|La boda está cerca|
Caminando por el parque se encontraba la familia Stark hablando sin un tema en particular. Muchas veces sus temas de conversación se encontraba entre lo profundo y filosófico hasta lo superficial (cómo decidir a qué parte del mundo se irían el fin de semana ) o intelectual, hacían debates de cualquier tema y luchaban por quien tenía el mejor argumento, sin embargo hoy era uno de esos días en los que simplemente disfrutaban estar los tres juntos. Reían y una que otra vez Amelia y Tony iniciaban una discusión que Pepper, claramente, tenía que acabar. Después de los sucesos del año pasado esto era frecuente, pero se encontraban más unidos que nunca.
—No usaré ese vestido de ninguna manera—cruzó los brazos Amelia como si de un berrinche se tratara—no pueden obligarme
—Si podemos—intervino Pepper—Am, solo será una noche
—El vestido es bonito, piensa que no te verás como hace dos años en la Expo, ¿recuerdas? Pepper me prohibió decir aquel adjetivo–Amelia rodó los ojos— empieza con -P-
Esto último lo había dicho en un susurro evitando que su prometida los oyera, causando un golpe por parte de la adolescente en su hombro, cosa que le causó dolor como solo ella sabía hacerlo. Y eso que lo había golpeado en modo de juego.
Amelia había mejorado mucho en cuanto a sus poderes, conocía nuevos trucos que podían ser letales para cualquiera y podían defenderla sin sufrir apenas un rasguño, eso sin hablar de su técnica de combate cuerpo a cuerpo. No solo había recuperado sus movimientos de asesina nata, como la habían entrenado en aquel orfanato, si no que aprendió cosas inimaginables durante su estadía en la mansión. Además se había convertido en una joven casi adulta muy atractiva, llamaba la atención de más de uno y era algo que a Tony no le agradaba tanto, sin embargo ella solo tenía ojos para un chico araña.
—Anoche soñé que estábamos embarazados, ¿ya sabes? De esos sueños donde sientes que es tan real que da miedo. ¿Lo estás?—preguntó a Pepper
—No—dijo ella riendo— cien por cierto segura de que fue solo un sueño
—Pero yo soy su bebé—habló Amelia ganándose miradas de los dos adultos—Está bien, no soy tan egoísta. Pero Tony tendría que limpiarlo todas las noches, escuché que los bebés suelen ensuciarse mucho y no precisamente de polvo después de una misión.
—Eres tan divertida—rodó los ojos Tony haciendo que ella se encoja de hombros restándole importancia
Amelia estaba dando pasos detrás de ellos mientras se expresaban amor. Ella los amaba juntos, pero a veces eran demasiado cursis que apenas podía soportarlo.
—¿Saben qué?—habló Tony— cenaremos esta noche, en familia. Tú —apuntó a Pepper— presumirás ese anillo como te mereces y tú te pondrás ese vestido
Pepper rió y Amelia negó con la cabeza
—No hay manera de que me ponga ese vestido
De pronto, una pequeña brisa hizo su cabello moverse hacia atrás y cómo acto de reflejo Tony y Amelia pusieron a Pepper a sus espaldas en un intento de protegerla al ver formarse un extraño agujero y una persona salir de este.
—Anthony Stark—Amelia no pudo evitar soltar una risa después de eso ganándose una mala mirada por parte del extraño hombre de capa roja— soy el Doctor Stephen Strange, hechicero supremo y necesito que vengas conmigo
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Amelia: Infinity War
Hayran KurguContinúa la historia de Amelia y su participación en Infinity War La mayoría de los personajes son propiedad de Marvel Cómics. El tiempo es una ilusión 🕰
