-¿Qué mierda? –Dejó escapar Wufei sin el más mínimo decoro.
Frente a ellos estaba un espectáculo totalmente inesperado: el crucero ultra lujoso había aparcado en un esplendoroso muelle de aluminio adornado con flores naturales y listones blancos de tela que ondeaban con la brisa marina... sin embargo lo más impresionante era el hotel súper lujoso de siete estrellas, un edificio de color blanco inmaculado de 20 pisos de altura, que tenía la más paradisiaca playa con sombrillas multicolores clavadas en la arena, cubriendo las cientos de sillas de playa en donde poderosos magnates multimillonarios disfrutando de sus múltiples vacaciones al año. Había carpas blancas por el perímetro de la playa con mesas de blancos manteles que tenían comidas exóticas con bajo contenido de fructosa, servidos por mal pagados meseros-esclavos.
-Había... un hotel... justo detrás de nosotros. –Susurró el 03, petrificado.
En ausencia de la loca oficial, Duo lanzó una carcajada psicótica, más que nada por histeria, hasta que le lloraron los ojos, provocando que sus compañeros se alejaran de él un paso al momento que cayó de rodillas a la arena sosteniéndose el estómago de la risa.
-¿Qué hacemos? ¿Corremos o qué? –Dijo Quatre, aun medio zombie.
-Pues, a falta de más sentido común. –Heero alzó los brazos.
Sin decir más los muchachos se lanzaron a la carrera, siendo superadas por Hilde y Sam la preventiva.
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El encargado de recepción del hotel tenía un gesto que era todo un dilema.
-¿Quieren que llame a las autoridades? –Amenazó, tras su mostrador de fina madera, el jovenzuelo que la hacía de recepcionista.
-¡Si, por favor! –Contestó Wufei, dejando sus manos morenas y llenas de arena en la mesa, causando histeria al recepcionista.
La enorme y sumamente elegante recepción del hotel contrastaba notoriamente con el puñado de muchachos vestidos con horribles prendas que en alguna ocasión fueron elegantes vestidos de dama, tres amazonas fornidas y poderosas, y un hombre mayor de largo bigote con saco impecable y bermudas. La gente que pasaba les miraba con suma extrañeza y asco, ajenas a lo que les había sucedido, y eso era lo que más molestaba al recepcionista, que ya había levantado el teléfono para marcar a las autoridades; por otro lado, el gerente, un sujeto que parecía un maniquí de cabello café y traje sastre, se les acercó con cara de que algo le ajustaba demasiado hacia ellos, con una libreta en mano y una pluma.
-¿Qué dicen que les pasó? –Susurró con elegancia el sujeto, arrastrando las s al hablar.
-Nos fuimos a la deriva. –Contestó la poderosa y atlética Relena, con voz suave y dulce. –Tenemos una semana perdidos en este lugar.
-¿Nombre y ocupación? –Cuestionó, despreciativo.
Todos se miraron, mientras Wufei ardía en coraje; con el enojo y el hambre que tenía tomó aquello como una agresión por parte del sujeto, pero fue detenido por Trowa y Duo antes que se le fuese encima cual perro rabioso.
-Heero Yuy, guardaespaldas. –Comenzó el 01.
El sujeto anotó. Todos miraron al hambriento líder, y levantaron los hombros en señal de resignación.
-Duo Maxwell, preventivo N2.
-Trowa Barton, artista.
-Quatre Raberba Winner, con doble n. –Dijo el rubio, superando en elegancia al gerente (con toda la intención). –Líder de la colonia L4X, y dueño de los satélites de recursos Winner.
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Atrapados
FanfictionDuo quiere a Heero, pero él no está interesado.Quatre quiere a Trowa, pero éste ni lo hace en el mundo... y todas esas estúpidas y graciosas historias que están alrededor de su intento por que les hagan caso. Un reverendo caos, si. Yaoi. Comedia osc...
