Capítulo 6

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El lunes por la mañana se sintió agotado. Apenas había dormido unas horas y no precisamente por exceso de trabajo. Cada vez que cerraba los ojos terminaba recordando detalles que prefería no analizar demasiado.

Desde hacía años había aprendido a separar las cosas. Una aventura era una aventura y nada más. No se encariñaba, no se complicaba y, sobre todo, no se obsesionaba. Sin embargo, por alguna razón, Joel se negaba a abandonar sus pensamientos.

Intentó convencerse de que solo había sido una noche. Una noche y ya. Nada más. Cuando llegó a la oficina, Erick ya estaba allí. No era una sorpresa. Si algo había que reconocerle era la puntualidad. Christopher evitó mirarlo durante unos segundos mientras dejaba sus cosas sobre el escritorio.

La culpa no era precisamente una emoción que experimentara con frecuencia, pero tampoco podía fingir que no existía. Después de todo, se había acostado con el novio del tipo que ahora tenía sentado a pocos metros.

—Buenos días —saludó Erick sin despegar la vista de unos documentos.

—Buenos días.

El intercambio murió ahí. Y Christopher lo agradeció. Durante toda la mañana apenas hablaron lo necesario para trabajar. La situación resultaba extrañamente cómoda. O quizá simplemente ambos estaban demasiado ocupados para discutir.

Lo que sí llamó su atención fue el comportamiento de Erick. Más de una vez lo sorprendió sonriendo mientras revisaba el celular. Sonrisas que jamás le había visto cuando hablaba de Joel. Varias llamadas terminaban apenas Christopher levantaba la vista de los papeles. Mensajes eliminados con rapidez. Excusas para salir de la oficina. Demasiadas cosas para alguien tan obsesivamente celoso. Christopher no dijo nada. No era asunto suyo. O al menos intentó convencerse de ello. Al llegar la hora del almuerzo decidió salir solo. Necesitaba despejar la cabeza.

Antes de irse llamó rápidamente a Richard para pedirle el número de Joel. Intentó sonar casual, como si no tuviera importancia, y para su fortuna Richard no hizo preguntas.

Minutos después guardó el contacto en su celular y salió del edificio. No tenía intención de escribirle todavía. O eso se repetía. Terminó entrando a una pequeña cafetería cercana. No era el lugar más elegante del mundo, pero estaba tranquilo y eso era justo lo que necesitaba. Pidió algo sencillo y aprovechó el silencio para ordenar sus ideas. Sin mucho éxito. Cada vez que intentaba concentrarse terminaba pensando en Joel. En su sonrisa. En su voz. En la forma en que lo había mirado aquella noche.

Resopló con frustración. Era ridículo. Apenas lo conocía.

—¡Hey!

Levantó la vista y se encontró con Julieth acercándose a su mesa.

—¿Qué haces aquí, cuñadita?

Ambos se saludaron con un abrazo y ella tomó asiento frente a él.

—Jonathan me dijo que tenía una sorpresa y que lo esperara aquí.

—Eso suena peligroso.

—Siempre lo es cuando viene de tu hermano.

Christopher soltó una carcajada.

La conversación fluyó con facilidad. Hablaron de cosas cotidianas, de la empresa, de California y, finalmente, terminaron hablando de Jonathan.

—¿Sabes? Ustedes tienen una relación envidiable —comentó Christopher.

Julieth sonrió de inmediato. No tuvo que preguntarle dos veces. Le contó cómo se conocieron en la universidad, cómo comenzaron siendo amigos y cómo terminaron enamorándose cuando ninguno de los dos lo esperaba.

Él No Te Ama ||Joerick / Virgato|| TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora