-¡Al fin llegó el fin de semana! - Eloy gritó muy dramáticamente.
-¡Primer fin de semana juntos! -La emoción de Amalia era casi igual que su simpático novio; estaban echos el uno para el otro. Natan y yo solo reíamos observándolos.
-Y además, ¡Primer entrenamiento los cuatro! - Dijo Natan obviando que esa era la parte mas emocionante.
O sea, nunca nos faltaba el entrenamiento.
Nunca habíamos entrenado juntos los cuatro, así que este momento era especial. Incluso más, cuando en vez de trotar alrededor del lago, decidimos hacer carreras y el primero que diera las tres vueltas y se coronara como ganador, decidiría como debían pagar los otros tres.
Nos ubicamos todos parejos en una misma línea esperando la indicación.
-¡Ahora! - Gritó Natan y todos comenzamos a correr como si la vida dependiese de ello.
Moví mis pies con velocidad, era demasiado distinto el correr a trotar. Así que estaba utilizando toda mi energía.
Respiraba por la nariz y botaba por la boca, una y otra vez.
Íbamos los cuatro casi a la misma altura, hasta que un mal movimiento hizo que Eloy cayera y juro por Dios que lo vi dar como tres vueltas en el suelo.
Casi exploté de la risa al igual que Natan. Amalia obviamente se acercó hacia su botado novio, mientras yo seguía corriendo a la par con mi ex compañero.
Lo miré retadoramente y él a mi, y aumentamos el ritmo. Dimos dos vueltas y en la tercera sentí mi pulso al máximo. Mis piernas dolían, sentía la presión en ellas, los músculos bastantes tensos, pero no, yo no me detendría; tenía que ganarle a Natan.
Me miró nuevamente, era la carrera y la competencia de miradas al parecer, por que nos seguíamos retando con la misma una y otra vez para ver quien era el mejor de los dos.
Apresuré mi paso localizando la línea imaginaria de meta y aumenté el ritmo, observando a Natan hacer lo mismo, hasta que ambos cruzamos.
Nos detuvimos observando como la fuerza del freno hacía levantar un poco de polvo, y puse mis manos en mis rodillas tratando de recuperar el aliento.
-Ga... né-Natan trataba de hablar pero le salía muy entrecortado.
-Men..ti...ra... - Dije yo casi ahogada.
-¿Em...pa...te? - Preguntó y yo asentí tratando de calmar mi respiración. Puso su puño frente a mi, y yo lo choqué como si fuera trato.
Por unos minutos que fueron bastante rápidos, logramos respirar con normalidad y nos dirigimos con Eloy y Amalia quiénes estaban cerca del lago.
-Perdedores - Dijo Natan sonriendo. Eloy nos hizo un fingido desprecio y Amalia más resignada habló.
-¿Qué quieren que hagamos? - Preguntó.
Yo mire a Natan y él pareció leer mi mente. Ambos reímos con malicia. Juro por Dios que casi sentí como me salían los cuernos de maldad, justo cuando Natan empujó a Eloy y yo a Amalia, y ambos cayeron al lago después de un gracioso grito.
-¡Ah! ¡Los odio! - Gritó Eloy con una voz de niña.
-No seas dramático. - Dijo Natan riendo tan fuerte que no pude evitar casi morir de risa.
-Ayúdame a salir. - Dijo Eloy con el ceño fruncido y estirando el brazo hacia Natan. Él riendo se acercó dispuesto a ayudar a Eloy cuando este lo agarró del brazo lanzandolo al lago con ellos. Hubiese sido cool que los tres estuviesen sólitos mojados pero no, cuando Eloy agarró el brazo de Natan, este último agarró el mío, así que los dos caímos dentro del lago.
ESTÁS LEYENDO
Just Shoot
RomanceNess Earhart inspirada por las historias que le contaba su abuelo, decide ingresar a la escuela militar. Como todo inicio, a pesar de lo complejo que se le hace, logra avanzar paso a paso. Pero nada sera igual cuando descubra el amor y más aun cu...
