nineteen.

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n/a: si quieren ternura y nada fuerte aquí habrá, si quieren solo emociones fuertes lean la nota que hay al final del capítulo.

jack aquella mañana despertó antes que finn, y se pasó unos largos diez minutos observando a este dormir, acariciando el rizado pelo de finn, mirando como sus dedos delineaban sus rulos con sutileza, como si de la obra más preciosa se tratase.

el menor se levantó, dejando a su peluche leo en la cama, acurrucandolo al lado de finn, riendo con ternura al ver aquella imagen.

aunque el mayor no tardó mucho en despertar y ver a jack sentado en el suelo, con la cabeza apoyada en su cama, moviendo los pies con aburrimiento.

— buenos días. — finn gateó hasta el borde de la cama, besando el pelo de jack, provocando que una suave risa saliese de los labios del pequeño.

— ¡buenos días! — jack saltó a la cama, cayendo en brazos de finn y dejando besos por todo su rostro.

el mayor no tardó un segundo en levantarse con jack en sus brazos, sentando a este en su escritorio.

— como hoy va a ser un día aburrido he estado pensando que podríamos ver una película o algo así. ¿te parece bien? — preguntó el mayor y jack asintió con una gran sonrisa en sus labios.

— ¡sí! — exclamó el menor saltando del escritorio y corriendo por toda la habitación.

— pero antes tienes que desayunar, ya te sabes mis normas. — advirtió finn parando al pequeño, observando como este soltaba un fuerte suspiro por sus labios, asintiendo más tarde.

— está bien, pero no me traigas galletas, las he aborrecido. — jack hizo una mueca de asco sacando su lengua al recordar el típico sabor que aquellas galletas tenían.

— vale, te traeré otra cosa. — finn rió saliendo de la habitación y dirigiéndose a la cafetería, lo cual hacía todas las mañanas que pasaba con jack.

por el camino a la cafetería finn se encontró a matt, quien tenía el semblante serio y unos ojos tristes.

— wolfhard... — habló matt obstruyendo el paso hacia el pasillo de la cafetería, para que el nombrado no pasase.

— ¿ocurre algo? — dijo finn con miedo, hacia tiempo que no veía a matt así, y cuando eso pasaba no significaba que habrían buenas noticias.

— mañana tienes que irte, se acaban los tres meses. — murmuró matt observando como la cara de finn pasaba de confusión a una de pánico absoluto.

— n-no puede ser... en mi móvil pone que aún falta una semana. — finn comenzaba a respirar con dificultad a la par que las palabras de matt se repetían una y otra vez en su cabeza.

— pues lamento decirte que no, pero bueno, piensa que volverás a ver a tus padres y a tus amigos, y tendrás las puertas abiertas para visitar a jack cuando quieras, sinceramente no pensé que jamás diría esto. — matt suspiró y finn hundió su rostro entre sus manos, recibiendo una palmada en la espalda por parte del de cabello canoso.

— ¿y qué pasará con jack? — preguntó finn levantando de repente el rostro de sus manos.

— eso es lo malo... pero no te preocupes, nos encargaremos de él, tendrá un buen encargado. — matt sonrió con simpatía recibiendo un gruñido por parte de finn.

— ¿un buen encargado como luca? — dijo finn entre dientes a lo que matt negó con rapidez.

— oh por dios no, eso fue un gran error que no volverá a pasar. — matt habló tratando de calmar al de pelo rizado.

— más te vale. — finn pasó a la cafetería con cara de pocos amigos, pidiendo su café de siempre, el zumo de jack y una manzana para este.

caminó con rapidez a la habitación, y antes de abrir la puerta intentó fingir la mejor de sus sonrisas, para que jack no sospechase nada.

pero jack no era idiota, y el más mínimo problema de finn lo notaba.

— ¡por fin estás aquí, has tardado mucho! ¿estás bien? — jack pasó de sonreír ampliamente a fruncir el ceño en menos de un segundo.

— ¿yo, eh? oh si claro. — finn seguía fingiendo una sonrisa, mientras jack le observaba desde cerca.

— finn... — dijo jack tomando la mano del nombrado, ganando la atención de este al instante.

— ¿qué? — cuestionó finn acariciando los nudillos del menor con el pulgar.

— los amigos no mienten. — jack repitió la frase que finn le dijo meses atrás.

el mayor al oír aquellas palabras por parte de jack no tardó en sonreír con tristeza y tomar al pequeño entre sus brazos, sollozando en su cuello.

— a veces es mejor mentir y no hacer daño a nadie... — murmuró finn mientras jack estaba cada vez más y más confuso.

el pequeño decidió no hacer más preguntas para que finn no estuviese más triste, no le gustaba ver a finn triste.

ambos se tomaron el desayuno juntos, finn no dijo ni una sola palabra, sabía que si hablaba le diría a jack que en veinticuatro horas no se volverían a ver tan seguido como siempre ni volverían a dormir juntos.

jack de vez en cuando se inclinaba en su silla para besar la mejilla de finn, tratando de hacer más feliz a este, pero solo recibía sonrisas tristes por parte de finn.

cuando la cena acabó finn se fue a dormir, sin darle las buenas noches a jack, solo aferrándose a él, mientras que jack seguía confuso a más no poder, acariciando la espalda de finn en un intento de calmarle, pero eso no era posible.

aquella noche, aunque no lo pareciese, no sería la más dura para finn, aún quedaban peores.

n/a: quedan menos de dos capítulos para que esto termine.

2 - 1 = 1

queda un capítulo!!1!1!! :D

 silence ; fack au #O1Stories to obsess over. Discover now