Capítulo 9: Desastre.

4.9K 425 277
                                        

Llegó por fin el anhelado día. Chenle estuvo cocinando con Jaemin un montón para que mereciera la pena la visita.

Supuestamente Jaemin se ofreció porque él era un desastre y seguro no sabría preparar nada minimamente complicado y sólo sabía cocinar ramen.

—Escúchame, mocoso — Renjun estaba muy apuesto, se había puesto un traje formal y esa mirada que penetrante en los ojos del menor lo mataban; y más si le hablaba en ese tono mientras se colocaba la corbata—.  No quiero no verte hoy. Así que no aparezcas más por aquí, no quiero que nuestras primas te vean, me avergüenzas.

—E-está bien... —respondió roto.

Se largó al cuarto suspirando. Pero alguien más abrió la puerta de su cuarto después que él.

—Lo he oído todo. — Era Jisung.

—¡Ay, Dios...! —exclamó del susto.

—No reconozco a mi hermano. Osea, normalmente sí es un poco borde, pero solía ser bastante más amable.

—Creo que la culpa es mía, no debí directamente ni entrar a esta casa.

El menor posó su mano en la espalda mientras hacía leves caricias que provocaban sensaciones exóticas al mayor.

—Lo siento.

—¿Por qué lo dices?

—Por tener que aguantar esto. Y también lo siento mucho por todo lo que te hemos hecho. — Miró al techo evitando contacto visual con su mayor—.La verdad es que... Sí, es algo difícil de explicar. Verás; al ser hijos de un empresario tan famoso y una madre tan hermosa obviamente eso nos afecta. Somos por así decirlo figuras públicas, por algo ahora vivimos apartados del mundo. Más de una vez varias chicas han intentado ser nuestra pareja incluso nuestro propio padre nos ha organizado citas...—Tragó saliva—.  Te preguntarás el por qué te estoy contando todo esto, ¿verdad? Jeje... Bueno, una vez sin querer entramos en el despacho de nuestro padre. Esa única habitación en la que no habrás podido entrar.

—Mierda...   —pensó Chenle.

—Pues su ordenador estaba encendido y vimos algo que no debimos de ver. Ya sabes... Páginas de adultos y esas cosas... ¿De dónde crees que sacamos cosas tan raras? Desde ese día nuestras hormonas se revolucionaron y llegamos a practicar con objetos que no te querrás imaginar...  O..., ¿de dónde crees que salieron todos esos disfraces? Los compramos de Internet a escondidas. Ahora que ya sabíamos de esos temas... Desde entonces teníamos fetiches secretos... Cosas nuevas... Queríamos experimentar y... Lo terminamos haciendo contigo, una buena persona que estaba dispuesta a cuidar de nosotros. Explotamos al primer día, te tratamos fatal porque te vimos como una presa fácil. Pero... ¿Sabes? Desde aquel día que te vi vestido de animadora... Cambiaste mi percepción. Creía que eras inferior por ser pobre, por venir de otro lugar... Pero no. Gracias a ti ya sé como se siente tener un amigo y sentir.... Bueno a lo que iba, lo siento. Tenía que conocerte antes de juzgarte desde el principio.

—¿De nuevo?

—Por no defenderte antes, por tratarte mal. Por ir de la nada de buenas.

—Está bien, Jisung. Además, gracias por defenderme el otro día y ser el único que me trata bien.

Cerró los ojos y besó al peliazul. El más alto se acomodó en la cama de Chenle mientras se rozaba los labios con sus dedos y sus mejillas cambiaban de color.

—¿Qué te pasa, Chennie?

—Nada, hoy no me veréis. Estaréis ocupados con vuestras primas.

—Dah, ni bien me caen. Mi madre siempre nos fuerza a ser cordial con todo el mundo. ¡Ya sé! Se me acaba de ocurrir una pedazo de idea para que los idiotas de mis hermanos no te hagan el vacío hoy y tal vez pase algo.

🗝 𝐄𝐥 𝐒𝐢𝐫𝐯𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐋𝐨𝐬 𝐋𝐞𝐞 🗝 | ᴄʜᴇɴʟᴇ × ɴᴄᴛ ᴅʀᴇᴀᴍ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora