Universidad Metroca Acto I

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(2 horas después de "Problemas")

He vuelto a revisar la droguería. No hay indicios de ataques o alguna defensa personal. El lugar está abandonado. Por ahora. Me las he arreglado para darme un respiro y pensar muy bien mi entrada hacia mi próximo objetivo: la Universidad Metroca.

Tiene rejas. Parece cerrado. Y los salones que debe tener deben de ser útiles para estar refugiado un tiempo. Listo. He recogido mis cosas, me las puse sobre mi espalda. Me acerqué a la reja principal. Estaba cerrada. Era mucho mejor, así los infectados no podrían entrar por ahí. Al menos, tendrían que forzarla, hasta tal punto que caería y tal ruido alertaría a cualquiera. Escalé por la parte superior, casi por el garaje, y me he lanzado. La altura ha sido óptima. No me he roto nada. Tan solo siento un poco de fuerza en las piernas y listo.

Pero apenas llegué a la parte de adentro de la reja. No dentro de la Universidad. Me acerqué a la puerta principal de la institución, había un mensaje amarrado al pomo. Decía: "ALÉJATE SI NO QUIERES MORIR". Joder. Ya hay alguien dentro. O al menos dejó un mensaje. Pero, ¿y si hay más de uno? ¿Y si hay toda una escuadra armada hasta los dientes dentro?

No era inteligente forzar la puerta. Busqué otra entrada. Revisé alrededor, había un patio, pero estaban cerradas todas las ventanas. Decidí volver al garaje, al llegar, pude observar que había un vehículo. Me acerqué lo suficiente para poder mirar que estaba en buena forma. Si tan solo pudiera abrir la puerta y encenderlo, saldría de este lugar. Pero el vehículo parece tener alarma. Y aunque pudiera abrirlo, no sabría hacer el cableado de las películas de Hollywood. No. Necesito buscar la llave del vehículo y podré hacer mi plan. 

Y aquí viene la gran pregunta del millón: ¿En una puta universidad, suponiendo que tiene gente armada dentro y posiblemente infectados, dónde estaría la llave?

Me fui de ahí. Vi que había un acceso a la institución en el garaje. La del primer piso estaba cerrada. La del segundo parece atascada. Y la del tercero, madre mía, abrió sin problemas. Cabe notar que se me olvidó por completo revisar los otros garajes ya que solo subí las escaleras sin revisar los otros pisos.

Estaba en la Universidad, dentro. La iluminación estaba cortada. El único haz de luz provenía del sol. Revisé algunas habitaciones, unas estaban cerradas, otras abiertas pero sin nada útil dentro. Después de revisar el tercer piso, iba a dignarme a revisar los otros, cuando de la nada escuché un sonido de algo cayendo. Me agaché y me escondí en un muro. Había gente dentro. Pude escuchar a dos personas diferentes hablando:

-Maldita sea, siempre que te paso el rifle, ¿se te cae no?

-Cálmate, tan solo me pareció escuchar algo arriba.-estos dos estaban en el segundo piso. No sé quienes son ni qué quieren.

-Recuerda que el jefe se puede molestar, todo lo que hicimos para llegar aquí. Instalarnos y todo. Como lo eches a perder, yo mismo te corto un brazo y te mando hacia los zombies.

-Sería gracioso, si no fuera PORQUE YA NO HAY ZOMBIES EN ESTE LUGAR.-¿Ya no hay zombies? Eso podría ayudar. Podría escabullirme sin sentir el riesgo de que me mordieran por la espalda. 

-No me importa, vayamos rápido a revisar el tercer piso.

Mierda, esos dos imbéciles venían a por mí. Me salvé por poco, ya que me encerré en un salón y cerré con llave. Luego puse varias sillas en la puerta, por seguridad. Resulta que los dos intentaban entrar aquí.

-Demonios! ¿Por qué esta puerta no abre? ¡Según nuestro mapa este salón es completamente accesible!

-¡Déjalo, vamos a romperla a patadas!

Y estaba yo allí deseando que no entraran, y preparando mi .45 en caso de que lo hicieran. Para volarles la cabeza a ambos. Pero algo sucedió. Una voz por megáfono dijo que había reunión en el piso principal, y casi enseguida, dejaron de sonar los golpes. Escuché como corrián varias personas. ¿Cuántos había aquí?

No estaba preparado todavía para salir, cuando vi que un infectado me agarró y estuvo a punto de morderme. Lo hizo por la espalda, fue tan rápido que se me cayó la 9mm de la mano, tuve que coger un pedazo de palo y clavárselo en la cabeza. Dado a la rapidez del acto, mi corazón palpitaba horrible. Me estaba dando un infarto, iba a reunir mis energías para recoger la pistola pero resultó en un mareo tremendo. En el dolor de cabeza y el vértigo, no vi que el piso estaba agrietado y caí desplomado. Debí haber caído un piso. Caí sobre un escritorio que se rompió. 

Me desmayé... Y no estaba en el lugar indicado...

La última oportunidad (The Last Stand)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora