Capítulo 32

117 14 2
                                        


Elizabeth's POV

Estaba aterrada, el disparo había estado a escasos centímetros de papa y de mí. –¿Elizabeth estas bien?—Volvió a preguntar el hombre al ver que no contestaba, asentí levemente intentando espabilarme un poco.—Si papa estoy bien ¿Y tú?.—Pregunte.

—Estoy bien Liz no te preocupes.—Nos fuimos del Highgate, busque por todas parte la mirada de Victoria, no la encontré deje salir un suspiro había perdido mi oportunidad de hablar con ella.

—Te veo mal y dudo mucho que haya sido por el disparo.—Dijo el hombre desviando su mirada de la carretera hacia mi rostro.—¿No pudiste hablar con Victoria?—Pregunto deteniéndose en un semáforo.—No, se fue antes de que pudiera hablar con ella.—

—Elizabeth lamento si estoy siendo duro pero... ¿Por qué envés de estar lamentándote no vas y haces algo para cambiar las cosas con ella? Creo que es hora de que aprendas a tomar decisiones.—Lo mire por unos segundo sabía que tenía razón. –Lo sé papa, iré a casa me cambiaré e iré a hablar con ella y... y si Victoria no me escucha dejare de intentarlo y me concentraré en mis estudios y en la empresa.—El hombre me miro con una mueca en el rostro.—A veces eres tan inteligente y otras veces tan tonta.—Hablo alborotándome el cabello.—No sé cómo tomar eso.—

Victoria's POV

Estaba nerviosa, estaba a tan solo un par de horas de cambiar mi vida, estaba esperando por Mama Andrea que estaba tomándose un té para calmarse, aun no salía de mi cabeza aquel mensaje que había recibido hace dos días. ¿Sería Elizabeth capas de dispararse a sí misma para llamar mi atención? Esa era una de las preguntas que estaban rondando por mi mente.

No la creía capaz de hacer eso o por lo menos no quería creerlo.—¿Vicky?—La voz de mi pequeña hermana me saco de mis pensamientos.—¿Uhm?—

—¿Le diste la oportunidad de hablar a Liz?—Aquello me agarro desprevenida, deje salir un suspiro.—Ehm... No, sabes he estado ocupada con algunas de las solicitudes de la universidad.—La pequeña me miró fijamente con una mirada acusadora.—Eso no es cierto, no quieres hablar con ella.—Dijo la niña con un tono de molestia.—Abby es algo complicado cuando seas mayor entenderás.—La pequeña cruzo sus brazos sobre su pecho.

—No, no necesito ser mayor para entender que eres muy orgullosa.—La niña se sentó en el sofá con el ceño fruncido.

—Abby, por favor hoy es mi ultimó día aquí ¿No vas a estar molesta conmigo verdad?—Dije sentándome junto a ella abrazándola —Sólo porque es tu ultimo día aquí.—Dijo correspondiendo a mi abrazo haciéndome sonreír.—Eres muy generosa.—Le acaricie el cabello.—Te voy a extrañar Vicky.—Dijo estrechándome aún más haciéndome dudar si debía irme.—Yo también te voy a extrañar peque.—Dije colocándome a su altura.—Recuerda portarte bien y cuidar a mama A y a papa S ¿Sí?—La pequeña asintió sonriendo.

—Ellos son los que cuidaran en mi.—Dijo dejando salir una risita.—Pero te prometo que me portaré bien.—Asentí con los ojos vidriosos por las lágrimas que amenazaban con salir.—Oh mis niñas.—Dijo la mujer al llegar y vernos abrazadas, corrió hacia nosotras y se unió al abrazó.

Sentía que dejaba mi alma en Londres y así lo era, dejaba todo sólo por borrar el dolor de la traición Algo cobarde ¿No?

—Mis hermosas mujeres, yo también quiero un abrazo.—Dijo Papa S uniéndose al abrazo familiar.—Aun estas a tiempo de quedarte Vicky.—Susurro en mi oído, sonreí levemente no me quedaría, ya había tomado una decisión y era irme.—Bien, muchos abrazos me harán llorar.—Dije rompiendo el abrazo.

Pelirrojo Enredo (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora