Abrí mis ojos. Unos leves ronquidos en mi oído impedían que mi sueño continuase. Alcé un poco mi cabeza, pero choque con la fuente de los ronquidos. Luke. Su cuerpo estaba hacia adelante, dejando su cabeza a centímetros de mi oreja, tenía la boca media abierta y sus facciones estaban relajadas. Con una mano, tiré un poco su cabeza hacia atrás, y con la otra, ayudaba empujando su cuerpo.
Me levanté con cuidado de no hacer ruido y miré a los otros tres. La cabeza de Ashton reposaba en el brazo del sillón, en una posición nada cómoda. Michael estaba cómodamente abrazando a Calum por el costado y su cabeza estaba en el hombro de este. Calum estaba atado con los brazos de Michael, tal como un muñeco, pero se veía cómodo.
¿Despertarlos o no despertarlos? He aquí el dilema. Ellos estaban en un sueño profundo, si me despertaran a mi, probablemente me enojaría. Mejor no lo hago.
–Acuéstate, Brianna –escuché una voz ronca, la de Michael.
–Iré a mi habitación –lo miré y él estaba parado a mi lado.
–¿Puedo dormir contigo? –preguntó, tenía los ojos cerrados y su cuerpo se tambaleaba.
–No es una buena idea –dije algo extrañada por su pregunta.
–Está bien –volvió a su sitio de antes y se recostó sobre Calum.
Eso fue raro. Antes de entrar a mi habitación, fui al baño que estaba en el pasillo, una puerta antes de la mía. Hice lo que tenía que hacer, salí y entré a mi habitación. Michael reposaba sobre mi cama, cubierto con una manta. No dormiría con él, iba a ser más que raro. En una esquina de la habitación había un largo sillón rojo, dormiría allí. Me acerqué a este y me acosté.
–No dormirás ahí, ¿o sí? –pensé que estaba dormido.
–Pues, estás en mi cama –respondí obvia y él se sentó.
–Está cómoda –rio, seguía con los ojos cerrados –No haré nada, solo dormiré –volvió a acostarse y dio palmadas a su lado.
Es cierto. Me levanté y fui hasta la cama, me acosté en el lado opuesto y me cubrí con la manta.
–Buenas noches –susurró Michael. Vi el pequeño reloj y eran las 8 de la mañana.
–Aja –fue lo último que dije antes de caer en un profundo sueño.
Leves golpes en la puerta fueron esta vez la razón de mi despertar. Traté de pararme pero unos brazos me tenían acorralada, Michael.
–Michael –susurré tratando de quitar su agarre y él lo hizo más fuerte. Seguían tocando la puerta –Despierta –decidí darle suaves palmadas en su mejilla. Nada.
Para algo tenía uñas largas. Puse mi mano sobre uno de los brazos de Michael y enterré mis uñas en él.
–Joder –dijo con la voz ronca, había logrado despertarlo. Quitó sus brazos de mi y se sentó. –¿Por qué hiciste eso? –su mano se encontraba acariciando su brazo.
–No querías despertar y están tocando la puerta –dije en voz baja. No quería que se enteraran de que él durmió aquí. ¿Qué pensarían de mi?, acabo de llegar, ¿y ya estoy con alguien?, no.
–¿Por qué hablas así? –imitó mi tono y rodé los ojos.
–No deberías de estar aquí –dije y él asintió.
–Me esconderé debajo de la cama –siguió asintiendo, se paró de la cama y luego se agachó para estar debajo de ella.
Me paré y abrí la puerta. Era Ashton.

ESTÁS LEYENDO
Don't hurt me, please. || Luke Hemmings
RomanceBrianna, con 16 años, sufre un accidente donde sus padres y su pequeño hermano muere. Después de haber estado en un centro de adopción, una familia se fija en ella. ¿Se sentirá bien con ésta familia? ¿Tendrá algún amor? ¿Saldrá herida?