Hoy es mi cumpleaños numero 5, mi madre ha invitado a varios de mis compañeros de colegio a una fiesta. En el patio delantero esta un enorme cartel con globos dando la bienvenida, y en el patio trasero están los inflables, mesas de comida, centro de títeres y otros juegos. Hace un poco de viento, el sol aun no ha salido pero algo me dice que no saldrá.
Aun estoy acostada en mi cama, cubierta de pies a cabeza. Mi abuela esta en el primer piso y escucho como ríe con Francesca, nuestra ama de llaves y ambas dan ordenes de como debe ir la decoración, la ubicaciones de los pastelitos, y muchas otras cosas. Para mi, este día es uno común y corriente, quisiera pasarlo al lado de mi madre y abuela viendo películas y comiendo comida chatarra, pero mi madre insistió en hacer una fiesta. Dice que la edad de cinco es muy importante para las mujeres, las Diosas atraviesan el portal cada ciertos años y eligen a cinco niñas de cinco años para ser sus sucesoras. Ume es nuestra Diosa actual, es muy hermosa y poderosa, a pesar de que la idolatro, no muero de ganas por convertirme en sucesora de su corona, aunque si debe ser lindo tener tantos poderes y que todos te amen.
-Altaira? - La voz de mi madre suena por el pasillo - Cariño levántate, ven conmigo.
Me levanto sin muchas ganas, aun cubierta por mi gruesa cobija y camino lentamente hasta llegar a la puerta de mi habitación. Abro y veo como todo el pasillo esta lleno de globos y confeti, voy caminando a paso de tortuga hasta la habitación de mi madre, ella esta de pie junto a su gran ventana con vista al patio trasero. Lleva puesto un vestido largo color verde esmeralda con tacones azules que hacen juego con sus accesorios, su negro y largo cabello esta suelto, haciendo que su piel blanca se vea casi pálida, se da vuelta para verme con sus ojos negros como la noche mientras me acerco mas a ella. Soy su idéntica copia, pero en versión mas joven.
-Altaira, mi princesa, hoy es tu gran día mi amor. Feliz cumpleaños! -dice todo esto mientras me carga en sus brazos y damos vueltas por su habitación. - Te tengo una sorpresa.
Me lanza a su cama (sabe que eso siempre me hace reír, su cama es tan blanda y grande que me siento en una nube) y toma de su tocador una enorme caja azul oscura y me la entrega, la miro pidiendo permiso para abrirla y con un beso en la mejilla me da permiso de destrozarla hasta ver el regalo. Es un vestido del mismo color de ella, pero mas corto, y unas sandalias plateadas.
-Gracias madre... - digo sin muchos ánimos.
-Que pasa? No te gusto?
-No es eso... es que hoy no estoy de buen animo, porque mejor no cancelas la fiesta y nos quedamos viendo películas?
-Oh mi vida... se que no te gustan las celebraciones grandes, pero hoy es un día especial. Si contamos con suerte, la Diosa atravesara el portal y elegirá a nuevas sucesoras.
-O quizá atraviese el portal para matar a otra alma dañada y...
-Altaira ! eso jamas princesa.
Mi madre ya se encuentra de nuevo supervisando todo por la ventana y me deja con mis comentarios a media boca. Tomo mi regalo y mi cobija, salgo al baño para bañarme y arreglarme, ya no puedo evitar lo inevitable. Me tomo un laaaaaaaargo tiempo en salir, me gusta bañarme y mas si es con burbujas, mi padre solía poner muchas para mi, y me acostumbre a tenerlas siempre. Salgo ya cambiada y voy al primer piso para que mi abuela me peine como solo ella sabe hacerlo, todos los presentes me saludas, me abrazan y cargan, me felicitan y dan sus mejores deseos.
-...a pesar de ser tan pequeña a veces siento que es demasiado madura. -La voz de Francesca se escucha desde las escaleras, se que esta hablando de mi - Espero que así como escucha esta conversación disfrute de su fiesta, cierto señorita chismosa?
Yo rió ante la sorpresa de que me haya descubierto, y me lanza un beso mientras mi abuela me dedica un duradero beso en la frente.
-Supongo que a pesar de tener cinco años ya, quieres que tu abuela te peine - dice mientras soba mi cabeza.
-Si nana!
Han pasado ya dos horas y no ha dejado de sonar el timbre y ya me canse de ver a las personas entrar con regalos de todos los tamaños. Yo solo doy las gracias y he jugado solo un poco con algunas amigas, hemos comenzado una guerra con los niños usando globos y bolas de papel regalo. Un fuerte trueno se escucha por toda la casa, no puedo evitar sonreír; lloverá. Me gusta la lluvia, me siento feliz cuando el agua cae. Otro trueno, pero esta vez tiene algo de diferente, el ruido suena casi mágico, no un estruendo sino mas bien... melodías. Eso solo quiere decir una sola cosa...
-LA DIOSA ATRAVESÓ EL PORTAL! -Gritan los adultos, todos y cada uno llenos de felicidad, orgullo, miedo, una combinación de emociones que van a parar a sus ojos, que me miran fijamente.
-Eloir, quizá la Diosa venga a elegir a Altaira! -Grita la madre de una amiga a mi madre.
Me giro rápidamente y la busco con la mirada, mi madre sonríe de oreja a oreja y lagrimas caen por sus ojos, me mira con mucho amor y al mismo tiempo como si yo fuera la mismísima Diosa. Me caigo sobre mis pies, todo es muy confuso, por una parte estoy feliz ya que quizá yo tenga la oportunidad de ser la Diosa, pero por otra parte y como dije al principio, la idea no es mi favorita tampoco. Todo es muy confuso!
En vez de llover, sale el sol en su máximo esplendor haciendo que el ambiente tenga un aire de tranquilidad y armonía. El viento que soplaba esta mañana desapareció y con el toda mi calma, me encuentro sudando y asustada, me agarro la cabeza con mis manos y trato de asegurarme de que mi cerebro me entienda.
"Quizá la Diosa vino a felicitarme... cruzo un portal prohibido para los mundos y que consume su energía solo para felicitarme, quizá salio a tomar aire, o a lo mejor..."
Muchas ideas me inundan, pero con el pasar del tiempo me tranquilizo, si la Diosa hubiera venido a elegirme, ya habría llegado a mi puerta y sin embargo no se ha presentado nadie. Me relajo notablemente y comienzo a sonreír, la Diosa seguro solo atravesó el portal para tomar aire. Me pongo de pie y corro hacia mi madre, ella se encuentra un poco nerviosa por no decir decepcionada y no deja de mirar la puerta, pero al llegar a ella me recibe como siempre y me besa la mejillas.
-Lamento que la Dios... -No termina de decir su frase, una esfera brillante atraviesa la puerta y emite unas ondas armónicas, casi como el sonido de pequeñas campanillas.
La Diosa esta aquí.
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La Corona de la Diosa
FantasyCinco niñas, dos mundos, una Corona. Cada cierta cantidad de años, un proceso de eleccion toma lugar en ambos mundos. La Diosa debe atravesar el portal para elegir del mundo mortal a cinco candidatas que se formaran para llegar a ser la sucesora de...
