Capítulo III

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-Cuando era un bebé mi mamá me abandono en un orfanato, no se los motivos de su decisión, pero lo que sí se, es que me abandonó, que yo recuerde nunca tuve problemas hasta que llego un chico, yo tenía cerca de 12 años y el aproximadamente 17, todos decían que él era malo, tal vez si les hubiera creído no me abría metido en los problemas en que me metí- suspire- la cosa es que yo me acerque a ese chico, al hablar con el me di cuanta de que lo que decían los demás no era cierto, al menos eso creí yo, pasó al menos 9 meses en los que el me demostró que las personas podían ser buenas, no como todas las mierdas de personas que había conocido, después de eso, un día un cuidador, que se supone son las personas que deberían de cuidarte, intento abusar de mí, me dijo que sería una forma de pagarle por todo lo que él había hecho para que yo estuviera bien, en ese momento creí que estaba bien que sería una forma de recompensarlo- agaché mi cabeza- cuando comenzo a tocarme y besarme sentí asco pero no por él, sino que por mi, me sentía sucio, cuando todo iba a comenzar, ese chico me salvo, quito de encima a ese tipo de encima mio y lo golpeó, y lo golpeó hasta que quedó inconsciente.
Desde ese día yo lo vi como mi héroe, siempre estaba cerca suyo y el decía que siempre estaría para protegerme, que gran mentira, un día me insistió para que nos escaparamos, yo por supuesto que iría a cualquier parte del mundo si hay iba a estar él, ese día, ese maldito día, él me emborracho y abuso de mi, luego de eso se fue repitiendo una y otra vez hasta que un día cualquiera después de 3 años de abusos, porque no fue solamente el, había días en los que también llamaba a sus amigos, ese día mientras comía, me dolió el pecho, la directora personalmente me trajo a este hospital, luego de todos los exámenes los doctores le dijeron a la directora el problema que tenia, ya sabes la cardiopatia isquemica, y sobre los abusos que sufrí, también recuerdo que ella lloró al lado de mi camilla pidiéndome perdón por no haber echo nada a pesar de que sabía lo que me hacían, yo le dije que no importaba, que estaba bien y que me lo merecía ya que nunca dije nada-tenia los ojos llenos de lágrimas al igual que Tae- y sabes que fue lo mejor, que dijo que podía quedarme aquí, que no tenía que volver, que podían haceme daño otra vez y que ella no podría hacer nada, y desde eso estoy aquí, esperando que llegué el día en el que tenga que despedirme de este cielo.

Tae después de darme un abrazo, se retiro en silencio, no dijo ninguna palabra, solo se marchó, lo entiendo yo también sentiría asco de un chico cómo yo.

Mi Paciente [vkook] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora