CAPÍTULO 10

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"Cuando estás allí durmiendo escuchó tu respiración y te digo cosas que jamás has oído"





—¿Entonces qué sigue hoy? —preguntó Joel con la vista pegada al teléfono. El juego de la serpiente realmente lo entretenía.

—Seguiremos con la sesión pasada.

—Pero...

—¿Qué sucedió? ¿Te siguieron acosando, alguien más sabía?

—Bueno, mamá se dio cuenta cuando me golpearon. Después de estar dos meses recibiendo mensajes aterradores los tipos me encontraron en la calle y me golpearon... Esa fue mi última desgracia antes de entrar aquí —se encogió de hombros tratando de tomar la situación con humor.

Sus ojos verdes lo miraron profundamente llegando hasta su corazón; era como si ellos controlaran su mente.

—Prometo que todo mejorara —susurró.

Joel lo miró a los ojos y sonrió contagiando al menor, y como antes Erick fue el primero en acercarse esperando que sus nervios no lo traicionaran. Sabía lo que estaba a punto de hacer y necesitaba hacerlo para al fin saciar sus dudas. Cerraron el espacio entre ellos y con suavidad sus labios se rozaron inocentemente, apreciando el momento que estaba a punto de ser roto.

Tocaron la puerta; seguidamente apareció una linda chica castaña con una gran sonrisa.

—¡Joel! —ella corrió hacia él sin importarle empujar a Erick a un lado —, bebé al fin te encontré.

—Usted no puede estar aquí.

La chica se volvió hacia él —Uh, hablé con un doctor... Christopher, él dijo que Joel recibía visitas a esta hora.

Erick rodó los ojos —Cinco minutos, Joel tiene un chequeo luego —y con aquello salió.

Acaba de dejar a Joel solo.

Con una chica que lo llamo bebé.

Bebé.

Podría ser su ex. Aunque Joel nunca menciono eso en alguna sesión.

Quizá mintió. Estuvo escuchando mentiras todo este tiempo.

Y con solo esos pensamientos no pudo evitar sentir una punzada en su pecho.

11:40 pm, su turno casi terminaba. Erick daba una última vuelta y aunque no quisiera, sus pies lo llevaron directo al cuarto de Joel. Éste lo recibió con una sonrisa, pero al ver que no fue correspondida y el menor no le dirigió mirada frunció el ceño. Imagino que estaría así después de todo, ellos compartieron un pequeño toque de labios, sin embargo, dijo:

—¿Estás bien?

Erick levantó la mirada.

—Estoy cansado —respondió brevemente —, mi turno ya termino. Voy a descansar, te sugiero que hagas lo mismo.

Lo observó salir sin decir ni una palabra. Su pecho dolía y estaba seguro que no era producto del cáncer; hasta que se dio cuenta de algo que empeoro el dolor.

Erick no le dijo buenas noches.

Erick no le prometió que volvería.

Sin embargo, esa noche Joel espero a cierto doctor que jamás llegó.



muerto || joerickDonde viven las historias. Descúbrelo ahora