Erick no condujo a casa. Durante casi una hora recorrió la ciudad sin rumbo, incapaz de pensar con claridad. Cada semáforo era una oportunidad para romper a llorar otra vez. Cada esquina le recordaba un lugar al que había ido con Joel. No podía sacarse una imagen de la cabeza. Christopher. Mirándolo. Defendiéndolo. Diciendo con absoluta seguridad:
"Yo sí amo a Joel."
Apretó el volante con tanta fuerza que los nudillos se volvieron blancos.
—Maldito...
Susurró con la voz quebrada. Hasta ese día había creído que Christopher le había arrebatado una noche. Ahora sabía que le había arrebatado a Joel. Y eso era imperdonable. No iba a dejar que ese hombre se quedara con él. No después de todo lo que habían vivido. No después de los años compartidos. No después de los planes que habían construido juntos. Si Christopher quería quedarse con Joel, tendría que pasar por encima de él. Y Erick no pensaba rendirse.
A la mañana siguiente, Joel despertó después de haber dormido apenas un par de horas. Christopher seguía allí. Sentado en la sala. No había querido irse. Tampoco había intentado acercarse. El silencio entre ambos era pesado. Joel estaba preparando café cuando el teléfono vibró sobre la barra de la cocina. Erick. Christopher levantó la vista. Joel dudó unos segundos antes de contestar.
—¿Hola?
Al otro lado no hubo respuesta inmediata. Solo una respiración irregular.
—¿Erick?
—Perdón...
La voz sonaba completamente rota. Joel frunció el ceño.
—¿Dónde estás?
—No pude dormir.
Joel cerró los ojos.
—Yo tampoco.
Hubo un largo silencio.
—No quería llamarte... Pero eres la única persona con la que quiero hablar.
Christopher observó a Joel desde la sala. No podía escuchar la conversación. Solo veía cómo la expresión de Joel cambiaba poco a poco.
—Erick...
—No te estoy llamando para pelear. De verdad. Solo... Necesitaba escuchar tu voz una última vez.
Aquellas palabras hicieron que Joel sintiera una punzada de culpa.
—No digas eso.
Erick dejó escapar una risa apagada.
—¿Ves? Todavía te preocupas. Lo sabía. Sabía que todavía queda algo de nosotros.
Joel respiró profundamente.
—Eso no cambia lo que pasó.
—No. Pero demuestra que no te soy indiferente.
Christopher bajó la mirada. Aunque no escuchaba las palabras, podía imaginar de qué trataba aquella llamada. Joel terminó la conversación pocos segundos después. Cuando dejó el teléfono sobre la mesa, Christopher habló por primera vez.
—¿Está bien?
Joel tardó unos segundos en responder.
—Dice que sí.
Pero ninguno de los dos creyó esa respuesta.
Los días siguientes fueron iguales. Un mensaje por la mañana. Otro por la noche. Ninguno era agresivo. Ninguno hablaba de volver. Todos estaban cuidadosamente construidos para despertar la culpa de Joel.
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Él No Te Ama ||Joerick / Virgato|| Terminada
FanfictionMuchas veces el amor no es suficiente para terminar con tantos años de felicidad, la costumbre es demasiado fuerte. ¿Se puede volver a amar cuando ya se ha roto una relación?, ¿puede alguien cambiar después de hacer tanto daño? Por otro lado, ¿es po...
