Semana 5

9.3K 649 175
                                        

El lunes empiezo con las pilas cargadas pero con más de un pinchazo en mi mano. La mañana me resulta insoportable porque me molesta un montón, la medicación que me dio debe de ser floja porque no me hace ningún efecto. Cada vez que rozo la mano con algo veo las estrellas y se me desfigura la cara. Durante la comida con las chicas, hablamos de lo estupenda que fue la fiesta de Malia y Scott.

Pasamos el rato hasta que ya no pueden aguantar más y me preguntan:

―Y bien, ¿no nos tienes que contar nada? ―empieza Malia.

―Pues no. ¿Por qué? ―pregunto.

―Es sabido por todos que el viernes te marchaste en un taxi con el guapote del jefe de Scott―dice Lidya.

―¿Y? ―vuelvo a preguntar.

―¡Que no se os volvió a ver el pelo en toda la noche! ―sigue Allison.

―¿No regresó a la fiesta? ―pregunto incrédulo.

―¿Intentas disimular? ―me suelta Lidya.

Noooo.

―¿Y bien? ―pregunta ansiosa Malia.

Entonces les cuento cómo fue el encuentro en el guardarropa, lo del taxi y lo que sucedió cuando llegamos a mi portal. Ellas me miran como si les estuviera contando la historia más bonita del mundo y yo pongo los ojos en blanco y acabo con la narración.

―Que te acompaña a casa, ¿y no le invitas a pasar? ―pregunta Allison incrédula.

―Pues claro que no ―me defiendo.

―Estás loco de remate ―me abuchea Lidya.

Vaya, otra que me dice lo mismo que Jackson . En el fondo, no sé qué se creen todos. A las tres, cuando regresamos, el director me dice que deje de hacer la burra y me vaya al médico, que otro me sustituirá. Sé que debo ir al médico porque este dolor empieza a ser insoportable, pero dudo sobre si volver a la consulta de Ethan o ir a la mutua del colegio. Finalmente, como no me apetece pasarme la tarde haciendo cola en una sala de espera abarrotada, decido ir a la consulta de Ethan que, además, queda muy cerca de la escuela. Cuando la secretaria de Ethan le informa de que estoy allí, él la hace acompañarme para que pase a su consulta. Solo verme, me vuelve a plantar un beso y me pregunta:

―¿Va todo bien? Derek no me ha avisado de que ibas a venir. ¿No te acompaña hoy? ―me acribilla a preguntas.

Le respondo a la primera y omito la siguiente.―Desde hace unos tres días ha empezado a doler más que en las anteriores visitas.

―Esto no es normal. ¿Te estás tomando el último anti-inflamatorio que te di? Era más fuerte que el primero.

―Lo empecé hace tres días...

―¿Cómo? ―me pregunta como si no me hubiera escuchado bien.

―Pues que no lo he estado haciendo del todo bien... ―reconozco.

―Pues, siento decírtelo, pero la verdad es que esto tiene mal aspecto ―me regaña antes de añadir―: Vamos a ver en las placas qué puedo ver y decidimos. Acompáñame, por favor.

Le sigo por el pasillo de la consulta, está serio y no hace ningún comentario. Después de mirar lo que debe comprobar, volvemos a la consulta.

―Deberás coger la baja para poder hacer reposo, como mínimo durante tres días. Y debes tomarte esta medicación o este dolor se volverá crónico.

―¿Crónico? ―pregunto asustado. Eso no me gusta nada.

―Sí. Y ahora te lo digo muy en serio.

Cogetelo ||Sterek|| ~Terminada~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora