Capitulo 9

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*Anunciadora de Galatea

La esfera se encuentra muy cerca de mi cara, la cual tiene expresión de molestia y terror combinados. De todas las niñas alrededor del mundo, tenía que venir a mi casa y seleccionarme a mí? A mi precisamente? Yo no estoy interesada en formar parte de la elite de candidatas a la corona, quiero vivir tranquilamente en este mundo y en medio de mis pijamas, en mi nueva habitación. Mis hermanos están con la boca abierta y no quitan sus ojos de la esfera, mi padre en cambio me observa con preocupación, el me conoce a la perfección y sabe lo que hare.

-No! –Grita, pero ya es tarde.

Antes de que el pudiera comenzar la palabra, yo choque mis manos en un aplauso, como quien mata a un zancudo y derribe a la pequeña esfera. Al verla caer, casi sin brillo me siento un poco culpable, pero inmediatamente me sobrepongo y me alegro de haberlo hecho. Ahora si podre dormir y comer cereal sin preocuparme, pero la mirada desaprobatoria de mi padre me remuerde la conciencia, lo que hace que baje mi cabeza de vergüenza. Para el asombro de todos, la esfera vuelve a levitar y se transforma en una mini mujer con un vestido hasta las rodillas amarillo brillante, con cabello blanco y ojos extraños, con un grueso aro en su espalda, su cara esta tan roja como sus labios y no me extraña que pueda estar molesta. La mini humana se acerca ferozmente a mi cara agitando sus manos como riñéndome, y golpea mi nariz, lo cual me hace estornudar.

-Que es esta cosa papá? –Pregunto mientras me alejo de ella.

-Una anunciadora, son las mensajeras de la Diosa.

-Que hace eso aquí, en Mexico?

-Viene por ti monstruo- Dice Jewl, mientras se acerca más a mí y me empuja hacia ella.

-Va! Esa cosa no me llevara a ningún lado, yo no quiero ir, no quiero ser candidata – Ya sé que estoy gritando porque mis hermanos se cubren sus oídos. Pero nada me hará irme con ella.

-Mi cielo, si la Diosa la ha enviado es porque te necesita, y eso indica que podrás protegernos, recibir algo mejor- Mi padre se arrodilla y la toma en sus manos como pidiéndole disculpas- Hazlo por mí, si?

Y esa es mi debilidad; mi padre. Por el haría todo y más que eso, si el me pide algo yo jamás podre decirle que no. Él lo sabe.

Lo miro un poco molesta, pero asiento, y me acerco a la mini humana, le ofrezco mis más sinceras disculpas y le tiendo una mano, en la que ella deposita un papel y se sienta en mi hombro derecho. El papel se encuentra en blanco, mi padre lo toma y aparecen letras en él, es magia! La Diosa envía muy bien resguardados sus mensajes, y no solo por la anunciadora, y eso es genial, quizá ser candidata no sea tan malo. Pero no, aun así no quiero serlo.

-Y ahora qué hago? Debo empacar, esperar, dormir o...?- Le hago estas preguntas a ella.

Y la muy orgullosa solo me señala mi nueva cama. "Dormir" pienso. Pero ella niega con la cabeza, se levanta de mi hombro y vuela a la cama, sentándose en ella, me está invitando a sentarme y esperar.

*Anunciadora de Idara

No puedo creerlo, la Diosa está aquí y por fin mi deseo se hará realidad. Yo me siento feliz, me siento fuerte y con energía, estoy renovada y emocionada. No me he dado cuenta en que momento comencé a caminar hacia ella, su luz me tranquiliza y me atrae, estoy a punto de tocarla cuando siento que alguien me agarra por mi cintura y me arrastra hacia atrás. No sé si fue mi madre o mi padre, pero inmediatamente dejan de moverme, ambos se ubican frente a mí de manera protectora y comienzan a dar caza a la esfera. Los veo moverse de un lado a otro, lanzándole objetos y tratando de que no se acerque a mí, pero ella los esquiva como si fuera todo en cámara lenta. Una vez mis padres caen al suelo en sus rodillas, exhaustos y sin aire, ella toma la forma de una mujer pequeña, con un vestido hasta los muslos de color verde hierba, sus ojos son hermosos un poco alargados y su boca es de labios carnosos y rojos. Su cabello blanco cae hasta debajo de sus pies, y tiene un aro delgado sobre su espalda, es muy hermosa.

-Aléjate de mi hija – le farfulla mi madre.

Ella la mira, aun flotando en el aire y la ignora, dando un bostezo como quien dice "no me interesa lo que digas".

-Qué quieres? La Diosa te envió? – Ahora es mi padre quien le habla, su tono de voz bastante molesto.

Ella asiente y les entrega un papel. Mis padres apenas lo han tocado y destrozado en miles de pedacitos, esto al parecer hace que ella estalle de furia porque se acerca a ellos y se mueve bruscamente alrededor de ellos.

-Dile a la Diosa, que estamos dispuestos a pagarle el precio que ella pida, o darle lo que quiera – Mi padre sigue hablando – a cambio de que no se lleve a mi hija.

Ella abre aún más sus ojos, y su expresión cambia, es una sonrisa burlona, y les indica con el dedo que no es lo que busca.

-Por favor, mi hija es muy frágil y delicada, ella no es capaz de sobrevivir lejos de nosotros y nuestros cuidados - Mi madre le dice suplicante.

Ella niega fuertemente con la cabeza, les enseña su brazo y hace la mímica de "Fuerza" y me señala, se dirige hacia mí, y se posa sobre mi hombro derecho, es tan delicada que no siento que pesa en absoluto.

-Por favor...Por favor... Por favor... - Mi madre ha comenzado a levantarse y su voz aumenta de tono.

-Idara, ven hija, aléjate de la anunciadora – Mi padre tiende sus manos hacia mí y su mirada de lastima y amor me achica el corazón, lo que hare los destruirá.

-No papá, lo siento. Yo quiero ir.

Su dolor es el mío, quiero ir a su lado y abrazarlos, decirles que es mentira, pero no lo es. Quiero ir realmente, quiero ser candidata. La anunciadora me comprende, y se acomoda aún más. Ahora solo debo esperar, mientras mis padres solo me miran con dolor.

La Corona de la DiosaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora