*Narra Luke*
Desperté con un fuerte dolor de cabeza, la luz de mis persianas llevaban directamente a mis ojos y la voz de mi madre llamándome, definitivamente no había peor forma de comenzar el día. Mi madre dio dos pequeños golpecitos en mi puerta y me pregunto si podía pasar.
-¡Hey! Todavía no te contestaba si podías pasar.
-Te he visto mil veces sin ropa, Luke.
-¡Tenía 5 años, mamá! Ahora ya soy grande, ¡ya cambiaron las cosas!
-Lo que sea, apúrate… te están esperando abajo.
-¿Quién?
Mi madre rodó los ojos y salió de mi habitación. Me arreglé, tomé los jeans y la playera que ayer había dejado tirados en el suelo, mi patineta fracturada la guarde en una backpack y salí de mi habitación. Escuché una voz muy bien conocida que provenía de la cocina unida a la de mi familia, caminé rápido para pasar desapercibido pero la voz de mi mamá me detuvo antes de abrir la puerta del frente.
-¿A dónde vas? Calum está aquí y está desayunando con nosotros.
Calum volteó a verme y me dijo hola con la mano, hice lo mismo y me volteé de nuevo hacia la puerta.
-Luke Hemmings, de aquí no vas a salir sin desayunar. ¡Ven aquí en este momento! Te vas a sentar a convivir con la familia, tu amigo y luego te irás.
Me quedé estático. No quería convivir con Calum después de lo que pasó y no quería recibir un interrogatorio sobre eso por parte de mis padres.
-¿Estás escuchando a tu madre?
Mi padre se puso de pie y preferí evitar una pelea. Me acerqué a la mesa y me senté junto a Calum. Nadie habló hasta que mi hermano seguramente se dio cuenta de que las cosas con Calum no andaban del todo bien y rompió el hielo.
-Y cuéntenme, chavos. ¿Qué tiene planeado para hoy?
Calum empezaba a hablar cuando yo lo hice por él.
-Nada. Iré a reparar mi patineta que ayer se averió y después me reuniré con mis otros amigos, por eso Calum vino a desayunar.
Calum me miró.
-Yo sé de un lugar donde te dejan las patinetas como nuevas, si quieres puedo ir contigo y mostrarte donde es. El dueño es amigo de mi papá.
-No, gracias. Ya tengo un lugar.
Mi padres nos miraron extrañados y mi hermano de nuevo intervino.
-Deberías de ir con Calum, si dice que te la dejan como nueva y me imagino que a menor precio por ser conocido… ¿Qué mejor?
Rodeé los ojos y acepté ir con Calum. Terminamos de desayunar y los dos salimos de la casa.
-No sé qué pretendes con esto pero no me parece que involucres a mi familia.
-No involucré a tu familia, Luke.
-¿Para donde es el lugar que dices?
-No hay lugar. Escucha… en serio no quiero que estemos peleados por una tontería como esta. Ashton está dispuesto a perdonarte por el golpe y a poner de su parte para que ya no haya ese tipo de problemas.
-No es eso, Calum. Mientras esa chica esté los problemas no se van a acabar. ¿Sabes por qué? Porque es una EXTRAÑA, es una pesada, no me agrada sin mencionar que tú te distraes.
-Sólo ¿yo?
Comencé a reír, en verdad yo no podía enojarme con Calum. El siempre había sido mi mejor amigo y una chica ni una pelea tonta como decía él debía de separarnos.
-No la has visto bien, Luke. Ella es… uff y además es una linda persona.
-O sea que si te gusta.
-A ti también te gustaría si la conocieras.
-No lo creo, no me gustan las niñas subidas.
-Cállate.
Calum me dio una palmada en la cabeza y reí muchísimo.
-Tienes que conocerla.
-Pues a ver…
-Ah, no, olvídalo… hoy se va pasar el día con su novio.
Negué con la cabeza y caminamos en busca de la tienda de reparaciones.
-Por cierto, Luke… ¿Qué pasó con tu patineta?
-Ayer estaba en el parque y choqué con una chava que iba caminando y bueno… la patineta salió volando al igual que ella.
-¿La tiraste?
-Chocamos y se lastimo. Me sentí mal y traté de ayudarla pero ella también se sintió mal por lo de mi patineta así que no aceptó casi mi ayuda.
-Vaya… y ¿era bonita?
-No la vi bien porque estábamos del lado del parque que está muy oscuro por los arboles pero… tenía una voz hermosa y me pareció bastante agradable.
-¡Oh por Dios! Luke Hemmings tiene un crush en una desconocida a la cual tiró… ¿Quién lo diría?
-No los digas así que se oye trágico pero en serio me gustaría volver a verla.
-Hoy hay que ir al parque a ver si pasa o algo.
-La seguí…
-¿QUÉ?
-Sí, la seguí para ver en donde vivía. Estaba lastimada y no podía caminar bien.
-Además de que querías saber más.
-También.
-Entonces hay que ir hoy por su casa a mirar rodillas de mujeres.
Comencé a reír y asentí. Me sentía feliz de poder contar con Calum para ese tipo de cosas ya que él siempre sabía qué hacer.
Llegamos a la tienda de patinetas y nos apuraríamos para después reunirnos con Michael y Ashton.
