Capítulo 28: ¿Es el fin?

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Narra Jazmín :

– ¡Comidaaaaaa! — grito Virginia con una gran ENORME fuente de papas fritas.

Ya la había puesto al tanto de todo, de la mentira que le había dicho a Flor, que necesitaba salir de ahí y que hacerlo me había destruido por dentro.

Me acomode en el sofá, acomode la manta que Vir me había dado, ella se sentó y puso la fuente entre las dos. Y ahí estábamos mi amiga y yo, sentadas en silencio, comiendo papas fritas.

– Deberías hablar con Flor, si aun la quieres es tu deber pelear por ella.

Seguí comiendo ignorando lo que había dicho aunque en mi cabeza revoloteaban esas palabras como las mariposas que sentí mil veces en el estomago al ver a Flor.

– ¡Jazmín! — tomo el control del televisor y lo apago.

– ¡HEY! Es mi parte favorita.

– ¡Debes hablar con Flor! — insistió.

– ¿Hablar de qué? Ella ya lo decidió, volverá con su estúpido ex novio, la escuche perfectamente.

– ¿Y?

– Como que ¿Y?... Yo la quiero, pero ella no siente lo mismo por mi, eso es bastante obvio.

– Si no peleas por ella nunca lo sabrás con certeza.

– Puedes dejar de decir que pelee por ella, no puedes pelear por alguien que nunca fue tuyo — mi voz se quebró en ese momento aunque trate de mostrarme dura, era imposible, dolía perder a Flor, realmente me partía el corazón.

– ¡Vamos! — sentenció poniéndose de pie.

– ¿Dónde? ¿Vir qué haces?

– Vamos a decirle a Flor que la sigues amando.

– ¡No, claro que NO! Yo me quedo aquí — cruce mis brazos y puse mi mejor cara de decisión.

Narra Flor:

Me quede observando la habitación vacía, recordé cuando la decore y luego el club, Jazmín... 

Parecía que había vivido toda una vida allí. De pronto unos brazos rodeando mi cintura, me quitaron de mi melancólico estado.

– Miranda... ¿Qué carajos?

– ¡No te vayas Flor! — suplico.

– ¿Justo ahora? — puse mi mejor cara de tristeza y Miranda me miro confundida.

– ¿Qué?

– Justo ahora vas a confesarme tu amor — me acerque como para besarla y ella me dio un empujón.

– ¡Idiota! — solté una carcajada y sentí el puño de Miranda en mi brazo.

– No es que desapareceré, pueden visitarme y  mandarme mensajes.

Caminamos a la sala y tomé mi bolso de mano, nadie se muda de noche, excepto que escapes de algo y creo que una parte de mi escapaba de Jazmín y Elena, de verlas juntas y felices.

– Lucía — dije tomándola del brazo — necesito que hagas algo por mi.

– Lo que sea Flopy — saque un sobre de mi bolsillo y se lo di.

– Es... mhmm... puedes dársela a Jazmín.

Lucía asintió sin decir una palabra y luego me abrazo.

– Lucía... No puedo respirar — murmure.

–Lo siento.

Se separo de mi pero la tomé del brazo y la acerque para abrazarla más fuerte.

Narra Jazmín:

– ¡Es una locura! ¡Una LOCURA! ¿Que voy a decirle? — dije mientras miraba por la ventanilla, Virginia conducía realmente rápido.

– ¡Lo que sientes!

– Virginia no estoy segura que sea una buena idea.

– Es la primera vez que te enamoras de alguien que vale la pena ¿y vas a dejar que se vaya con un tipo cualquiera sin antes pelear? Quizás ella esta esperando que hagas algo, que la detengas antes que cometa un error.

La mire con el ceño fruncido, mi corazón comenzó a latir demasiado fuerte, ¿que había hecho? Por mi idiotez iba a perder a la mujer que amaba con todas mis fuerzas.

– ¡Acelera!

– ¿Qué? — pregunto Virginia.

– ¡ACELERA EL MALDITO AUTO, DEBO RECUPERAR A FLOR!

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