Una doncella ha traído un mensaje hace unos minutos, y ha entregado a quien cuida de mí un paquete. Desde que Galatea cayó conmigo, no he salido de esta habitación y eso fue hace cuatro horas. No llore por haber sido tumbada al suelo, o por raspar mi cuerpo, es frustrante para mi sentirme como un estorbo, más cuando las demás se esfuerzan mucho por mejorar sus habilidades. En los simulacros, todas derrotan a sus oponentes, y luego van en mi ayuda, sintiéndome débil y desesperada y sé que mis amigas hacen todo lo posible por ayudarme, por evitar que me lastime, me recuerdan a mis padres. Mis padres... no los he visto desde hace cinco años, al llegar aquí me motive a ser diferente, a demostrar que soy una excelente candidata, que a pesar de mi aspecto frágil soy totalmente diferente por dentro y gracias a mis esfuerzos pude desarrollar una habilidad única: si miro fijamente un objetivo puedo paralizarlo y meterme en su mente. Descubrí esto gracias a mi anunciadora; Zhue, el día que la paralice jugando a las miradas.
Abro el paquete que reposa en mi cama y me encuentro maravillada con el traje que veo dentro. Es de un verde muy oscuro, con unas partes metálicas grises y lleva unas botas con guantes sin dedos, no tiene detalles, pero unas líneas muy delgadas dibujan un extraño patrón en varias partes del traje. Tiene un bolsillo en forma circular en la parte baja de la espalda y otros tantos de varias formas alrededor de las piernas.
-Ese es para su esfera, y esos para lo que usted quiera llevar – Dice la doncella de mi habitación.
Mañana tendremos revisión de entrenamiento, y después partiremos a una misión nosotras solas, eso implica que tarde o temprano poder demostrarles a todas que no soy la chica frágil que acostumbran a ver, podre en algún momento ser yo quien las ayude y evitar la preocupación que las desconcentre.
Mis pensamientos divagan sobre que podrá ser lo que nos tiene preparado la Diosa, y caigo en cuenta de que necesitaremos cosas para lo que sea que esté planeando, un cuchillo siempre es vital, mi madre moriría si me viera usando uno. Pienso en agua, en soga, en medicina y vendas, y cuando voy a tomar unos alimentos que tengo en mi mesa de centro, la doncella lo evita.
-Lo siento, por órdenes no puedes llevar alimentos, lo anterior es aceptado.
El rojo tiñe mi cara, y me siento apenada sin saber la razón. Para un colmo mayor, estaba a punto de volver a llorar cuando alguien toco aparatosamente la puerta. Yo conocía ya ese brusco tocar de mi puerta y no me sorprendió realmente cuando Galatea entro sin yo darle permiso antes.
-Ida, lo siento mucho. No quería ofenderte en el entrenamiento de hoy.
-No... no te p-preocupes Gala...
-Claro que sí! Eres mi amiga, cierto?
Yo asiento, a veces Galatea puede ser agresiva, pero realmente es muy amable por dentro. La invito a sentarse y a que me cuente como termino todo, mientras Lika y Zhue se toman de las manos y juntan sus frentes.
-Siempre me calma verlas así. –Dice Galatea.
Y es cierto, las anunciadoras se comunican entre ellas y con nosotras en varios idiomas, pero además tienen una fuerte conexión mental en donde pueden ver lo que otras ya vieron.
-Ese es tu traje?
-Si... lo trajeron h-hace unas horas... - Mi voz expresa emoción al contarle a ella.
Galatea camina observando todo en mi habitación, de repente me parece que estuviera en un lugar muy lejano. Puedo percibir que esta triste, preocupada, sé que algo no anda bien con ella. Estoy a punto de preguntarle, pero Chariot entra ruidosamente (como siempre es ella) dando una patada a mi puerta y lanzándose a mi cama.
-Eh! Como sigues Id?
Yo miro desaprobatoriamente mientras reviso mi puerta y limpio todo a su paso.
-Estoy bien, gracias Char...
Es grato estar las tres juntas y hablar sobre lo que a todas nos preocupa: La misión. Chariot habla de su traje y de lo que guardara en sus bolsillos, yo le explico lo que mi doncella me dijo sobre la comida, y nos entretenemos sobre las ocurrencias de ella respecto a esconder comida sintiendo la risa falsa de Galatea.
-Y nos piensas contar que te pasa? –Pregunta Chariot mientras lanza un cojín a Galatea.
-Nada, a veces eres molesta.
- Al menos no ando con cara larga, y preocupando a las demás.
Se congelan en su puesto y giran a verme.
-Lo siento Id, no quería que te sintieras mal...
-No pasa nada – Respondo con voz aguada.
-Si ves? La lastimaste tú.
-Pero no fue con intención – Una acalorada pelea se avecina y Lika se posa frente a Galatea para calmarla.
-Ya les dije que no se preocupen. No debemos ponernos en estas y menos cuando estamos cerca de una misión solas. Las tres somos muy unidas, por favor...
-Lo siento Id... Gal.
-Lo siento también – Dice una voz fría de Galatea.
Ambas se despiden y caminan a sus habitaciones, esta vez no tuve que usar mis poderes para calmarlas y eso me alegra mucho. Quisiera poder demostrarles a mis padres lo fuerte que soy, algún día cuando obtenga la corona y los invite a visitarme les demostrare.
Mi doncella ya tiene la cama lista, y tan pronto toco la almohada caigo en un delicioso sueño profundo. Mas no todo es hermoso... comienzo a soñar, a vernos a nosotras cinco tumbadas de rodillas bastante malheridas y llorando. Cada una con un traje ceremonial, hemos crecido, no puedo decir exactamente la edad pero si somos mayores. Lloramos y lloramos, cada vez se siente más dolor en el ambiente y es asfixiante el solo poder ver la escena. El cielo esta oscuro y grandes nubarrones derraman una lluvia gorda y deprimente, una figura oscura se agranda más y más, haciendo que las versiones adultas se retuerzan. No puedo más con esto, necesito despertar, y los ojos rojos de la figura se posan sobre mí... cómo es posible? Su sonrisa horrenda se ensancha y me causa dolor. Gracias a ello me levanto, sudada y asustada. Que fue eso?
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La Corona de la Diosa
FantasyCinco niñas, dos mundos, una Corona. Cada cierta cantidad de años, un proceso de eleccion toma lugar en ambos mundos. La Diosa debe atravesar el portal para elegir del mundo mortal a cinco candidatas que se formaran para llegar a ser la sucesora de...
