48

7.9K 1.5K 416
                                        

Únete a nosotros en:

https://www.facebook.com/groups/SoniaLopezSouto/

Sígueme en:

Facebook: Sonia López Souto

Instagram: @sonialopezsouto

Tik Tok: sonialopezsouto

Y si te gusta lo que lees, puedes adquirir mis otros libros en Amazon:

https://amzn.to/2XZaMdM
_____________________________________

Había olvidado lo molesto que es el aire cargado de arena de Siria. No llevamos ni dos horas aquí y ya siento que me cuesta un mundo respirar, incluso con las ventanillas del cuatro por cuatro cerradas. Poco importa que ahora no nos asfixie el calor, la arena se encarga de ello.

-Mierda de arena - protesto después de beber agua.

-Cierra bien todos tus agujeros, Keenan - ríe Randy.

-Cuidado que no cierre los tuyos también, cabrón.

-Me gusta la propuesta - ríe más alto -, pero eso mejor en privado. Donde nadie pueda vernos.

-Recuérdamelo cuando regresemos a casa, cariño - le guiño un ojo -. Te haré disfrutar como nunca.

-Ahora eres un hombre comprometido - me recuerda -. Dudo que Helena te deje.

-Helena es peor que yo. Me animará a hacerlo - rio, consciente de que ella se prestaría a esta broma sin problemas e incluso la mejoraría. No he podido encontrar mejor compañera de vida y solo ahora empiezo a comprenderlo realmente.

-Estamos cerca, muchachos - Lenox nos avisa, señalando frente a nosotros. 

Contactamos con los americanos nada más aterrizar para avisarlos de que estábamos en las inmediaciones y parece que han decidido salir a recibirnos porque un convoy de al menos seis vehículos fuertemente armados se acerca a nosotros alzando tras él una gran polvareda. Se agradece el detalle porque, a pesar de todas las bromas, esta zona es realmente peligrosa. Los insurgentes andan cerca y podríamos caer en una emboscada o ser derribados por una mina en cualquier momento. Ellos conocen el terreno mucho mejor que nosotros y saben cuál es el camino más seguro. Solo por eso ya son bienvenidos.

Nos escoltan hasta la base y allí nos recibe el capitán Cooper, un hombre con una enorme sonrisa amigable en los labios que contrasta totalmente con su intimidante corpulencia. A pesar de que solo somos tres, nos estrecha la mano con efusividad agradeciendo nuestra ayuda. 

-Estamos algo flojos en cuanto a personal en este momento - nos explica mientras nos lleva hasta la tienda donde nos alojaremos -. Entre las bajas temporales y los permisos de algunos de los muchachos, nuestros efectivos se han visto drásticamente reducidos en los últimos meses. Hemos solicitado refuerzos, pero no enviarán a nadie hasta dentro de otro mes más; eso como mínimo, así que toda ayuda es bien recibida, por poca que sea.

-Esperemos que no haya problemas porque la ayuda venga por su cuenta y riesgo - le dice Lenox.

Lo hablamos con ellos antes de venir para que tomasen en cuenta lo que podría suceder si nos descubren y tuviesen tiempo suficiente para decidir si se arriesgaban con nosotros o no. Al parecer no les importa el cómo, sino el porqué y no tuvieron problema con ello. Ahora que estamos aquí, lo ratifica.

-Trataremos de que nadie lo sepa - sonríe -. Para empezar, os proporcionaremos uniformes y armamento americanos. Así pasaréis desapercibidos entre los nuestros y será más difícil que os descubran. 

-Es una buena idea - corrobora Lenox.

-También os instruiremos un poco en nuestras técnicas básicas para que os amoldéis a ellas y no haya problemas de entendimiento durante la acción.

Nunca conmigoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora