-A qué se refiere la Diosa con revisar nuestro entrenamiento? – La aguda voz de Chariot se escucha lejana a pesar de estar a mi lado.
Altaira toma aire ruidosamente e Ibizu, su anunciadora, guía la esfera gris a las manos de su dueña. Altaira y Enora se reúnen e inspeccionan las esferas de cada una, ellas dos siempre han sido las mas inteligentes, Los Sabios han comentado varias veces que sus resultados en pruebas de tácticas son los mejores. Chariot y yo somos las mejores físicamente, Idara... bueno, ella va bien. Sigo escuchando el agudo tono de Chariot pero no tengo cerebro para procesar sus quejidos, nunca me ha gustado ser candidata, ni siquiera cuando Lika se presentó y me trajeron aquí. No le veo la gracia a separarte de tu familia y entrenar para proteger a personas que te van a amar toda la vida aunque no los llegues a conocer ni ellos a ti. Mi vida era buena hasta ese día, desde hace cinco años lo único que hacemos es entrenar, alimentarnos, asistir a simulacros, observar desde una posición segura como la Diosa combate a las almas dañadas que atraviesan el portal, no pongo realmente empeño alguno por mejorar en mis pruebas. Solo quiero que la elección de la Diosa acabe pronto y poder ir a casa, realmente odio todo esto.
-De quien es esta esfera? – Altaira pregunta viendo como mi esfera está siendo guiada por Lika hacia mi.- Antes era de un gris claro, pero ahora está de gris oscuro.
-Al parecer es mía. Que pasa?
-No te diste cuenta? – Pregunta un poco sorprendida Enora. – Cambio de color mientras Lika te la llevaba.
-Quizá era de este color, no creo que todas sean iguales – Respondo cortante.
-No... era como la de nosotras... Si cambio... - La apagada voz de Idara nos sorprende a todas. Puedo ser cortante con todas, menos con ella.
-Bueno, que se yo. Mejor hablen ustedes de que teorías tienen de estas cosas – Digo mientras tomo la esfera y la guardo en mi sudadera.
Altaira frunce el ceño y Enora mira al cielo alzando una ceja. Chariot ha dejado de hablar para comenzar a lanzar su esfera al aire y que Yul la atrape por ella.
-Realmente no lo sé, puede ser cualquier cosa, nunca he visto esto en los libros de la biblioteca. Si fueron entregados deben ser importantes. – Enora responde mientras toma su barbilla con una mano y la esfera la guarda.
-Por ahora es mejor no pensar en ello, debemos prepararnos, tenemos revisión mañana y será nuestra primera misión solas que es lo más extraño. –Altaira repite los gestos de Enora pero gira para mirar a Chariot.- Tu comienzas con el entrenamiento hoy.
Es costumbre que Chariot comience, siempre está llena de energía y nos sirve para el calentamiento. No me quejo hoy, pues entre más rápido termine esto, más rápido podre irme a dormir a mi habitación y esperar la hora de que esto acabe. Sin poder terminar de pensar en esto noto como el bulto en mi sudadera se pone frio, aunque si es cierto que decido ignorarlo ya que Chariot comienza a correr y la idea es alcanzarla.
Días después de nuestra llegada a este lugar, comenzamos a desarrollar habilidades, Chariot por ejemplo puede correr increíblemente rápido, haciendo a veces que sus pies expulsen chispas o incluso pueda recorrer pequeños trayectos en el agua. Altaira y Enora pueden mover cosas de un lugar a otro y yo puedo saltar muy alto. Los entrenamientos que comienzan con Chariot se basan en alcanzarla antes de que ella complete la vuelta a la pista, para ello usamos las nuevas habilidades, y si soy sincera me agrada solo un poco hacer esto. Enora ha comenzado a arrojarle pesas dejándolas sueltas en el camino, Altaira por su parte cierra sus ojos y al abrirlos arranca varias sillas de las gradas para arrojarlas contra Chariot.
-Eh! Que me harán daño! – Grita Chariot mofándose.
Ya estamos cerca de la línea de meta y es cuando salto para alcanzarla, pero Idara atraviesa su cuerpo en mi camino y las dos caemos dando vueltas y vueltas por la tierra. Chariot se parte en risa cuando llega a la meta y se corona como vencedora.
-Te encuentras bien Idara? – Pregunto a mi pequeña compañera que aun esta tumbada en el suelo.
Idara rompe en llanto y corre hacia dentro del templo cayendo varias veces por culpa de su largo cabello.
-Que le hiciste Gala? –Pregunta mi amiga Chariot.
-Iba a saltar hacia ti, pero no sé porque se metió en la mitad y caímos.
-Es muy delicada, debes tratarla mejor. –Sentencia Altaira.
-Pero no le he hecho nada! Fue un accidente.
-Creo que se refiere a que no debes tratarla como si fuera débil, no siempre contenerte frente a ella. –Me explica Enora. Asiento y después de pensar como disculparme con ella más tarde, proponemos terminar el entrenamiento.
Las cuatro seguimos en el coliseo alzando algunas pesas, saltando cuerda, haciendo flexiones y ayudando a las otras con nuestras habilidades, cuando Colette (la doncella de la cena) se acerca y nos avisa que ya son las ocho de la noche y debemos comer, que también nuestras doncellas nos esperan para que veamos nuestros nuevos trajes y adaptarlos para mañana.
Una vez en el basto comedor, notamos que Idara no ha bajado, haciendo que mi estómago se achique de culpa, pero mi atención dura poco puesta en este pensamiento, ya que algo nuevo lo atrapa. Tanta comida?
-Por qué creen que nos han traído tanto hoy? –Pregunta Chariot con su boca llena de comida.
-La Diosa ha pedido que se alimenten bien, pues mañana es un día importante. –Contesta Colette.
Tantas personas en el otro lado del portal con hambre, y a nosotras nos traen una cantidad abismal de comida que ni siquiera el ejercito que acompaña a la Diosa podría terminarla en una sola noche. Existen cosas con las cuales no puedo lidiar (la verdad son muchas) pero aceptar tanto cuando otros no tienen nada y seguir siendo amada aun cuando no ayudes alimentando a esas personas es una de ellas. Como es que la Diosa no ve eso? Acaso prefiere que nosotras hagamos lo mismo cuando consigamos la corona? Quiere ella que aceptemos todo esto y dejemos a los demás sin nada en el otro lado del portal? Eso no lo debe hacer nadie, y mucho menos la Diosa, a quien todos aman, definitivamente la idea de ganar la corona cada vez me gusta menos, es repulsivo y siento que en mi corazón algo comienza a dañarse, porque ya no venero ni admiro a la Diosa, estoy empezando a detestarla.
El bulto en la sudadera se hace más frio, y al tocarlo con mi mano es como si fuera un iceberg. Salgo corriendo a mi habitación, algo anda mal y necesito saber que es sin que las demás se enteren. Al llegar, cierro la puerta rápidamente y saco la esfera de la sudadera de un tirón, lo que veo me deja sin palabras, ¿Por qué cambio así? La tiro en la cama de lo fría que esta al contacto con mi piel, la contemplo a un lado de la cama, su peso también ha cambiado, hace que se unda casi toda en el colchón, su textura normal ahora es fría y porosa, pero su color negro es lo que más llama la atención, que les diré a las demás mañana? Que causo ese cambio?
ESTÁS LEYENDO
La Corona de la Diosa
FantasiCinco niñas, dos mundos, una Corona. Cada cierta cantidad de años, un proceso de eleccion toma lugar en ambos mundos. La Diosa debe atravesar el portal para elegir del mundo mortal a cinco candidatas que se formaran para llegar a ser la sucesora de...
