Se estaba tan bien, tan agusto en sus brazos que ni en mil vidas me movería de aquí, quise detener el tiempo en esa playa reviviendo una y otra vez todo el amor que compartimos hacía apenas unas horas. Los besos, las promesas, su sonrisa sincera y abierta dejando entrever sus palitas separadas, en definitiva todo pero el poder mirar sus ojos llenos de estrellitas como un niño ilusionado siempre será mi cosa favorita en el mundo.
— Mmm no quiero -dijo mientras se arremolinaba más y más entre las sábanas-
— Amaix -dijo intentado que se despertara- oye -empezó a reír al ver que ella se hacía un ovillo entre las sábanas sin posibilidad de quitársela para que se levantara-
Alfred sabía que a veces era imposible hacer que Amaia se despertara, aunque a el le gustara estar tanto en la cama como a ella, él tenía presente que estaban en un lugar publico y o se ponían las pilas o los pillaban sin nada encima.
— Nos tenemos que vestir titi, Roi viene a ayudarnos a recoger todo y no querrás que nos pille así. -metió una mano bajo la sabana y acarició toda su espalda desnuda, desde el cuello hasta el coxis, haciendo que Amaia se levantara de un respingo al caer en la realidad-
— Mierda es verdad -se puso las manos en la cara en señal de resignación- voy a vestirme -dejó un suave beso en sus labios antes de levantarse para ir a vestirse- Oye ese no es - trato de enfocar de quien se trataba y oh dios mío Roi- mierda Alfred es Roi - como si de una mala broma se tratase Roi ya estaba en la playa saludándolos efusivamente desde la distancia como si nada-
Amaia escucho como alguien se reía a sus espaldas.
— Esto promete -y empezó a reír más fuerte, Amaia le lanzó una mirada de pocos amigos y enseguida fue a ayudarla- tranquila, voy a hablar con el y así te da tiempo a cambiarte -dejo un beso en su frente sin posibilidad a que ella tratara de matarlo por parecerle gracioso este percal-
En el fondo a ella también le divertía lo random de toda la situación, y no puedo evitar soltar una sonrisilla cuando su chico se fue a buscar a su amigo el inoportuno.
— Que chaval, ¿qué tal la noche? -dijo Roi con su particular cara, por su parte Alfred no pudo evitar ponerse colorado- Ay pero si esta colorado y todo -se le derritió el corazón de ternura- se ve que esta si que si ehh, te han robado el corazón chavalín -dio dos palmas en la espalda a su amigo-
— Bueno -dijo tratando de recuperar la compostura después de una lluvia de acusaciones por parte de su amigo, la felicidad lo tenía como un libro abierto que su amigo supo descifrar en dos frases- hay que esperar un poco que una señorita se ha hecho la remolona para levantarse y ahora se esta vistiendo -dijo mirando para donde estaba Amaia-
— Ay pillines -hizo un gesto con la mano- bueno esperaremos a la señorita aquí -dijo Roi sentándose en la arena-
—Creo que no hará falta, ya esta lista -dijo con una enorme sonrisa viendo una Amaia aun más deslumbrante que la noche anterior-
— Amigo el babero -rio Roi- bueno en realidad tienes motivos, esta preciosa. Gracias al gran estilista que tienes aquí, que te ayudo a escoger los outfits -dijo marcando la palabra outfit e imitando el acento pijo-
— Ella internacional -rio con la ocurrencia de su amigo-
— Cultura querida, cultura - y ambos rompieron en carcajadas- vamos o se nos desespera - y ambos se encaminaron hacia donde estaba Amaia-
Recogieron todo en la playa entre risas e insinuaciones de Roi que ya había hecho muy buenas migas con Amaia, Alfred los miraba feliz su hermano de toda la vida y la chica que siempre soñó se llevaban de maravilla ¿Qué más podía pedir a la vida?
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¿Y si fuera ella?
Fanfiction¿Qué es realmente el amor? Adentrate en esta historia y descúbrelo con ellos.
