Capítulo 14

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Narrador Omnipresente

-...Finalmente el viejo rey Príamo se presenta solo ante las naves aqueas para suplicar la devolución del cadáver de su hijo. Conmovido ante este acto, Aquiles decide acceder a la petición. El combatiente aqueo siente afinidad con Príamo porque también está triste por la muerte de un ser querido, Patroclo.
La Ilíada concluye con un abrazo y una tregua en la que se dan los funerales de Héctor.- Termino de leer Elizabeth suspirando pesadamente –Joder ya está listo- Dijo tirándose en la cama de Victoria dejando sus piernas colgadas fuera de esta.

-Al parecer también eres estudiosa, definitivamente te juzgue mal Elizabeth- Victoria le sonreía desde la silla del ordenador – ¿Acaso no me merezco un premio por eso?- Pregunto Elizabeth sentándose y mirando fijamente a Victoria.

-¿Un premio? ¿Por ser estudiosa?-Pregunto con tono burlón la pelirroja, Elizabeth se levando. Camino como si de un felino se tratase, con una mirada cargada de picardía. Acorralo a Victoria entre el ordenador y su cuerpo haciendo que sus rostros quedaran a escasos centímetros. –Un premio por haberte enseñado que no soy tan mala como pinto-Se acercó al oído derecho de la pelirroja –Soy peor- Susurro causándole una extraña sensación por todo el cuerpo a Victoria la cual estaba inmóvil conteniendo la respiración.

-Lo único que te podría dar sería un golpe ¿Lo aceptas?- Pregunto Victoria intentando que su voz no fallara por el nerviosismo. Últimamente le ocurría mucho, estar nerviosa cuando se trataba de Elizabeth. La risa de Elizabeth salió de sus labios haciendo que chocara en la mejilla derecha Victoria.

-Como quieras- Dijo alejándose la castaña y volviéndose a echar en la cama jugando con su teléfono dejando confundida a Victoria- Idiota- Murmuro levantándose de la silla y caminando hacia la puerta.

-¿Quieres algo?-interrogo mientras abría la puerta- Claro, a ti, en la cama completamente desnuda ¿Puedes?- Dijo Elizabeth sonriendo con arrogancia, Victoria rodo los ojos y salió dando un portazo que hizo reír a Elizabeth –Me estas volviendo loca Rojita - Admitió con una sonrisa.

Victoria estaba recostada en la pared con una mano en el pecho intentando calmar las aceleradas palpitaciones de su corazón. Se había imaginado a Elizabeth desnuda en SU CAMA, ahora necesitaría una ducha con cubos de hielo.

-¿Estas bien Vicky?-Pregunto Abby haciendo que su hermana se sobresaltara –Oh Abby me has asustado-Abby le dedico una pequeña sonrisa traviesa –Siento haberte asustado Vic-

-No es nada Abby, estoy bien- Y sin más la pequeña pelirroja se fue directo a su habitación, Victoria bajo hacia la cocina, donde tardo algunos minutos mientras preparaba una malteada.

De algo sirvió haber trabajado en cafés y restaurantes pensó la pelirroja, volviendo hacia su habitación con dos vasos llenos de malteada de chocolate.

Elizabeth estaba en la misma posición de antes, con la mirada perdida en el blanco techo.-Si estás pensando en mi desnuda, créeme no pasara –Bromeo Victoria llamando la atención de Elizabeth, esta simplemente sonrió de medio lado.

-Por favor soy Elizabeth Davis genero bragas mojadas y erecciones –La arrogancia en las palabras de Elizabeth no podía ser más, Victoria rodó los ojos entregándole el vaso con la bebida a Elizabeth.

La voz de The Weeknd inundo la habitación desde el teléfono de Elizabeth –Disculpa- Dijo mientras contestaba.

-¡Hola Amanda!- Saludo con emoción Elizabeth al mismo instante que Victoria suspiraba con molestia y dirigía su atención hacia la pantalla del ordenador.

Pelirrojo Enredo (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora