Ian
Hemos llegado a "Aqua-Siesta" un centro recreacional ubicado en la costa. Carolina parece toda una niña pequeña emocionada por sus regalos en Navidad. Uno de los empleados del local nos está escoltando hasta nuestra villa. El rubio, quien no para de mirar a mi supuesta novia había insistido en mostrarnos el lugar. Carol y mi familia aceptaron gustosos mientras que yo solo quería que el chico desapareciera.
- Me encanta. - suelta la chica en una especie de suspiro.
- Sí, el jardín está hermoso. - concuerdo con Carol.
- ¿Qué? ¿De qué jardín hablas? - me mira confundida.
- ¿Pues de cuál más? - río - De este. - digo obvio.
Carolina comienza a reír como si le hubiese contado algún chiste captando la atención de todos los allí presentes.
A veces su risa puede ser muy escandalosa.
Comienzo a reír siguendole la carriente y paso mi brazo al rededor de sus hombros atrayéndola a mi y dándole una mirada al rubio diciendo "Eh, ésta es mi chica. No la mires o te irá muy mal."
Carol
Dejo de reír y sonrío con malicia sintiéndome más que bien con el brazo de Ian sobre mis hombros, solo quiero molestarlo.
- No hablo del jardín. Sino de ese chico. - señalo disimuladamente al rubio intentando provocar a Ian.
¡Ni siquiera me gustan los rubios!
El rostro de Ian se torna serio. Lo había logrado molestar, tal y como quería.
- Carolina - llama mi atención logrando que mis ojos marrón caca caigan sobre los suyos, azules como el mar.
- ¿Qué? - digo desinteresada.
Su mirada sigue igual de seria.
- ¿Qué Ian? Ese chico está buenísimo. ¿Qué quieres que haga? Hasta creo que debo pedirle su número. - hago el intento de caminar hasta el chico pero vuelvo al lado del pelinegro. - ¿Celoso? - río y beso su mejilla para luego camianar frente a él dejándolo solo.
El tour termina y yo me despido de Franco con la mano, así se llama el chico rubio. Nos quedamos frente a una villa hermosísima, la misma que sería nuestro "hogar" por dos meses.
Esto es un sueño.
- Hola - sonríe una mujer algunos años mayor que yo. Tal vez cinco. Su sonrisa es sincera y amable, tanto así que sin pensarlo le devuelvo la sonrisa. - Soy Linda, la hermana mayor de Ian, es un gusto conocerte Carolina.
- Hola Linda. - me hace un poco de gracia su nombre aunque le queda bien, ella es hermosa y si no fuera la hermana de Ian estaría celosa.
¡Los celos son malos Carol!
- El gusto es mío - expreso con amabilidad. - Soy Carolina Parker, la novia de tu hermano.
¿Por qué me presento si ya todos saben quien soy?
Mis mejillas están ardiendo, ¡caramba! se siente tan bien decir que soy la novia de Ian...aunque no sea verdad pero me siento como la mierda al mentirle a Linda.
- Eres adorable, te sonrojas y te pones nerviosa al decir que eres la novia de mi hermano.
Sonrío medio pasmada.
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Miradas (COMPLETA)
Roman d'amourA través de miradas expresamos miles de sentimientos. Carolina siempre miraba al mismo chico desde un extremo de la universidad, él también la miraba a ella desde el otro extremo. Miradas que decían lo que las palabras no podían. El destino les dar...
