Todos los héroes caminaban en una fila con la mirada llena de determinación, se dirigían a la plataforma de la máquina del tiempo donde por fin harían el viaje ansiado en busca de recolectar las gemas del infinito. Amelia se frotaba el cuello mientras los demás se acomodaban en círculo, no había sido buena idea dormir en un sofá, fue cómodo en el momento pero su cuerpo no se lo agradecía esa mañana. Pietro y Steve estaban a sus costados y Natasha quedaba casi al frente suyo por lo que se cruzaban miradas de complicidad una vez la pelirroja comprendió la causa del dolor físico de la más joven. Se acercó a ella comprobando que los demás se disponían a repasar una vez más cada plan.
—¿Te divertiste anoche? —preguntó con picardía
—No se de qué estás hablando —sonrió— dormí en la peor de las posiciones, no estoy en mi estado óptimo de pelea.
—Incluso dormida podrías con la mitad de todos aquí —sonrió de la manera en la que siempre lo hacía
—¿Eso fue un cumplido, Natasha Romanoff?
—Tendría que serlo si te robas mis movimientos.
—Después podrías enseñarme unos nuevos, ¿recuerdas nuestra primera pelea cuando llegué? Habría que actualizar ese resultado
—Voy a ganarte de todas formas —respondió con un guiño antes de darle la espalda y volver a su sitio cuando ambas notaron que el capitán ya se posicionaba en su debido lugar.
Todos hicieron silencio esperando por sus palabras y Steve Rogers bajó la vista al suelo antes de levantarla con un rostro totalmente nuevo y preparándose para hablarle al equipo.
—Tres años atrás perdimos, todos los hicimos —comenzó con su característica voz seria cada vez que estaba a punto de dar un discurso— perdimos amigos, perdimos familia e incluso parte de nuestro ser. Hoy, tenemos una segunda oportunidad para restaurar nuestro pasado. Ya conocen a sus equipos, ya saben cuál es su misión. Busquen las gemas y tráiganlas —Amelia se permitió ver a cada uno de los presentes, todos escuchaban atentamente— un viaje cada uno. Sin fallos, sin segundas oportunidades. La mayoría de nosotros va a un lugar que conocemos, pero eso no significa que sabemos qué esperar. Tengan cuidado, cuídense entre ustedes —Steve pasó su mirada por cada uno terminando en Amelia que era la que cerraba el círculo desde su perspectiva— esta es la batalla de nuestras vidas y vamos a ganarla —esta vez Tony le lanzó una mirada a Steve— cueste lo que cueste
Amelia sonrió ante aquello, era una sonrisa que irradiaba complicidad y valor, pudo notar que todos compartían aquello y eso solo la llenó de confianza. Steve Rogers era bueno en muchas cosas y los discursos de motivación ante una misión era una de esas.
—Motores encendidos —habló Bruce mientras terminaba con los botones y se posicionaba en su respectivo lugar
En los últimos segundos cada uno intercambiaba unas palabras con el equipo con el que trabajarían y después de un pequeño silencio y con una sonrisa llena de emoción Natasha intercambió una última mirada con Amelia.
—Nos vemos en un minuto
Los cascos de contención se cerraron y en menos de un segundo aquella sala quedó completamente vacía. La sensación que Amelia sintió en el momento del viaje era indescriptible, juraba poder sentir las células de su cuerpo encogerse hasta casi ser nada y de un momento a otro se vio parada en un callejón con una batalla abriéndose paso arriba de su cabeza. El silbido de Amelia hizo que todos se girasen hacia ella.
—Siempre quise ver a los famosos Chitauri de cerca —parecía una niña pequeña mientras mantenía su vista en el cielo, siguiendo cada alíen volador que pasaba por ahí.
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Amelia: Infinity War
Fiksi PenggemarContinúa la historia de Amelia y su participación en Infinity War La mayoría de los personajes son propiedad de Marvel Cómics. El tiempo es una ilusión 🕰
