Jueves (...)

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— Están alterados.

— No lo están, mamá.

— Que tú saques tan buenas notas en historia, lengua o biología es tan probable como conseguir un siete en un dado de seis caras. —Serena revisó por cuarta vez en esa noche los papeles frente a ella.

Ayer por la noche, cuando llego del trabajo, Yusaku la recibió con la cena servida y sus exámenes junto al papel que indicaba cómo había conseguido el cuarto mejor lugar de su clase, en primer lugar estaba escrito el nombre de un tal Astral Shingetsu, en segundo lugar estaba Takeru y en tercero estaba el de Asuka Tenjouin, a quien conocía por una fiesta de cumpleaños de Takeru. Que Yusaku ocupará el cuarto puesto, considerando que las pocas veces que le ha visto leerse sus libros de clases está anotando un montón de números, era algo extraño.

Mientras más los revisaba menos se lo creía ¿Realmente era posible que su hijo había conseguido tales calificaciones limpiamente? No, en definitiva, no lo era.

— Están alterados o hiciste algo ilícito para conseguirlas.

— No hice ninguna. Son totalmente legales y conseguidas por estudiar… te lo juro mamá.

— … Sigo sin creerte, Yusaku —Serena dejó los papeles sobre la mesa mientras se levantaba y daba un sonoro suspiro— Pero… un trato es un trato, te dejaré irte a Neo Domino todas tus vacaciones de verano.

— ¿¡En serio!?

— Pero te quiero aquí en Den City un día antes del regreso a clases ¿Entendido?

— ¡Sí, sí, sí! —Yusaku abrazo a su madre con bastante emoción— ¡Muchas gracias!

Serena se quedó quieta y en estado de shock por la acción de su hijo, pasaron segundos cuando salió del estupor y para ese momento Yusaku ya la había soltado para irse a su cuarto con una gran expresión de alegría.

La culpa junto a una dolorosa melancolía invadieron su mente y corazón después de eso.

¿Cuánto ha pasado desde la última vez que su hijo mostró una alegría tan pura e inocente como ahora?

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