- Estás enojado - Julio, con su usual inocencia y casi invitándolo al diálogo, lo analizaba. - No sueles estar enojado.
No había podido disimular su rostro de fastidio en el resto del día, aunque no había vuelto a ver a Bruno ni había vuelto a hablar del tema.
- Sí... - coincidió Joshua. - No suelo estar enojado.
- Hiciste algo impresionante hoy - insistió su compañero de cuarto. - Salvaste a una persona de morir. Deberías ser condecorado. Tú deberías sentirte condecorado.
Se había dejado llevar por el melodrama que había opacado por completo su hazaña de la tarde. Julio tenía razón. Se había arriesgado por salvar la vida de Bruno, sin importar si había sido producto por estar a los besos con otro hombre y perseguir fantasmas.
- No creo que Edgar me entregue una medalla por esto - dijo Joshua, sintiéndose de mejor humor.
- No es él quien debería condecorarte - dijo Julio, encogiéndose de hombros. - Creo que debes sentirte orgulloso por ti mismo.
Por suerte, Julio le dio esa charla motivadora en el instante que volvía a toparse con el que, podría denominar, su tercero en discordia en aquel conflicto romántico.
El guía en cuestión, Nathan, se acercó hacia ellos como si compartieran una especie de amistad después de haber hecho un rescate juntos.
- Oye, ¿cómo se encuentra tu amigo? - le preguntó.
- Por suerte, se encuentra bien - dijo Joshua, aunque no veía a Bruno desde hacía horas. - Gracias por haberme advertido, Nathan. Si no fuera por ti, ya estaría flotando en el mar.
- No hay por qué, bro - dijo el muchacho. - Aunque no me llamo Nathan.
- ¿Quién eres? - preguntó Julio, interpretando la escena con mayor velocidad que Joshua.
- Soy Brandon - dijo el muchacho. - Soy el capitán del equipo Verde. Sé que somos mucho, pero es importante que al menos sepan quienes son los capitanes de cada equipo...
- Espera un minuto - Joshua interrumpió su discurso sobre los protocolos sociales en el campamento. - ¿Cómo fue que encontraste a Bruno en la cascada?
El Nathan devenido a Brandon se encogió de hombros y miró a su alrededor, como si estuviera a punto de confesar un secreto bastante complejo de expresar.
- Me incomoda confesarlo, pero me voy a ese lado del lago para poder fumar. Ya saben qué. Y estaba allí cuando lo vi correr hacia la cascada y de repente lo vi caer.
- ¿Solo? - preguntó Joshua.
- Claro - dijo Brandon. - Bruno estaba solo. ¿Por qué?
Sintió un escalofrío recorrer su espalda.
Miró a Julio con miedo.
- ¿Dónde está Bruno? - le preguntó su compañero de habitación.
Joshua se volvió hacia las cabañas y fue corriendo hacia el cuarto que Ángel y Bruno compartían. Llamó a la puerta con desesperación. Desde que Ángel estaba de novio con Luna, no era conveniente entrar en un cuarto sin llamar antes. Sea el cuarto de quien fuera.
- Por todos los cielos, ¿puedo tener cinco minutos para copular? - comentó Ángel, al abrir la puerta.
- ¿Dónde está Bruno? - preguntó Joshua, inmune a su queja.
- Salió hace un momento con su amigo que ve fantasmas. ¿Por qué?
Joshua volvió a sentir que todo le daba vueltas. Se giró a mirar hacia todo el campamento, para ver si lograba encontrar algún rastro de Bruno.
- Está en peligro - le dijo Joshua.
- ¿Por qué? - preguntó Ángel.
- Porque Nathan es el fantasma.
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El Amigo Invisible (Compendio #3)
AdventureA Bruno las cosas le están saliendo mal. El día que decidió salir con Lucas al cine, descubrió a Joshua con su nuevo chico y eso hizo que la cita fuera un fracaso. Ahora no sólo arruinó las cosas con Joshua, sino también con su nueva oportunidad de...
