Fuimos primero al apartamento donde vivía ahora con Allison, pues aquella gran casa ya era demasiado grande para los dos. Timbramos por un rato con insistencia hasta la puerta se abrió violentamente dejando ver a Allison con los ojos rojos, temblorosa. Scott pareció perder por lo menos cinco centímetros de estatura ante aquella imagen.
—Buscamos a tu papá—dijo Derek sin decoro alguno, como es común en él.
—¿Para qué?—preguntó mirándonos con desconfianza.
—Boyd y Cora están sueltos, necesitamos su ayuda...—respondió Scott, pero Allison se quedó callada y el alfa comenzó a perder la paciencia.
—Mira, primero que todo, están sueltos por tu culpa.
—Lyanna y tú están vivos por mi culpa también —contraataca ella sin dar espera.
—¿Qué tal si cierras esa enorme boca que ya nos metió en suficientes problemas para una noche —intervengo cuando se dispone a responder— y me dejas hablar con ella?
Se da el placer de rodar los ojos ante mis palabras pero termina por obedecer y camina junto a los otros dos muchachos al auto.
—No quiero hablar contigo —refutó.
—A mí tampoco me emociona.
—¿Disculpa? —inquirió confundida— Me ocultaste la razón de la muerte de mi madre.
—Tú me ocultaste la muerte de Erica —me crucé de brazos—. ¿No crees que estamos a mano?
Largó un suspiro.
—Fue a comprar algunas cosas al supermercado que hay a unas calles de aquí —dijo finalmente —. Puedes quedarte a dormir, si quieres evitarte el interrogatorio cuando llegues a tu casa.
Sonreí con ligereza. La invitación me sonaba más a que no quería quedarse sola, pero la entendía, yo tampoco quería hacerlo.
—A lo mejor cuando termine acá... te tome la palabra —alarga su mano a la mía y le da un apretón cariñoso.
Condujimos hasta el supermercado, Scott fue a hablar con Argent mientras que yo misma entré a comprar algo de comida. No había comido nada desde el desayuno, porque con la misión de búsqueda familiar no habíamos tenido tiempo ni de parar a almorzar. Compré algo para todos porque si sabía que era la única comiendo, alguno me iba a pedir y tenía demasiada hambre como para compartir. Corrí un poco con la bolsa marrón entre mis brazos y entré al auto justo antes de arrancar siguiendo la camioneta de Argent. Saqué lo que había comprado para cada uno y luego tomé mi sándwich de pollo.
—Trajiste mis papas fritas —murmuró Isaac mirando el paquete.
—¿Trajiste...? —le extendí los dulces de jalapeño abiertos para que pudiera comer mientras conducía.
Apenas había terminado de comer cuando el auto se detuvo, alcé la vista extrañada pues no había manera de que ya hubiésemos llegado, miré por la ventana confundida. Y entonces vi las ambulancias. Y las patrullas. La camilla con la bolsa negra encima, conteniendo un cuerpo. Y las padres de Erica, sosteniéndose el uno al otro en desconsuelo. Los tres nos quedamos mirando la escena, nuestros corazones habían parado de latir mientras estuvimos ahí, o por lo menos así se sintió el interior del auto.
Llegar al bosque y salir del vehículo, fue una sensación de alivio que duró cerca de tres segundos, porque en ese mismo momento nos pusimos manos a la obra. Argent sacó de la parte trasera de su camioneta un bolso negro, uno bastante grande que hacía un sonido extraño para estar en el auto de un cazador que decía estar retirado.
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[2] Still ↭ || Isaac Lahey ||
FanfictionLos meses han pasado y el tercer año de preparatoria está dando comienzo. A pesar de que Lyanna y Jackson se han vuelto como uña y carne, van de rodillas ante el peso de todos los problemas que enfrentan. Su padre se fue, se llevó consigo todo el di...