Mientras dejo a Altaira con el equipo médico que ha venido a supervisar a las candidatas, me recorre un alivio en el cuerpo, ella no despertó el Don de la visión del futuro, pero si despertó otro; Aquakinesis, aunque de momento solo con la niebla. Despertar ese poder hoy debió dejarla sin energía, agota mucho ya que utiliza poder físico y mental, además de crear agua y derivados a partir de prácticamente nada.
Altaira es sacada del salón, y yo estoy decidida a seguir con la próxima candidata. Todas miran cuando ella pasa en brazos de un guarda, inconsciente y con mascarilla de oxígeno. Sus ojos reflejan muchas dudas y temores, ver a su amiga salir así debe tenerlas a punto de quiebre.
-No se preocupen, estará bien. Se esforzó más de la cuenta.
-Que tuvo que hacer para llegar a ese estado? –Enora chilla.
-Utilizo una nueva técnica, por llamarlo así. Gasto mucha energía de donde ya casi no quedaba, y su cuerpo cedió. Como les dije, no deben preocuparse, fue llevada a que se recupere.
-Diosa... terminaremos todas así? – Chariot pregunta con voz triste.
-Espero que no, pero es tu turno de averiguarlo.
Chariot queda fría en su puesto, siendo la más gritona y alegre del grupo, esta reacción de ella deja ver su temor a la práctica. Galatea aprieta su mano y la abraza, para luego apartarse e irse a sentar lejos de todas. Ella está actuando más extraño de lo normal, desde que llego he notado que mira a todos lados como si quisiera esconder algo, además ha hablado poco y ha incluso abrazado a Chariot, las muestras de afecto no son lo suyo. Además, alejarse de las demás en un momento donde podría conseguir información no demuestra que use bien su capacidad mental. Más tarde me ocupare de ella, por ahora la pelirroja temblorosa a mi lado debe tener mi completa atención.
Nuevamente caminamos hacia el salón de entrenamiento, con cada paso que da Chariot pareciera que fuera a desmayarse. Al entrar y cerrar la puerta, pega un brinco y no puedo contener una risita que apenas alcanza a mis ojos, con esta muestra cálida he logrado que su cuerpo se relaje y enfoque su atención en lo que diré.
-Chariot, quiero que evites mis ataques.
----------------------------------------------------------------------------------------------------
Chariot.
Evitar sus ataques? Esta loca? Quiero decir, he evitado los ataques de mis amigas porque se suponían que en parte eran juego y en otra, un entrenamiento más llevadero y fácil. Pero si de poner gráficamente como seria esta batalla y diría que la Diosa es una ballena y yo una hormiga, me ganaría en un abrir y cerrar de ojos.
-D-Diosa Ume... con todo el respeto que usted merece... Mi intención es sobrevivir y llegar a convertirme en Diosa, no morir aplastada hoy.
-No te estoy pidiendo algo que no puedas hacer, tampoco te he pedido que me mates. Solo que evites ser alcanzada por mí.
-Que le hace pensar que yo puedo hacer algo así? Usted es muy superior a mí.
-Chariot, sino supiera o creyera en lo que eres capaz, no te pediría que hicieras eso. Eres muy sincera, y supongo que lo mismo debo hacer.
La Diosa es perfecta, a pesar de que Altaira termino inconsciente, ella se ve fresca e intacta, solo unas cuantas marcas en su piel delatan que pudo ser alcanzada, y a lo mejor yo también puedo hacerlo.
-Una última cosa antes de comenzar, concéntrate y confía en tu cerebro.
Genial, si me dijera confía en tu cuerpo lo haría, pero en mi cerebro es otra cosa. Mi traje de entrenamiento, a pesar de ser como el de Altaira, es de un rojo fuerte, y un poco más corto, así siento que me muevo mejor, contrasta hermosamente con el de la Diosa, mi cabello rojo está recogido en dos coletas y rozan más debajo de mis hombros, algún día lo tendré tan largo como ella.
-Así que solo debo esquivar? No atacar?
-Atacar es un extra si quieres, solo te pido que no te dejes alcanzar por mis ataques.
Tomo aire y lo contengo en un suspiro que dejo salir sonoramente. Abro mis ojos y ya estoy lista. La Diosa asiente, y comienza a lanzar puños hacia mí, al principio me golpea suavemente, luego mientras esquivo ágilmente uno que otro rozan mi cara y por el aire puedo sentir que son más fuertes. Puedo leer fácilmente sus movimientos al principio, diría que copio los movimientos de Altaira, pero minutos después son más rápidos y certeros.
-Muy bien Chariot, ahora si comienza a esquivarlos. – Su posición corporal cambia a una amenazante y el frio de mi espalda me dice que huya.
Sin moverse de su lugar, agita sus puños como recolectando aire, y los agita hacia mí, mis oídos no me engañan, el aire se está cortando y viene en mi dirección. Salto justo antes de que una fuerza golpee donde estaba hace un momento, ella me ataco usando su energía y el aire.
-Acaso enloqueció?!
Su rostro ahora es de pocos amigos, la he ofendido y la he molestado, mi muerte está asegurada. Corre hacia mí pero no me ataca, solo hace círculos encerrándome, querrá hacer un tornado? Me está costando respirar, sé que esto tiene que ver con el oxígeno, Enora me lo explico pero no preste mucha atención, pero lo estoy lamentando. Siento náuseas y mi cabeza da vueltas, me estoy quedando sin aire, veo como pequeñas bolas de aire se acercan a mí y me golpean, intento esquivarlas pero mi cuerpo está débil y mi amado cerebro no reacciona. Voy a perder este entrenamiento, y mi vida con él, literalmente.
Cierro mis ojos con fuerza y hago puños mis manos, no quiero morir y mucho menos así, no es una forma heroica de hacerlo, mucho menos a mis diez años. Que recordaran de mí? Que solo fui buena en los deportes? Que las alegraba cuando estaban tristes? Que jamás quise estudiar por más que Enora se esforzara en enseñarme? Quisiera recordar lo que me dijo, ese día que se despertó un interés en mí por el fuego. "El fuego necesita del aire, sin él no podría ser creado. Se necesitan tres elementos para hacer fuego, pero ..." ugh, no puedo recordar más. Estoy enojada conmigo misma, voy a morir, estoy siendo golpeada y asfixiada, no hice nada bueno con mi vida y ni siquiera estoy cerca de la corona, siento calor en mi cuerpo, quiero gritar antes de morir.
Dejo salir mi rabia mientras estiro mi cuerpo de una sola vez y de forma brusca, levanto mis puños y los abro, para luego caer de rodillas y esperar lo peor. Pero nada pasa.
-Wow. –La Diosa murmura. – Chariot, abre los ojos, respira.
Me dejo caer de medio lado, no tengo fuerzas para levantarme o sentarme, mi cuerpo esta tendido en una superficie negra, huele a quemado pero no hace calor.
-Que es ese olor? –Pregunto confundida.
-Me lanzaste un rayo, más bien varios de ellos, utilizaste un Don, uno de los más fuertes físicamente hablando.
-Rayos?
-Así es, hiciste un gran trabajo aquí. Me has sorprendido, creí que iba a matarte, pero lograste esquivar mi ataque final y lanzaste un contraataque con rayos, los manejaste gracias a tu temor y rabia. Eso era lo que quería hoy.
Lo último que se es que alguien me levanta y la Diosa me dedica una hermosa sonrisa, después todo se vuelve negro. Morí?
ESTÁS LEYENDO
La Corona de la Diosa
FantasyCinco niñas, dos mundos, una Corona. Cada cierta cantidad de años, un proceso de eleccion toma lugar en ambos mundos. La Diosa debe atravesar el portal para elegir del mundo mortal a cinco candidatas que se formaran para llegar a ser la sucesora de...
