Los sabios han entrado en estos momentos a mi recamara de sanación, no es que haya quedado gravemente herida, pero en mi estado actual es mejor prevenir futuros daños y lesiones. En sus caras se ven emociones encontradas, están felices porque todas las pruebas fueron satisfactorias, se ven tristes porque las niñas quedaron heridas y ellos se han encariñado con todas y cada una de ellas, incluso con la repelente de Galatea. Veo enojo por forzarlas a hacer esta prueba tan pronto, los veo aflijidos por temor a perderlas, el miedo es lo que me preocupa, el miedo que ellos están emanando solo puede indicar una cosa; ellos ya vieron lo que pasara en la prueba.
Me giro hacia Jyata, quien al ser la mas sabia se que también es la mas honesta y no me ocultaría nada a mi. Ella parece encogese al sentir mi mirada, y ver como tiembla bajo tanta ropa, me indica que mis sospechas tienen un 90% de que sean correctas.
-Jyata, dime que fue lo que vieron? – Pregunto mientras me incorporo de la camilla.
-Alteza, las niñas... -Lyher se apresura a contestar con voz temblorosa y colocándose al lado de Jyata - Lo que vimos fue lo mismo que hace muchos años.
Me cuesta creer lo que estoy escuchando, esto no puede repetirse, se supone que las elegi porque sus corazones son mas puros y nobles, sus antecedentes están limpios, vienen de buenas familias y no tienen rastros de maldad. Yo misma dure mucho tiempo haciendo listas de niñas de varios sectores, que fueron entrenadas para ser elegidas, con tal de evitar que la historia de siempre se repita, con la esperanza de romper la cadena del destino. Golpeo con mi puño derecho la camilla y esta se hace añicos, haciéndome saltar de ella antes de caerme.
-VIRHUN! – Grito con tanta ferocidad que todos se sobresaltan. – Te envie a hablar con Idara para que la guiaras, para que le indicaras que hacer! De una manera sutil, y que fuera fácil de entender para ella. –se que mis fosas nasales debieron haberse agrandado mucho porque me cuesta respirar calmadamente.
Virhun se acerca a mi sin temor en su cuerpo, con una mirada detrás de sus pobladas cejas que aguarían hasta el mas duro corazón, lastima que el mio ya no sea asi.
-Alteza, eso fui a hacer, y creo que fui bastante claro con ella, pero existen cosas que no podremos cambiar del destino, por mas que insistamos y tratemos de hacer trampa. Las cosas son como son. –sentencia mientras frota mi mano derecha.
-Nada nunca esta escrito! –Mi voz sigue siendo estridente mientras retiro su suave roce de mi mano.
-Eso se deja para el mundo humano, para las personas normales, para las herederas de la corona, la historia es diferente.
El mas callado de todos, y mas alto, Zoer, sentencia sin dulzura en su voz. Se abre paso entre todos y se enfrenta a mi mirada filosa. El parece nunca ser afectado por mis poderes y mi forma de hablar, al contrario parece como si en mi viera a un dulce gatito.
-Si me permite decirle Alteza, considero importante que antes de que realicen su prueba final en dos días, les permita relajarse, deje que las niñas disfruten un tiempo de carid...
-NO. –se lo que me va a pedir y eso esta fuera de discusión.
-Pienselo, dejarlas ir un dia no afectara a nadie, además podría hacerles bien a todas, eso incluye a la morena.
Todos asienten y se miran con sus ojos destellando de aprobación hacia Zoer. El se alza sobre todos y me lanza una mirada de victoria.
-Recuerde que mientras no se haya cumplido todos los años de entrenamiento, nosotros también podemos decidir sobre las niñas, y nosotros estamos de acuerdo a que vayan. Ya es solo cuestión de si usted se los dice o nosotros.
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La Corona de la Diosa
FantasyCinco niñas, dos mundos, una Corona. Cada cierta cantidad de años, un proceso de eleccion toma lugar en ambos mundos. La Diosa debe atravesar el portal para elegir del mundo mortal a cinco candidatas que se formaran para llegar a ser la sucesora de...
