Bruno

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Era consciente que podía caminar hasta la cabaña, pero se sintió bien apoyándose sobre el cuerpo de Joshua para ser trasladado. No es que le sobraran fuerza, pero reconocía que tampoco estaba tan débil como para no poder sostenerse por sí mismo.

A efectos de evitar que alguien los vea, rodearon las cabañas por la parte de atrás. Bruno, en su experiencia cercana a la muerte, sólo podía sentir un inapropiado deseo de seguir experimentando su nueva faceta, lo cual consideró como un atributo bastante bueno.

- ¿Cómo te enteraste que estaba a punto de morir? - preguntó Bruno.

- Uno de los guías fue a buscarme - dijo Joshua. - Me encantaría decirte quién fue, pero no sé el nombre. Me dijo que llevara una soga porque habías caído, así que fuimos con Julio. Ellos dos me tiraron para que pudiéramos sacarte.

Aunque Joshua no supiera quién fue, Bruno sí. Automáticamente volvió el recuerdo de Nathan intentando salvar a Nolan. Ese fantasma de verdad quería acabar con su vida.

No podía mantenerlo ajeno al mundo sobrenatural por mucho tiempo más.

- El guía que fue a buscarte se llama Nathan - le reveló Bruno. - Y está en grave peligro. No era yo quien debía caer de la cascada, sino él.

Joshua detuvo su marcha. Bruno consideró que no tenía sentido continuar fingiendo que no podía caminar sólo para sentir el roce de su colega.

- ¿Qué quieres decir? - preguntó Joshua.

- Hay un fantasma que lo está acosando - contó Bruno. Sentía que lo repetía por trigésima vez. - Nada más que no sabe que no es real. Cree que es uno de los niños del campamento. Lo vio al niño ahogarse y fue a rescatarlo. Yo fui detrás de él.

Bruno notó el rostro de Joshua mientras ataba cabos.

- ¿Estabas con este chico bañándote desnudo en el lago? - preguntó, al fin.

Bruno asintió.

- Me acerqué a él para intentar averiguar qué fantasma lo acosaba - comentó. - Y una cosa llevó a la otra, y de repente estábamos desnudos en el lago teniendo una especie de sexo. No sé si debería contarte esto...

- Está bien, no eres el único que está en una cita con un chico por cuestiones sobrenaturales - respondió Joshua. - No implica que no te puedas divertir en el proceso. Y si, además, el chico te gusta y puedes hacerlo...

- Me animé a hacerlo - preguntó Bruno. - No quería que me suceda lo mismo que contigo. No tenía ganas de ser esa persona siempre. Y de repente, este chico me incentivó a probar cosas nuevas y dejar mis miedos atrás. Y me sentí... Libre.

Bruno no fue capaz de descifrar lo que significaba la mirada de Joshua. ¿Acaso era tristeza? ¿Acaso lo que le estaba contando le estaba provocando algún mal? Era lo que menos quería.

- Es bueno lo que me estás contando - dijo Joshua. - Es bueno que hayas perdido el miedo.

Bruno tuvo un repentino deseo de volver a besarlo, pero volvió el temor de ser rechazado.

Y no iba a dejar que vuelva a pasar.

Se acercó hacia él, insinuante. Joshua no retrocedió.

Un día atrás, jamás hubiera hecho el primer movimiento por besar a otro hombre y, de repente, estaba haciéndolo con dos muchachos el mismo día.

Era absurdo. Y a su vez, satisfactorio.

Otro movimiento hacia los labios de Joshua.

Pero entonces, Edgar apareció.    

El Amigo Invisible (Compendio #3)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora