Los no que te sanan
Un “no” pronunciado con la más profunda convicción es mejor y más grande que un “sí” enunciado sólo con el propósito de complacer o, lo que es peor, de evitar un problema, decía Mahatma Gandhi.
Para tener mis salud y mis éxito necesitamos decir más " no "a determinados hechos y a ciertos tipos de personas.
William Ary decía: El arte de liderar no está en decir “sí”, sino en saber decir “no”». «Muchas veces no logramos decir “no” cuando deseamos hacerlo y sabemos que deberíamos .
Para superar esta situación, debemos:
• No idealizar a nadie: al idealizar a la otra persona la estamos colocando en un rol superior mientras nosotros mermamos, haciéndonos de esta manera más vulnerables y quedando expuestos a que el otro pueda herirnos. Si nos conectamos con otra gente, cualquiera sea el lugar que la persona ocupe debe ser de igual a igual, porque ponerse " arriba de " es un acto de soberbia y " por debajo de " habilita a que los otros decidan humillarnos. Debemos recordar que todos venimos del mismo tronco y todos nos merecemos las mismas oportunidades.
• No reaccionar mal ante las palabras de la gente: hay palabras que llegarán para lastimarte y provocar una reacción a ese mensaje que te transmiten. Las personas que pronuncian esas palabras se llaman, en psicología, tóxicas.
Diferentes tipos de personas tóxicas:
• El ofendido: es el que con una palabra o conducta tuya se ofende y de esa manera manipula. Trasmite el mensaje: " Según cómo te comportes, yo estaré o no " , para que los demás queden a la expectativa de sus acciones.
• El que tira y corre: es el que pasa, tira un misil y sigue de largo porque lo único que está buscando es tu reacción.
• El que triangula: es el que " lleva y trae ", te sumerge en el medio de una discusión que no te corresponde para que tomes partido y salgas en defensa de alguna de las partes.
• El psicópata: es el que felicita y descalifica al mismo tiempo.
• El reaccionario: le gusta discutir, criticar y buscar que te sumes a él para hacerte perder tiempo.
Un consejo: para caminar con salud, no reacciones ante las palabras de la gente. Aprende a:
• No esperar nada de nadie: si ponemos las expectativas en la gente, sólo obtendremos frustración, porque un día responderá bien y otro día mal. No existe nada mis variable que las emociones humanas.
• No compararte con nadie: no te compares ni permitas que te comparen porque no necesitas ser como nadie. La persona con problemas de estima vive comparándose: " tú tienes marido, hijos y yo no " , " tú trabajas tanta cantidad de horas pero yo trabajo más ". Todas las bendiciones tienen un nombre: debes aprender a capturarlas y disfrutar de aquellas que tienen escrito el tuyo.
• No «fusilar» a los demás: no tomes como personal lo que te digan otros: " Alguien me dijo que aquel dijo que el otro habló mal de mí " . Si te rechazan, no lo asumas como personal: existirán cientos de justificaciones posibles a cada accionar. Quizá, la persona que te lastimó fue lastimada, por lo cual herirá a quien sea por su propio conflicto. No te apresures.
• No valorar el dolor: debemos identificarnos con la felicidad y con el éxito, no con el dolor. No vinimos a este mundo a cargar ninguna cruz ni a pagar ningún precio, sino a cumplir con nuestro propósito y a explotar al miximo todo el potencial del que disponemos.
• No ponerte en víctima: cada uno tiene el control remoto de sus emociones y pensamientos: decide qué sentir, qué pensar y qué hablar. No entregues el poder de tus sentimientos a los demás, porque si lo haces, serás un títere en sus manos nadie podrá lastimarte a menos que le des permiso.
• No querer cambiar a nadie: no gastes tus energías queriendo cambiar a tu esposo, esposa, suegros, hijos, jefes, etc., porque si la persona no quiere, no cambia. La mejor manera de que el otro cambie es no queriéndolo cambiar. Si tenemos en claro y podemos decir " no " a todo aquello que nos perjudicará, si sabemos decir " no " a todo aquello que nos hace ser codependientes de los otros, estaremos listos y preparados para accionar todas aquellas oportunidades que se merecen un " sí " . Cuando sabemos decir " no " estamos preparados para defender nuestros propios intereses, lo cual denotará que estamos enfocados hacia nuestros objetivos.
« La forma como comunicamos el " no " y el hecho mismo de hacerlo, determina la calidad de nuestra vida.» . Démosle valor a cada palabra que
decimos no digamos « sí» cuando en realidad queremos decir « no» , no tengamos miedo a perder ni a dejar de ser aceptados o amados o tenidos en cuenta por saber decir un « no» certero y eficaz a tiempo. Respetemos cada « no» que digamos.
El escritor William Ury describe en su libro « El Poder de un " no " . Positivo» los tres grandes dones de un « "no" positivo» .
1. Crea lo que necesitamos: por cada « sí» importante es necesario decir mil veces « no» .
2. Protege lo que valoramos: el « no» positivo nos permite establecer, mantener y defender los límites críticos.
3. Cambia lo que ya no funciona: digámosle « no» a la complacencia y el estancamiento de un lugar de trabajo.
Un primer y certero « no» muchas veces es el principio del camino que necesitamos recorrer para llegar a establecer vínculos interpersonales sanos y acuerdos exitosos.
« Decir "no" significa, ante todo, decirse " sí" a uno mismo y proteger aquello que uno valora».
William Ury
Si crees en las palabras que dices a diario y las llevas a acciones concretas, dejarás de vivir de falsas expectativas, de la gente y de las limosnas que puedan darte. Si te aferras a la palabra de fe, comenzarás a ver todos tus sueños cumplidos, harás lo que nunca hiciste y las cosas viejas serán borradas. Todo, de ahora en más, será un hecho nuevo.
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Gente tóxica.
De TodoGente tóxica. Descalificador o chismoso, agresivo o falso, cualquiera de estos tipos se enmarcan en una raza mayor denominada «gente tóxica» y que el psicólogo Berbardo Stamateas describe con maestría en un libro que muchos deberían consultar. En nu...
