Cocinando

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Miraculous pertenece a Thomas Astruc y este fic es por mera diversión.

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21. Cocinando

Words: 372
Rated: T

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Adrien tenía en mente el querer aprender a preparar esos adorados croissants y le había pedido ayuda a Marinette, puesto que nadie más que ella podría enseñarle, si vivía a diario en una panadería.

La chica le explicaba paso por paso los ingredientes que debía tener y cuantos gramos de cada cosa debía utilizar.

Adrien miraba con atención las manos de la chica, se distraía al verla mover sus labios cuando hablaba y gozaba de ver su rostro con un poco de harina además.

―¿Estás poniéndome atención? ―preguntó Marinette.

―Ah... eh, claro... ―se colocó nervioso y su mano se dirigió al pote de chocolate para poder acompañar lo preparado por ellos.

―Adrien Agreste ―dijo seriamente la chica. Adrien sabía que cuando lo llamaba por su nombre era porque ella estaba hablando en serio.

―Sólo es... que tienes ―pasó sus dedos por la mejilla de la ojiazul― tienes harina ―rió.

Ella abrió sus ojos para buscar un paño para limpiarse, pero Adrien la detuvo de un brazo para jugar un poco con la muchacha. Marinette estaba expectante de lo que haría o pensaba el rubio y cuando vio una sonrisa socarrona en labios de él se alarmó un poco.

Adrien pasó sus dedos nuevamente por la mejilla de ella, sin dejar su sonrisa.

―Ahora sí ―se burló― harina con chocolate en tu mejilla.

Marinette se sonrojó con aquello y sin dudarlo dos veces tomó lo primero que encontró a mano para devolverle la jugada. Una cuchara con lo que quedaba de chocolate la pasó por el rostro de él también para dejarlo manchado.

Él se dejó querer, pero estaba feliz, por eso mismo besó la mejilla de ella, saboreando el chocolate que tenía ella.

―Oye gatito, calma ―cerraba sus ojos sintiendo el cariño del chico en su rostro.

―¿Cuánto falta para que estén listos los croissants? ―susurró sin despegarse de ella.

―Le faltan unos 10 minutos... ―habló despacio.

Al escuchar eso aprovechó entonces de tomar a Marinette para besarla. Para aminorar la espera comenzó a jugar esos minutos acariciando su rostro, sus brazos, su cabello y su beso se volvió más demandante.

Si para Adrien la comida era algo que añoraba con placer para su paladar, Marinette era su placer carnal y sentimental.

30 day OTP ChallengeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora