La tarde avanzaba con tranquilidad. Jonathan seguía peleando con Richard por quién cocinaba mejor, Kathy no dejaba de burlarse de ambos y Melissa corría alrededor de la piscina con un globo de agua entre las manos. Yo, en cambio, apenas podía concentrarme en la conversación. Cada tanto levantaba la vista. Y siempre terminaba encontrándome con Joel. A veces él ya me estaba mirando. Otras, apartaba la vista apenas nuestras miradas coincidían. Pero siempre sonreía. Una sonrisa pequeña. Reservada. Como si solo existiera para mí.
—Nos quedamos sin hielo —La voz de Julieth hizo que todos dejaran de hablar —Y también sin gaseosas —agregó mirando las botellas vacías.
Jonathan se llevó una mano a la frente.
—Sabía que olvidaba algo.
—Yo voy —dije casi por reflejo.
—Yo también —respondió Joel al mismo tiempo.
Hubo un pequeño silencio. Erick levantó la vista.
—¿No voy yo?
—Quédate ayudándome con la carne —respondió Jonathan antes de que pudiera levantarse—. El supermercado queda a una cuadra.
Erick dudó unos segundos. Después volvió a sentarse.
—Está bien.
Julieth le entregó dinero a Joel.
—Solo compren hielo, gaseosas y si ven unas papitas también tráiganlas.
—Listo.
Salimos de la casa caminando uno al lado del otro. Durante los primeros metros ninguno habló. No porque fuera incómodo. Sino porque ambos parecíamos disfrutar simplemente de estar solos otra vez. Cuando doblamos la esquina y nos aseguramos de que ya nadie podía vernos desde la casa, Joel soltó una pequeña risa.
—¿Qué?
—Extrañaba caminar contigo.
Sentí que el pecho se me aflojaba. Lo miré de reojo.
—Yo también.
Seguimos avanzando. El viento movía suavemente los rizos de Joel. Parecía mucho más relajado que hacía apenas unos minutos.
—¿Sabes qué es lo peor? —preguntó.
—¿Qué?
—Que hemos estado toda la tarde juntos... y siento que no hemos podido hablar ni cinco minutos.
Asentí. Era exactamente lo que me estaba pasando. Sin pensarlo demasiado, tomé su mano. Él bajó la mirada hacia nuestros dedos entrelazados. No la apartó. Al contrario. Entrelazó los dedos con los míos con una naturalidad que me hizo sonreír.
—Te extrañé mucho, Joel.
Lo dije casi en un susurro. Él apretó apenas mi mano.
—Solo han pasado unos días.
—Para mí fueron demasiados.
Joel desvió la mirada hacia la calle.
—También te extrañé.
Nos detuvimos frente a un pequeño supermercado. No entramos de inmediato. Había algo más importante. Me acerqué un paso. Él hizo lo mismo.
—Hola... —susurré con una sonrisa.
Joel soltó una risa bajita.
—Hola.
Le acaricié la mejilla con el dorso de los dedos.
—Este sí es el saludo que quería darte cuando llegaste.
Él negó divertido.
—Eres un exagerado.
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Él No Te Ama ||Joerick / Virgato|| Terminada
FanfictionMuchas veces el amor no es suficiente para terminar con tantos años de felicidad, la costumbre es demasiado fuerte. ¿Se puede volver a amar cuando ya se ha roto una relación?, ¿puede alguien cambiar después de hacer tanto daño? Por otro lado, ¿es po...
