Anoche vi a Stan. No sé por qué Dios puso a gente como él en la tierra. Tal vez por la misma razón que hizo las serpientes, el cáncer, y los terremotos.
Diario de GraceLunes 5 de Noviembre
Otto lunes en el Queen. Estaba de pie frente a la caja registradora cuando estró una mujer aproximadamente de la edad de mi madre. Llevaba un peinado abultado que parecía medir un metro de alto y tenía ojos bonitos que hacían juego con su collar azul topacio. En una mano llebava un cartel enrollado.-¿Puedo ayudarla -pregunté.
-Me gustaría hablar con el gerente -dijo con un acento ligeramente sureño.
-Esta nuestro subgerente -dije-. Voy a buscarlo -fui a la parte de atrás, donde Gary estaba comparando loa recibos con la cinta de la maquina registradora -. Gary, al frente hay una mujer que pregunta por ti.
Levanto la mirada, con los ojos bien abiertos por el miedo.
-¿Mide uno cincuenta y tiene el.cabello rojoy andrajoso y las cejas pintadas?
-No.
-Bien -exhaló-. ¿Qué quiere?
-¿Y cómo voy a saberlo?
-¿No preguntaste?
-Soy cocinero, no recepcionista.
-Has estado muy conteston ultimamente -dijo-. Dile que espere un momento.
-Estará con usted enseguida -dije al salir.
-Gracias.
La mujer tomo un folleto de Amway y se puso a andar lentamente por el comedor mientras llegaba Gary. Por la forma de mirarla, quedó claro que le gustó.
-¿Puedo ayudarla?
Ella se percató de su interés y su voz se tornó suave como la miel.
-Eso espero. Soy Cindy -alargo la mano-. Es un placer conocerlo.
Gary estiró el brazo, ansioso por darle la mano.
-El placer es mío -dijo con los ojos como platos.
-¿Usted esta acargo aquí? -lo tenía en la palma de la mano.
-Así es.
Claro, pensé yo.
-Vengo de la asociación de Padres y Maestros de Granite. Probablemente ya haya oído que una de nuestras estudiantes está desaparecida. ¿Nos permitiría colgar un cartel en su establecimiento?
Gary la miraba fijamente. Supuse la batalla que debía estar librando en su interior para decidir entre acceder a la petición de una mujer bella y el regaño que le daría el señor Canalla. El señor Canalla diría algo como: -¿Qué se cree que somos, una maldita oficina de correos?
Los ojos azules vencieron.
-Claro, señorita. Péguelo en esa pared, encima de los periódicos.
-Se lo agradezco mucho.
Mientras ella iba hacia el muro, Gary se me acercó.
-Si el señor Canalla pregunta, yo no sé nada de esto.
-Claro -dije, vaya cobarde.
La mujer sacó un rollo de cinta adhesiva y lo dejó en una mesa. Luego, mientras desarrollaba el cartel, volvió la cabeza.
-¿Alguno de ustedes podría darme una mano?
Gary no se movió.
-Yo le ayudo -dije. Salí del mostrador.
-Si lo sostienes -dijo-, yo pegaré las esquinas.
Levantó el cartel. Debajo había una fotografía de Grace en blanco y negro que decia con letra negra de imprenta:
Desaparecida
Madeline Webb
Dieciséis años
Fue vista por ultima vez en la preparatoria Granite.
Si tiene información sobre su paradero, por favor llame a la policía.Me pareció que la mujer tardo una eternidad en colgarlo. La cinta se quedó en el carrete y tardó mucho tiempo en encontrar la orilla. Mientras tanto yo estaba ahí, frente a frente con Grace. Cuando por fin logró pegar todas las esquinas me dio las gracias y se volvió hacia Gary.
-Gracias, señor.
-Ni lo mencione, cuando quiera.
La mujer se fue, y la mirada de Gary siguió cada uno de sus pasos.Una vez que se alejó el automóvil, él miro el cartel.
-¿A qué escuela vas? -preguntó.
-A la secundaria Granite.
-¿Conoces a esa chica?
-Tuve una clase con ella.
Él sacudió la cabeza.
-Sus pobres padres deben estar locos de preocupación.
-El señor Canalla probablemente se va a poner como energúmeno cuando lo vea -dije yo.
-Es probable.
-Tal vez debería quitarlo.
Tal vez fue el recuerdo de esos ojos, pero para sorpresa mia, Gary eligió justo ese momento para envalentonarse.
-No. Dejémoslo. Es lo correcto.
-No lo sé, Gary. Creo que debes elegir bien tus batallas.
Me miró con curiosidad, sin duda preguntandose qué me había picado.
-Me alegra no ser uno de tus compañeros de clase.
Dean llegó al trabajo casi una hora después. Me habría gustado que no viera el cartel pero, naturalmente, fue lo primero que vio.
-Oye, salchichón, ¿viste el cartel? Esa chica se parece a la nena que trajiste.
-No es cierto.
-Es exactente igual. ¿Qué hiciste? ¿La raptaste?
-Mi amiga se llama Grace. No Madeline.
Eso lo dejo perplejo.
-Bueno, debes admitir que se parecen.
-No, no lo admito -dije.
-Que estupido eres -dijo Dean, luego se fue al frente.
Esa noche cerré con Jackie. Mientras ella trapeaba la puerta de atrás yo fui al comedor y quite el cartel. Lo enrolle y lo escondí hasta que Jackie se fue. Después me lo metí al abrigo y me fui a casa para mostrarselo a Grace.
-Me siento como una criminal -dijo Grace mirando fijamente el cartel.
-Eres famosa -dije yo.
-Me pregunto quién se lo contó a la asociación de padres y maestros.
-Probablemente tus padres.
-Mi madre quizás. Stan no lo haría. Le alegra que me haya ido.
-¿Y si no? Digo, tal vez te equivocas con él -dije mirandola.
Me observó y vi la oscuridad en sus ojos.
-No, no me equivoco con él.
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Grace
RomanceCuando eran niños, la familia de Eric & Joel atravesó por una crisis que los llevó a abandonar su hermosa casa en California para habitar una vieja construcción en un barrio pobre de Utah. Los jóvenes hermanos conocerían ahí el amor, la solidaridad...