Capitulo 9- Hasta aquí

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Aitana
Me desperté he intenté hacer el mínimo ruido posible, pero se despertó, desayunamos juntos y después nos despedimos, estaba raro, pero supongo que yo también.
La mañana pasó lenta, las clases eternas, y encima hoy Amaia estaría toda la tarde fuera.

Me pasé la tarde estudiando, tenía un examen en dos semanas, y me he propuesto no dejarlo todo para el final, no como siempre.

A las 9 decidí que ya valía por hoy y baje a cenar sin mirarme el móvil, cuando volví a la habitación me miré al espejo, estaba horrible, con mis gafas negras de pasta y un moño desecho, mi moño de estudiar, cojo el móvil y veo 5 llamadas perdidas de Marta, mi mejor amiga de Barcelona, me asusto y la llamo, espero que me lo coja:

-¡Hola Marta! ¿Estas  bien? ¿A pasado algo?
-Lo siento si te he asustado Aiti, Vicente me dijo que te lo iba a contar y estaba preocupada por cómo estarías, encima no me lo cogias
-Espera, para, para, que me iba a contar el que
-Ay dios, lo sabía, puto cobarde
-Marta, suéltalo ya
-Aiti, Vicente te ha puesto los cuernos, el otro día se lió con Lucia SantClement, y después se fue con ella a su casa
-¡QUE! Pero que dices, a ver, estaba raro, pero supongo que yo también, pero ponerme los cuernos, no se, ¿Estas segura?
-Tan segura como que me llamo Marta, los ví
-Gracias Marti, ya hablaremos

Le cuelgo sin dejarle hablar más, pero como puede ser, como me ha podido poner los cuernos, si el no quiere estar conmigo y yo con él tampoco, ¿Que coño estamos haciendo?

Lo llamo, y tras varios rodeos me dice que si, lo admite, con la excusa de que es por celos, celos de que, si yo no he hecho nada, joder, no puedo más. Le digo que no quiero continuar con esta relación, que ya no siento nada por él, y le cuelgo, no quiero escuchar nada más.

Mi primera ruptura, tras una relación de más de dos años, de repente me invade la frustración, la pena, y hasta la culpa, sin darme cuenta las lágrimas se agalopan por mis mejillas, empiezo a pegarle a un cojín con furia, ¿Que coño he hecho para merecer esto? ¿Tan poco valgo como para que me engañe con otra?

Salgo a la calle, necesito respirar, el moño se me ha desecho, las gafas empañado, y estoy en medio de la calle sin saber a donde ir, empieza a llover, y yo corro, corro sin saber a donde ir, y no sé porque, pero acabo en la puerta de casa de Luis, Justo salía una mujer mayor y me abrió la puerta, subo los 5 pisos de escaleras sin ascensor, llego cansada y no sé si timbrar o no, pasan dos minutos, timbro, escucho pasos descalzos sobre el parqué.

Cepeda
Son casi las doce de la noche y llaman a mi puerta, me extraño, ni siquiera han llamado por el telefonillo del portal, al abrir, la veo, Aitana, empapada de arriba a bajo, con las gafas empañadas, y los ojos inyectados en sangre, a tenido que llorar mucho para estar así.

-Aitana, ¿Que ha pasado?

No contesta, simplemente se lanza a abrazarme, y yo, la envuelvo en mis brazos, dándole besos en su cabecita, ahora con el pelo mojado, cierro la puerta y me muevo hasta el sofá con ella agarrada a mi, nos sentamos, le levanto la cara para que me mire, se ha calmado un poco.

-Aiti, ¿Que a pasado?
-He roto con mi novio, me ha puesto los cuernos Luis- vuelve a llorar-
-Que hijo de puta, Aitana, mírame,
eres preciosa, y súper buena persona, no te mereces eso, ¿De acuerdo?

Asiente con la cabeza despacio

-Ven anda, que te dejo algo de ropa, que vas a pillar un resfriado
-Gracias, Luis
-No me las des

Vamos a la habitación que es prácticamente lo mismo que el salón, mi piso es muy pequeño, le doy un jersey y la dejo sola para que se cambie.

-Si estás más cómoda con pantalón coge uno del segundo cajón

Estoy en el sofá esperándola, ¿Como alguien a podido engañar con otra a esta personita tan perfecta? , no me entra en la cabeza, Aitana aparece por detrás de mi e interrumpe mis pensamientos, lleva el pelo húmedo aún, y solo lleva mi jersey verde, el otro día me dijo que le gustaba mucho.

-He tenido que secar las bragas con el secador-Sonrie tímida- espero que no te importe
-Claro que no, te iba a dejar unos calzoncillos míos pero bueno si prefieres tus braguitas- Se ríe-

Aitana me da un golpe en el pecho por el comentario, siempre lo hace cuando se pone nerviosa, y a mi me encanta.

-Luis, ¿Puedo quedarme a dormir? Hoy Amaia no duerme en la resi y estoy sola
-Claro que si peque, ya duermo yo en el sofá
-No, si me quiero quedar es para estar contigo, la cama no es muy pequeña, cabemos los dos
-Como tú quieras
-Gracias, de verdad

Le paso el brazo por la espalda, acercándola más a mi y deposito un beso en su frente, más bien en su flequillo.

-Deberías secarte el pelo, o cojeras un resfriado
-Vaaaleee

Me pongo el pijama y me echo en la cama, la veo desde aquí secarse el pelo mientras tararea algo
Cuando ya lo tiene seco viene y se echa a mi lado, en el lado derecho, se acurruca sobre mi pecho y a mi me va el corazón a mil por hora, me intento convencer de que es una niña, no es para mi, entonces ella interrumpe otra vez mis pensamientos
-Gracias Luis, por todo, te quiero mucho
-Yo también Aitana, descansa

Se queda dormida enseguida, su respiración ahora es tranquila y relajada, sus labios están entreabiertos y de vez en cuando suelta algún ruidito enternecedor, yo no era nada moñas, ¿Que está haciendo conmigo esta chica?

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