Joel cerró la puerta de la casa con un suspiro cansado. Había sido un día largo y, por primera vez en semanas, no tenía ganas de discutir con nadie. Dejó las llaves sobre el recibidor, se quitó los zapatos y caminó hasta la sala con el celular pegado a la oreja.
—No, idiota, claro que me acuerdo de eso —rió por lo bajo mientras se dejaba caer en el sofá—. Fuiste tú el que terminó perdido y tuve que ir a buscarte.
Del otro lado de la llamada, Yoandri soltó una carcajada.
—Eso nunca pasó.
—Claro que pasó. Richard todavía se burla de ti por eso.
—Richard exagera todo.
Joel negó divertido.
—Eso sí es verdad.
Hacía años que conocía a Yoandri. Habían estudiado juntos durante un tiempo, y con los años se había convertido en uno de esos amigos que podían pasar meses sin hablar y, aun así, retomar la conversación como si se hubieran visto el día anterior. Erick también lo conocía perfectamente.
—¿Y cómo vas? —preguntó Yoandri.
Joel guardó silencio un instante.
—Ahí... sobreviviendo.
—Eso sonó horrible.
—Es que...
No terminó la frase. No tenía fuerzas para hablar de su relación.
—Cuando quieras hablamos con calma, ¿sí?
Joel sonrió con sinceridad.
—Gracias.
En ese momento escuchó abrirse la puerta principal. Erick había llegado. El ojiverde dejó las llaves sobre el mueble y, al escuchar la voz de Joel, caminó hacia la sala.
—Sí, luego te llamo —dijo Joel al ver que Erick se acercaba.
—¿Tan rápido? —bromeó Yoandri.
—Después hablamos.
—Cuídate.
—Tú también.
Joel colgó la llamada y dejó el teléfono sobre la mesa.
—Hola.
Erick no respondió el saludo. Miró el celular unos segundos antes de preguntar con un tono seco:
—¿Con quién hablabas?
Joel frunció ligeramente el ceño.
—Con Yoandri.
Erick soltó una risa irónica.
—Claro.
—¿Qué significa ese "claro"?
—Nada —Se quitó la chaqueta con brusquedad —Solo me parece curioso que últimamente siempre estés pegado al teléfono.
Joel respiró hondo.
—Es un amigo, Erick. Lo conoces desde hace años.
—Sí —Erick lo miró fijamente —Y precisamente por eso sé que nunca hablaban tanto.
Joel sintió cómo el cansancio del día se transformaba poco a poco en fastidio.
—Porque antes también hablábamos. Solo que tú nunca prestabas atención.
—¿Y ahora sí debería prestarla?
—¿Qué estás insinuando?
Erick dio un paso hacia él.
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Él No Te Ama ||Joerick / Virgato|| Terminada
Fiksi PenggemarMuchas veces el amor no es suficiente para terminar con tantos años de felicidad, la costumbre es demasiado fuerte. ¿Se puede volver a amar cuando ya se ha roto una relación?, ¿puede alguien cambiar después de hacer tanto daño? Por otro lado, ¿es po...
