—Acabo de interrumpir algo ¿O es solo idea mía? —Su voz chillona hizo eco en el interior de mi pieza silenciosa.
—No interrumpes nada—Dije con voz seca. Para ser sincera, no estaba interesada en lo que ella pensara. Trataría a toda costa de ignorarla— Dile a mamá que estaré lista en unos minutos.
—Nicholas, si no te molesta, podrías salir para que Jessica se cambie, no tenemos mucho tiempo —Agregó antes de retirarse. ¿Qué diablos le ocurría? Estaba más insoportable de lo que ya era.
Suspiré molesta y me puse de pie. La miré con cansancio ¿Cuándo iba a dejarme tranquila?
—Ya deja de dar órdenes, Daphne —Mi paciencia había llegado a su límite. Entra sin tocar a mi dormitorio, me da órdenes y ahora cree que puede hacer lo mismo con Nick ¿Qué vendría después?— no necesito que tengas que decirme que hacer todo el tiempo, se lo que está bien y lo que está mal —Iba a patear el piso en ese mismo instante, pero parecería un arrebato.
— ¡Oh sí! —Dio una carcajada burlista— Tienes razón, sabes muy bien lo que es bueno y lo que no, por eso es que estás embarazada —Terminó por cruzarse de brazos y pude jurar que en su rostro habitaba una sonrisa cruel.
Sentí como recibía un golpe en el estómago al oír sus palabras.
No dije nada, mi única reacción fue agachar el rostro. Me sentía humillada.
—Daphne… ¿Podrías darnos un momento? Salgo enseguida, no tardo —La suave voz de Nicholas hizo presencia en escena y a los pocos segundos su gran mano tocó mi espalda en señal de apoyo.
La puerta chocó con su marco y antes de hacer mi próximo movimiento, sequé las lágrimas que amenazaban con salir.
—Tim me pidió que viniera a echar un vistazo de vez en cuando, incluso me permitió quedarme aquí si lo quería —Se adelantó a contestar las preguntas que estaba formulando en mi boca— además tengo que alimentar a estos peces —Sonrió infantil y siguió contemplando con admiración el inmenso acuario que poseía la sala. —Genial, ventajas de ser casi parte de la familia Moore —Dije sin ánimos y me crucé de brazos. Me estaba cansando de su actitud despreocupada— ¿Vas a decirme que es lo que te sucede o seguirás comportándote así? Se suponía que era yo quien debía molestarse, no tu —Dejaría de ser tan delicada con él si quería obtener respuestas. Dejó de golpear con suavidad el cristal del acuario y se enderezó para girar sobre sus pies y mirarme. —No estoy molesto —Espetó serio. —No, para nada —Estaba siendo sarcástica. Suspiré— me largo. Y sin decir más caminé decidida hasta la puerta. Alcancé la manilla con agilidad, pero todos mis cálculos se vieron arruinados por la mano de Nick sobre la mía, impidiendo que pudiera moverse. —Jessica, es difícil y estoy buscando el espacio, el tiempo ideal para decírtelo, no quiero que alguno de los dos salga dañado —Ni siquiera me había dejado voltearme para mirarlo a los ojos, así podía notar si era realmente sincero o era una vaga excusa y nada más. Su torso quemaba en mi espalda y tal cercanía solo me hacía desconcentrarme y perder el ritmo del tema.
—No entiendo que puede ser tan grave para que yo no pueda enterarme y mi madre sí, no es justo —Me adelanté a decir cuando escuché como tomaba aire para volver a darme alguno de sus sermones. —No es nada grave —Su mano dejó de hacer presión en la mía, aún sujeta a la manilla, y llevó ambas a mis brazos. Si ya estaba lo bastante cerca, ahora pude percibir como hacía presión en mi espalda y como su suave aliento y respiración chocaban en mi cuello, provocando que la piel se erizara y todo mi cuerpo se viera afectado por un choque eléctrico— quiero que estés tranquila, solo… dame unos minutos —Al principio dijo que necesitaba un tiempo… ¿Ahora pedía minutos? Opté por dejar mi boca cerrada. Minutos era mejor a que esperar una eternidad. Con agilidad y rapidez me alejé de sus brazos antes de que abusara una vez más de él, después de todo… por muy enojada que estuviera con él, las ganas de tirarme encima de él y devorar sus labios sin compasión, no se habían ido desde la primera vez que nos besamos. Recibí mi bebida, me senté en el inmenso sillón de cuero beige, palpé el puesto a mi lado y lo invité a sentarse. Ver televisión, con un vaso de bebida bien helada, en sillones amplios y cómodos, en la tranquilidad de una casa solitaria… era uno de los mejores panoramas que podían existir, claro, sin mencionar que estaba embobada con la plasma de 50 pulgadas. — ¿Ya no estás enojada? —Me miró y sonrió con ternura. Aún tenía el tema dando vueltas en la cabeza.
—No —Musité con voz apacible— está bien —Suspiré— lamento ser tan entrometida, sea lo que sea que tengas que decirme, esperaré. Tienes que tomarte tu tiempo y lo respeto —Estaba sorprendida de mi misma. Había sido un comentario muy maduro. —Que linda —Sonrió y antes de volver a la conversación, aprovechó de dejar el vaso de bebida en la mesa de centro— pero… la verdad es que ni yo aguanto decírtelo y… por eso es que parecía ignorarte hace un rato —Carraspeó y sonrió— Lo lamento. —No te preocupes —Debía mantener aquel tono suave e inocente. —Sientes cosas por mí ¿No es así? —Percibí lo incómodo que estaba. Solo asentí, no hacía falta mucha comunicación— Quería pedirte que fueras mi novia —Sonrió de costado… ¿Apenado?
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In Another Life II
FanfictionEn la clínica se ven esperanzas de que Joe pudiera estar junto a todos, sobre todo cuando ella entra y él despierta. Joe le confiesa de su amor, diciéndole que en verdad el estaba enamorado de ella. Jessica estaba feliz de saberlo y creía que por fi...
