Capitulo 13

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Desde que deje a las candidatas en el centro del templo, no he dejado de pensar en ellas. Desde su llegada aquí hace cinco años han cambiado mucho, su fuerza e inteligencia han superado las expectativas de todos los sabios e incluso me han sorprendido un poco a mí. No he compartido ni creado fuertes lazos con ellas, no quiero que piensen que se puede crear preferencias, porque a decir verdad todas son unidas, así que no quiero ser la causante de dañar su amistad ya que pronto la necesitaran. Hace días, un alma corrompida quiso atravesar el portal al mundo humano, a la tierra. Por suerte, Aurore (mi anunciadora) fue capaz de avisarme con tiempo, mi equipo y yo pudimos contener el alma y se encuentra en el templo blanco para su purificación, si es que no es demasiado tarde.

Fue justo ese día cuando me di cuenta de que mi poder de percepción ya no es tan eficaz y que dependo de Aurore, y hasta de mi equipo para proteger los portales, cuando la realidad debería ser que ellos dependan de mí como solía ser hace tiempo atrás. Una discusión comenzó a partir de estos hechos, los Sabios quieren ignorar de que los mundos ya no son tan pacíficos y que mis daños están afectando el desarrollo de las misiones.

-No es un tema a discutir, ustedes no quieren ver mi estado actual, no es capricho ni por llevar su contraria. Mientras el alma corrompida trataba de atravesar, en el sector sur una horda de enemigos intentaban dañar la barrera, no puedo dividirme en dos, ya no soy como antes. –Justifique ante ellos.

-Majestad, usted es el pilar de estos mundos, sin usted todo sería un caos. – Comento Virhun.

-Sería un caos que yo cayera por ineficaz, debemos acelerar el entrenamiento.

-Cada cosa toma su tiempo, y cada tiempo tiene su momento. –Seguía tratando de razonar Virhun.

Yo ya estaba exasperada, lidiar con ellos toda mi vida hasta ahora había sido pan comido, pero discutir en cuanto se trataba de las candidatas era irritante.

-Dejen de ver todo desde el punto de vista pacifico! Solíamos tener un plan A, B, C y así hasta la Z para cualquier eventualidad, pero ustedes han decidido hacer de ojos cerrados y enfrascar su esperanza solo en mí!

-Alteza, con todo el respeto que usted merece, hemos sido condescendientes en el tema de las candidatas, simplemente acelerar el proceso de ellas causaría extrañeza en los enemigos y en los humanos, podría incluso desencadenar una rebelión en contra suya. – Jyata fue quien hablo esta vez mientras se acomodaba en su silla.

Realmente tenía razón, es cierto todo lo que dijo, pero aún no sé qué debo hacer para que entiendan que mi fin está cerca y las niñas aun no tienen ni la mitad de su entrenamiento. Resignada a que atendieran mis llamados, me deje caer en mi trono, a pesar de ser una Diosa, un ente para ellos, en cuanto al tema de entrenamiento yo no podía interferir. Decididos a dejar el tema, hicieron un ademan de retirarse esperando que yo lo aceptara, cuando Kjaun alzo su mano bronceada e hizo que todos le atendiéramos con la mirada.

-Existe una misión que quizá pueda ayudar a las candidatas a mejorar sus habilidades, e incluso nos ayudara a ir seleccionando sus futuros entrenamientos.

-De que misión hablas? – Pregunte un poco extrañada.

-Mi Diosa, usted presento la misma misión, solo que cuando tenía doce años y no diez. Es aquella donde todo cambia y se definen las líneas de cada candidata.

Yo sabía perfectamente a que se refería, y note que todos se dieron cuenta debido a mi color de piel y por como temblaban mis piernas. La misión a la que se refería Kjaun era en extremo dolorosa y no solo físicamente, más que nada duele emocionalmente. Por experiencia propia, supe que después de esto todo cambiaria, pero no había otra opción más que esa, sin levantar sospechas de los enemigos y de los humanos. Podíamos decir que los protocolos habían cambiado y que ellas ya estaban listas, era hora de comprobar las elecciones tomadas y los avances de cada una.

-Solo hace falta su aprobación, Majestad.

-Yo... - Murmure, no podía mostrar que estaba deseando retractarme, no ahora – Yo, Ume, Diosa y Maxima Entidad entre los dos mundos, autorizo a que las candidatas realicen la misión "D.S.P.D.Z.R".

Desde aquel día, no he podido descansar bien, a pesar de que las anunciadoras médicas han proporcionado su mejor esfuerzo en curarme, y chequear mi estado, no me siento bien. Sé que mi físico no es la principal causa, y el remordimiento me está consumiendo, Aurore ha venido varias veces a mi auxilio en estos días, y sus sensores la hacen ver que no puede ayudarme en esta ocasión. He mirado desde mi Orbe los entrenamientos, y tarde o temprano deberé encararlas para darles el anuncio. Si alguna de ellas no pasa la prueba antes de la misión, deberé "devolverla" a su mundo.

-En tres días deberán cumplir una misión, para lo cual deberán ir solas. –Comencé a explicarles a las cinco mientras sus ojos mostraban todo tipo de emociones – Yo no podre ayudarlas, ni sus doncellas ni los guardias ni los sabios, solo podrán ir con ustedes sus anunciadoras. Pero lo que puedo hacer es guiarlas y darles esto para que su misión sea más fácil quiero que entiendan que esto no es un entrenamiento ni un simulacro, ya es hora de que demuestren su valor como candidatas.

Ofrecí las esferas grises que tarde o temprano se convertirían en sus Orbes, pero que aún no podía decirles eso. Les explique que al día siguiente revisaría su entrenamiento y así poder guiarlas. No siendo más devolví mi Orbe a su lugar y me marche, era más fácil así y no a través de los Sabios. Di indicaciones todo el día a las doncellas, a las costureras sobre los trajes que ellas llevarían, sobre avise a los guardias que quizá ellas estarían en estos días paseando por todo el templo y que debían asegurarse de ayudarlas en lo que pudieran. Las anunciadoras cocineras estaban felices de poder cocinar más de la cuenta, y de brindar sus servicios a las niñas que tanto querían. Así pasó el día, en varios momentos sentí una oleada de frio y justo cuando todas las candidatas iban a dormir, una de ellas agito el espacio con una pesadilla. Obviamente ninguna pudo presentirlo, solamente yo, esto quería decir que uno de los Dones más fuertes había elegido su recipiente, a su candidata, la visión del futuro había despertado. 

La Corona de la DiosaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora