Lazos del alma vs. Lazos mortales
Cientos de mandatos internos y externos irrumpen a diario, a cada momento, desde que nos disponernos a comenzar nuestro día; se trata de presiones externas, internas, reclamos y pedidos, tantos que de un momento para el otro te sientes angustiado por la sensación de que debes cumplir con cada una de las órdenes que has recibido, y eso es imposible.
El mayor enemigo de la libertad individual es el propio individuo.
Saul Alinsky
Todo eso es peor aún si estas órdenes provienen de lazos afectivos: un amigo, tu pareja, un jefe, un líder o un familiar, de esos son vínculos asmiticos que fuiste entretejiendo y que ahora pasaron a definir y a decidir qué es lo mejor para ti y tu futuro.
Escuchas a todos los tuyos, a los de tu alrededor, inclusive las noticias de la televisión: voces, voces y más voces y lazos que se mezclan en tu mente, ejerciendo tal presión que confunden tus metas y tus sueños.
Y así es como te sumerges en una carrera en la cual no tienes en claro hacia dónde estás yendo ni qué es lo que estás buscando: ¿tu bienestar y tu éxito o la aprobación externa?
Son vínculos empalagosos, relaciones que aprisionan nuestra mente, voluntad y emociones de tal forma que no nos permiten diferenciar nuestro deseo del de los demás. Y así nos olvidamos de que para poder alcanzar la propia satisfacción y la tan preciada paz es vital que reconozcamos qué es lo importante y prioritario para nosotros.
E. E. Cummings decÍa: Ser sólo tú mismo, en un mundo que hace lo posible, noche y día, para hacerte semejante a los demás, significa librar la batalla más difícil que cualquier ser humano pueda librar.
La mayoría de las veces confiamos más en los otros que en nosotros mismos, de tal forma que somos capaces de desnudar nuestro interior frente a la mirada de los demás, esperando una respuesta que en realidad sólo a nosotros nos compete darnos. Le otorgarnos tanto valor a la opinión ajena, le volcamos tanto afecto, que cuando no recibimos la devolución que esperibamos nos sentimos defraudados. Entonces lloramos, nos deprimimos, creemos que se nos cae el mundo y que no podremos confiar en nadie más, 《 sentimos que nos clavaron un puñal por la espalda》 y nos olvidamos de que en ese vínculo intervinieron personas ante las cuales fue nuestra la decisión de develar nuestra alma.
Todas son personas que, como tú y yo, cometen errores. Y como sucede con todo error, lo mejor es que cuando ocurra aprendamos que las relaciones interpersonales necesitan tener un límite. Nadie podrá avanzar sobre ti si no le das autoridad y poder para hacerlo.
El límite muchas veces es entendido por los otros como una actitud antipitica de nuestra parte; sin embargo aplicarlo nos evitará muchos malos momentos. Sólo tú podrás decidir quién entrará a tu círculo social mis íntimo. Poner límites sanos a tus relaciones personales no sólo te va a ahorrar dolores de cabeza sino que también te proporcionará la libertad que necesitas para tornar aquellas decisiones que te acercarán cada vez más a tus sueños.
ESTÁS LEYENDO
Gente tóxica.
RawakGente tóxica. Descalificador o chismoso, agresivo o falso, cualquiera de estos tipos se enmarcan en una raza mayor denominada «gente tóxica» y que el psicólogo Berbardo Stamateas describe con maestría en un libro que muchos deberían consultar. En nu...
