23. Goodnight N Go.

59 3 2
                                        

Maratón 2/3.

"Dime porque tienes que mirarme de esa forma,
Sabes lo que eso provoca en mi,
Entonces bebé ¿qué tratas de decir?

Sé que amas como te molesto.

¿Por qué tienes que ser tan lindo?
Es imposible ignorarte.

¿Por qué me haces reír tanto?

Ya es bastante malo que nos llevemos tan bien..."


El receso del día siguiente había iniciado, yo y los tres chicos que eran ahora más que mis compañeros, mis amigos, íbamos camino a sentarnos a una banca para almorzar.

Harry al igual que yo decidimos no comprar nada ya que habíamos desayunado en casa y ahora sólo estábamos ahí, con Jordan y Alex quienes comían cómodamente mientras el rizado a mi lado relataba lo cansado que se encontraba al no dormir casi nada por hacer una tarea que nos habían dejado y que no había tenido la oportunidad de hacer antes porque tuvo una salida.

—Tengo mucho sueño —bostezó con pereza yéndose de lado en mi dirección y sabía su intención; recargarse en mí.

Quitó mis manos, que habían estado quietas sobre mis muslos y se recostó ahí.

En respuesta pasé una mano por su abdomen mientras con la otra le acariciaba el cabello.

—Me dormiré un rato —pronunció con los ojos cerrados, se veía tan tierno que mis ojos estaban muy concentrados en inspeccionar sus  facciones, deteniendose en esos rosados y gruesos labios, las ganas por besarlo llenando mi cabeza y mi sistema, mordí mi labio subiendo la mano que estaba sobre su abdomen, mis dedos rozando y sintiendo la suave piel de esa zona, gruñí demasiado bajo, el sonido embotellandose en mi pecho.

—Bésame de una vez —apenas murmuró sólo para nosotros dos cuando Alex y Jordan charlaban demasiado centrados en su tema, mordió su labio alejando mi curioso dedo de ahí.

Reí apenas—:  ganas me sobran —susurré en un pequeño quejido desesperado provocando su escueta risa.

A tientas, buscó mi mano, la que le había acariciado la boca instantes atrás colocandola en su abdomen de nuevo y comenzando a acariciarla.

El recuerdo de ayer quedando en el pasado al ver que nada había cambiado desde nuestro retorno, comprobandolo con aquella simple y natural reacción. Suspiré enternecido y con el corazón latiendo cálido y alegre dentro de mi pecho.

Pude ver a Alex reír en nuestra dirección, desviando la mirada del perfecto y tranquilo rostro del ojiverde conecté mi mirada con la suya.

Él negó y comió una papa, Jordan demasiado concentrado en su comida como para decir palabra.

La conocida sensación de nerviosismo y sonrojamiento surgiendo en mi sistema como lava en un volcán a punto de hacer erupción, paré de tocar su suave cabellera para acomodar la propia ya que estaba tapándome la visión, mi cabello seguía siendo más largo de lo habitual sin embargo mis ganas por cortarlo seguían sin aparecer.

Un gruñido proveniente de su garganta saliendo bajito al momento en que se removía sobre mi.

Reí bajo llamando la atención de los castaños cerca a nosotros y retomé mi tarea, recibiendo un suspiro como respuesta ante el acto.

Harry solía ser tan impredecible algunas veces, ya lo saben pero igual, a veces estaba de excelente humor y de repente podías decir algo sin pensarlo e involuntariamente lo haría cambiar de humor rápidamente, ese era uno de los hechos que más me asustaba de él.

Friends?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora