Besándose

252 17 0
                                        



Miraculous pertenece a Thomas Astruc y este fic es por mera diversión.

.

.

05. Besándose

Words: 927
Rated: K+

.

Estaban allí, mirándose con asombro al darse cuenta de quienes eran en realidad. Ninguno de los dos podía creer lo que sus ojos veían.

Su primera reacción, después del asombro, fue evitar que sus lágrimas la delataran así que se las secó rápidamente y su corazón no dejaba de latir con fuerza. Ante eso, Chat Noir, o más bien dicho Adrien, se asustó con la reacción de Marinette.

«Habían tenido que pausar el combate contra el akuma puesto que ambos iban a perder su transformación. Sin embargo, entre que buscaban como alejarse del enemigo, cayeron en cuenta que no les quedaba más tiempo, por lo que ambos decidieron correr al mismo lugar, lejos de todos. Por un momento habían optado por cerrar sus ojos y tantear el lugar solo con sus manos, pero todo estaba siendo demasiado complicado. Marinette tropezaba con todo lo que había a su paso y Adrien escuchaba las quejas de ella. Así fue como entre resignado y ansioso de conocer la identidad de ella, decidió abrir sus ojos y dejarse ver como era en realidad. Ella no muy contenta con eso dio un giro para reclamarle, pero él ya la estaba viendo y de su boca solo pudo pronunciar su nombre. Y ese tono de voz la chica lo conocía perfectamente, aunque tenía sus dudas. Él le pidió que sin miedo lo viera, ya todo estaba hecho y confiaba totalmente en ella...»

Tikki y Plagg estaban comiendo lo que sus respectivos dueños siempre traían consigo, más no decían nada.

Decidieron sentarse en el piso esperando que sus amiguitos pudieran recuperarse. De ese modo también podrían pensar en que decirle al otro.

―Mi lady ―dijo Adrien con una suave sonrisa en su rostro, pero un tanto avergonzado.

―Gato bobo ―le devolvió el gesto a Adrien.

Ambos rieron después de todo, sentados allí esperando que sus kwamis pudieran recuperarse.

―Me alegro mucho... que seas tú... ―dijo Adrien acercándose un poco más a Marinette.

―Nunca lo imaginé... Tú y Chat, parecen dos personas diferentes...

―Somos los mismos, sólo que... con Chat pude ser más libre... sin la presión de mi padre... ―luego de decir aquello pensó en decir algo sobre ella por lo que se sintió avergonzado.

Y ella, aunque había aprendido a comportarse delante de Adrien, incluso delante de Chat mostraba otra actitud, ahora volvía a sentirse como la chica enamorada, nerviosa, que apenas podía articular alguna palabra cuerda. Eso le causó mucha gracia al rubio, porque después de tanto había entendido a que se debía ese comportamiento.

―Marinette... Bogaboo... lo que siento... por Ladybug... por ti... ahora tiene más sentido que nunca... ―dijo avergonzado. Volvía a ser el chico tímido que siempre veía en la escuela, pero cuando la llamaba «bichito» sentía un mar de emociones inexplicables...

―Supongo... que me pasa lo mismo... ―dijo ocultando su rostro.

Adrien, tomando la valentía que Chat le había entregado durante todas sus aventuras como superhéroe, quiso buscar la mirada de ella, necesitaba mirarla a los ojos y esclarecer sus repentinas dudas. Marinette y Ladybug son la misma persona, y él había dicho desde un comienzo que estaba enamorado de la chica detrás del antifaz. Este momento era crucial para él y no quería desaprovecharlo.

―¿Qué haremos ahora? ―preguntó ella de repente mirándolo directamente.

―Cuidarnos la espalda como siempre mi lady y seguir protegiendo Paríssusurró acercándose más a ella.

Tikki y Plagg observaron la escena, dejaron incluso de respirar para no interrumpir el momento que se estaba dando, puesto que Adrien estaba a escasos centímetros de los labios de Marinette.

―¿Por qué te pones nerviosa? ―sonrió―. No es la primera vez que nos besamos... ―dijo despacio mirando directamente a los labios de la chica.

―¡E-esa vez lo hice para ayudarte! ―murmuró nerviosa Marinette.

Adrien solo reía con aquello, pero para su sorpresa la chica lo miraba de reojo, con sus mejillas sonrojadas uniéndose también a la risa de él. En ese instante no lo pensó dos veces y acortó la distancia que había entre ellos.

El beso era mucho mejor que esa vez que lo hizo para romper el hechizo, aunque fue bastante pausado y suave no dudó en responderle, en cambio para Adrien estaba siendo tentador, pero se sentía bastante torpe en sus movimientos. Aun así, sentía millones de fuegos artificiales en su interior.

Los kwamis estaban delante de los chicos mirando toda la escena con emoción, sobre todo Tikki que hizo un pequeño chillido de emoción que Plagg tuvo que contener dándole otro trozo de galleta. Cuando los tortolitos se percataron de eso, se separaron al instante rojos de la vergüenza.

―¡U-ustedes lo sabían! ―dijeron al unísono.

―No podía decirte nada ―dijo Plagg moviendo sus patas mirando a su amigo.

―Ustedes debían cerciorarse personalmente de eso ―agregó Tikki.

Ambos dieron un leve suspiro. Adrien se colocó de pie y le estiró la mano a Marinette, quien aceptó encantada.

―De ahora en adelante, mi lady ―sonrió el rubio―, ya no habrá más secretos entre nosotros.

Entrelazó sus dedos con los de ella. Marinette miró eso y sonrió. Estaba feliz a pesar de todo. Sólo debía empezar a acostumbrarse a tratar a Adrien y a Chat Noir como la misma persona.

―Me encanta tu doble personalidad gatito, pero ahora debemos ir a purificar ese akuma.

―Tus deseos son ordenes ―hizo una reverencia.

Ambos se transformaron y se vieron nuevamente. Y antes de que Ladybug lanzara su yoyo, Chat Noir decidió tomarla en brazos, darle un nuevo beso a su bogaboo, para luego comenzar a saltar los edificios con ella. La relación de allí en adelante sería absolutamente distinta.

30 day OTP ChallengeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora