Capítulo 10

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Llegamos nuevamente a la mesa. Apenas nos sentamos, el ambiente se volvió pesado. Erick no apartó la vista de nosotros ni un solo segundo.

—¿Ya terminaron de pasearse? —preguntó con una sonrisa tensa.

Joel tomó su vaso sin responder. Yo me limité a encogerme de hombros.

—¿Qué pasa? —pregunté con calma—. ¿Te preocupa que baile con tu novio, pero no te preocupa desaparecer con otras mujeres?

Richard desvió la mirada. Kathy suspiró con incomodidad. Erick soltó una risa seca.

—No hables de lo que no sabes.

—Entonces deja de acusarme de cosas que tampoco sabes.

El silencio fue inmediato. Joel respiró hondo.

—Christopher...

Pero Erick ya estaba demasiado alterado.

—No, déjalo hablar. Le encanta hacerse el inocente cuando lleva semanas detrás de ti.

—Basta, Erick —pidió Joel.

—¿Qué? ¿Ahora resulta que tengo que pedir permiso para hablarle a MI novio?

Joel cerró los ojos un instante.

—No tienes que pedir permiso. Solo respetarme.

Erick soltó una carcajada amarga.

—¿Respetarte? Últimamente cualquiera cree que puede acercarse a ti. Te dejas coquetear por todo el mundo y todavía esperas que te tenga paciencia.

Joel levantó lentamente la mirada.

—Eso no es cierto.

—¿Ah, no? Desde que apareció Christopher pareces otra persona. Hasta sonríes más cuando él está cerca.

Yo iba a intervenir, pero Joel levantó discretamente una mano, pidiéndome que no lo hiciera.

—No mezcles las cosas.

—¿Entonces explícamelas tú? Porque pareces disfrutar bastante toda esa atención.

Joel tragó saliva.

—La disfruto porque tú dejaste de dármela hace mucho.

La mesa quedó completamente en silencio. Erick endureció la expresión.

—Qué conveniente. Ahora el malo soy yo.

—Nunca dije eso.

—No hace falta. Lo insinúas todo el tiempo.

Joel negó despacio.

—Solo estoy cansado.

—No. Estás dramático.

Aquella palabra hizo que Joel bajara la mirada unos segundos. Cuando volvió a levantarla, su voz salió tranquila, aunque mucho más fría.

—¿Sabes qué es lo peor? —Erick frunció el ceño —Que ya ni siquiera intentas esconderlo. Sales con otras mujeres. Coqueteas delante de mí. Desapareces durante horas. Y cuando reclamo... el problema termino siendo yo —Nadie dijo una palabra. Joel tomó aire —Ya no sé si sigues conmigo porque me quieres... o porque te gusta saber que siempre voy a estar esperándote.

Erick golpeó la mesa con la palma.

—Pues si tanto te molesta, termina conmigo de una vez.

Joel sostuvo su mirada unos segundos. Después negó lentamente.

—Hoy no voy a discutir contigo.

Se levantó de la mesa.

—Joel... —lo llamó Erick.

Él No Te Ama ||Joerick / Virgato|| TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora