Capítulo 7

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Abrí los ojos después de varias horas de sueño y lo primero que vi fue la oscuridad de la habitación. Miré la hora. 2:21 a.m.

Solté un suspiro cansado. Tenía hambre y sabía que no volvería a dormir hasta comer algo, así que me levanté y bajé a la cocina. La casa estaba completamente en silencio. Abrí la nevera y saqué cualquier cosa que encontré para picar. Cuando cerré la puerta, distinguí una silueta sentada junto a la mesa. Me sobresalté.

—Joder...

Encendí la luz y encontré a Joel allí. Tenía el cabello despeinado y una expresión cansada. Parecía tan sorprendido como yo.

—Pensé que todos estaban durmiendo —dije mientras me acercaba.

—Yo también.

Tomó un sorbo de agua y volvió a bajar la mirada. Me senté frente a él. Por un momento ninguno dijo nada. Era extraño. Hacía apenas unas horas había estado intentando ignorarlo y ahora estábamos solos, en medio de la madrugada, compartiendo el mismo silencio incómodo.

—¿No puedes dormir? —pregunté.

Joel tardó unos segundos en responder.

—No mucho.

Asentí. Sabía perfectamente que estaba evitando dar explicaciones. Y yo tampoco tenía intención de pedirlas. Mi mirada se desvió hacia las marcas rojizas de su cuello antes de que pudiera evitarlo. Joel pareció notarlo porque acomodó el cuello de la camiseta de inmediato.

—No empieces —murmuró.

—No he dicho nada.

—Pero lo estabas pensando.

Sonreí de lado.

—Tal vez.

Joel rodó los ojos. Durante unos segundos volvió el silencio. Un silencio mucho peor que el anterior. Porque ambos sabíamos exactamente qué estaba pasando. Lo que había ocurrido entre nosotros seguía ahí. Suspendido. Sin nombre. Sin explicación. Y sin ninguna intención de desaparecer.

—Esto fue un error —dijo finalmente.

Lo observé. No parecía convencido de sus propias palabras.

—Entonces deja de pensar en ello.

—Ojalá fuera tan fácil.

Eso me hizo sonreír. Joel levantó la mirada inmediatamente.

—No te burles.

—No lo hago.

—Sí lo haces.

—Solo me parece curioso.

—¿Qué cosa?

Apoyé un brazo sobre la mesa.

—Que sigas aquí hablando conmigo.

Joel se quedó callado. Porque no tenía respuesta. Y los dos lo sabíamos. Un ruido en el piso superior hizo que ambos levantáramos la cabeza. Seguramente alguien se había despertado. Joel aprovechó la interrupción para ponerse de pie.

—Deberíamos volver a dormir.

—Sí.

Pero ninguno se movió durante varios segundos. La tensión era insoportable. Joel fue el primero en apartar la mirada.

—Buenas noches, Chris.

—Buenas noches, Joe.

Lo vi alejarse por el pasillo. Y por primera vez desde que lo conocí, tuve la sensación de que mantenerme lejos de él iba a ser mucho más difícil de lo que había imaginado.

Él No Te Ama ||Joerick / Virgato|| TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora