Dime como hablas y te diré quién eres
Nada tiene el mismo poder que la palabra, que aquellos vocablos que en milésimas de segundos pronuncias a diario de manera verborrigica.
El simple hecho de abrir nuestra boca y comenzar a decir una serie de palabras determinará un accionar de solución y concreción para cada uno de nuestros proyectos, metas y objetivos.
Las palabras tienen poder: poder para construir un vallado que proteja tu sueño pero poder también para que lo que soñaste tanto tiempo se destruya con palabras de menosprecio si las aceptas en tu vida.
Cada palabra que sale de tu boca será la puerta por la que atravesarás cuando te enfrentes ante una circunstancia difícil.
Las palabras te traerán beneficio o pérdida, te alianzarán o destruirán tu estima y tu seguridad.
Palabras como:
•No puedo.
•No valgo.
•No sé.
•Soy torpe para esta función.
«son palabras que nos decimos a nosotros mismos, que debilitan a diario nuestra seguridad emocional y terminan convirtiéndose en inseguridades que se apegan a nuestras vidas como garrapatas, que anulan todas las capacidades de las que disponemos para disfrutar de la vida. Activando esa inseguridad frenaremos los objetivos que están por delante. Sin damos cuenta a veces ponemos en marcha esa inseguridad que bloquea todo aquello por lo que hemos luchado tanto tiempo.
Y la inseguridad no sólo interrumpe el acceso a tus metas, sino que te hará prestar o8do a voces y a palabras ajenas.
Pero existe una meta, un sueño, un propósito que no puedes abandonar: tu vida. Para ello también dispones de palabras: fe, valor, seguridad, convicción, determinación, potencial, meta, destino, estima, dominio propio: son palabras que desde el momento en que comiences a aplicarlas a tu vida producirán su fruto al ciento por ciento y a una velocidad que hasta ahora desconoctas.
Determina palabras de bien, de fe, de ánimo sobre tu vida: crea con palabras lo que estás esperando recibir de tu trabajo, tu futuro, tu empresa, tus hijos. Mientras hables estarás creando tu porvenir. Lo que digas, será hecho. Y así es como caminamos y nos desenvolvemos en las diferentes áreas de nuestras vidas, de acuerdo a cómo nos sentimos. Los seres humanos nos vemos tal como hablamos de nosotros mismos y conforme a lo que los otros dicen de nosotros y aceptamos como válido.
ESTÁS LEYENDO
Gente tóxica.
РазноеGente tóxica. Descalificador o chismoso, agresivo o falso, cualquiera de estos tipos se enmarcan en una raza mayor denominada «gente tóxica» y que el psicólogo Berbardo Stamateas describe con maestría en un libro que muchos deberían consultar. En nu...
