos, salgan!- nos empujan el que ahora se que se llama Rick. Estamos en un bosque, solo hay una cabaña que se ve muy descuidada, entramos y ahí está ella, Samantha, tiene un aspecto terrible, su mirada hace que un sudor frío me recorra por la espalda.

—vaya, vaya, querida Dixie, es un gusto volver a verte y a ti también Amanda.

James

hola — contestó el teléfono del departamento

—hola James, soy Mila, estuvimos esperando a Dixie y a su mamá cómo por dos horas luego nos cansamos y nos regresamos a mi departamento, ¿ ella está contigo? Ya sabes, pensamos que quizás se sintió mal, últimamente ha tenido muchas náuseas.

—no, Dixie salió de casa hace como cinco horas, Mila, estoy empezando a preocuparme​, ¿ si les ha pasado algo?

—tranquilo James, ¿ ella llevo su teléfono?

—si

— entonces podríamos rastrear su teléfono, pero no debemos de apresurarn...

— no, rastreare ahora mismo su teléfono, también le llamaré a Aarón, el podrá ayudarnos

— está bien, me llamas cuando sepas algo

— Ok .

Cuelgo y rastreo el teléfono de Dixie.

— ! Dios!— no puedo creerlo, Dixie está en el mismo lugar donde Samantha asesino a mi madre, necesito llegar hasta ahí.

— ¿ hola?

— Aarón, necesito que vengas a mi departamento

— ¿ que pasa?

— es Dixie, ven, aquí te explico

— está bien.

Dixie

¡ no! Maldita sea, déjala— suplico. le he suplicado a Samantha que deje a mi madre en paz, me duele tanto verla así, la ha estado torturando, tiene muchas cortadas en su brazo

— primero quiero que veas sufrir a tu madre, querida Dixie, quiero que la veas morir, que sufras, luego será tu turno— sonríe maliciosa

— por favor Samantha, déjala ir

— ni creas que lo haré. Pronto nos iremos, nos iremos lejos de aquí donde nadie logré encontrar sus cuerpos— esas palabras hacen que el estómago se me revuelva, necesito buscar una salida, necesito a James, cada cinco minutos observo la puerta esperando que el aparezca, que alguien nos ayude—tu te lo buscaste Dixie, eres una puta,¡ James es mío!, Te di tantas advertencias para que te alejaras de el y nunca hiciste caso, ahora sufres las consecuencias, ¡ por ser una perra! ¡ por meterte con algo que es mío! ¡ James sigue siendo mío!— me da una cachetada

— ¡ déjala—grita mi madre

— no, mira lo que le hago a tu hijita—sonríe miéntras acerca un navaja a mi brazo derecho.

— ¡ Dios! ¡ no!— grito cuando pasa la navaja por mi brazo, Dios, duele tanto

—ahora veamos, quizás podamos hacer que pierdas a ese bastardo que llevas ahí— acerca la navaja a mi vientre

— no... ¡ cielos!— el dolor en el brazo me está matando- por... Por favor Samantha, no... No lo hagas—en ese momento su teléfono suena

— salvada por el teléfono— habla con desprecio al mismo tiempo que camina hacia la ventana, no me había dado cuenta que ya ha oscurecido, hemos estado mucho tiempo aquí

— Dixie, si no salimos de aqui... Quiero decirte que te amo Dixie, te amo más que a nadie

— mamá, yo también te amo, vamos a salir de aquí juntas, ¿ está bien?, Se que alguien vendrá ha ayudarnos —lloro. hago silencio cuando Samantha regresa

— tenemos que salir de aquí, las desatare, pero si intentan escapar juro que les disparo—nos muestra el arma que lleva en sus manos. Me desata y ahora está desatando a mi mamá, observo como se queja al sentir el roce de la cuerda con las heridas que tiene en sus brazos, piernas y unas cuantas en su cuello. Escucho el sonido de varios autos y se que es el, puedo sentirlo.

— ¡mierda!, nos han descubierto, caminen hacia la puerta de atrás — nos ordena, camina otra vez hacia la ventana y observó como todo su rostro se pone rojo— ¡ joder! El maldito de Rick me ha abandonado— susurra para si misma

—¡Dixie!, ¡ Amanda!—alguien grita detrás de la puerta

—ya que no tengo opción las mataré aquí mismo—carga el arma. Siguen empujando la puerta, solo ruego porque logren abrirla lo antes posible

—empezaré contigo—me apunta con el arma— lo único que puedo hacer es cerrar los ojos y pensar en todos los hermosos momentos que pase con las personas que amo.

— ¡ Dixie! —abro los ojos, escucho el disparo al mismo tiempo que escuchó el grito de mi mamá y veo su cuerpo colocarse delante de mi

—¡ mamá! — en ese instante la puerta se abre y varios policías entran apuntandole a Samantha. Todo pasa en cámara lenta. Samantha bajando el arma, siendo arrestada, James abrazándome, veo su boca moverse, me está hablando pero no logro escuchar nada, veo a mi madre tumbada en el suelo con mucha sangre, rápidamente me colocó a su lado.

—mamá, por favor no me dejes, despierta, por favor— muevo su cuerpo alterada

— Dixie, la ambulancia viene en camino, por favor trata de tranquilizarte​—habla James

— ¿¡ cómo quieres que me tranquilice!?- le grito— ¡ quiero a la maldita ambulancia ahora mismo!—colocó la cabeza de mi madre en mis piernas

—cariño, por favor, tranquilízate, por nuestra Carrie, Dixie

— Dixie, déjame ver—habla Aaron el amigo de James. Toma la muñeca de mi mamá y toma su pulso— Dixie, yo... Yo lo siento, ella ha muerto.

El Socio De Mi Padre Donde viven las historias. Descúbrelo ahora