Capítulo 2

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Pasaron un par de días, era jueves al medio día y Erika estaba yendo rumbo a su fundación en compañía de su amiga Miranda.
-Erika: Ya quiero ver a mis niños (Dijo sonriendo) se van a volver locos con tanta ropa y juguetes.
-Miranda: Me alegra contribuir en esto (Dijo emocionada) y me gusta verte tan contenta.
-Erika: Esos chiquitos son como mis hijos (Suspiró con tristeza).
-Miranda: Y ellos te adoran amiga (La animó) eres una gran mujer Eri.
Erika le sonrió y condujo unas cuadras más, después de 5 minutos llegaron a la fundación "Ángel".
-Erika: Hola (Dijo entrando).
10 niños corrieron a los brazos de Erika emocionados, Luz y Miranda miraron la escena con ternura.
-Luz: Hola, como estás? (La saludo).
-Erika: Muy bien pero ahora que veo a mis chiquitines mejor (Dijo feliz).
-Miranda: Niños Eri y yo les trajimos algunos regalos (Dijo mientras cargaba un montón de bolsas).
-Dani: Están padrisimos (Dijo emocionado).
-Sol: Gracias (Dijo la pequeña muy feliz).
-Erika: Me encanta ver esas sonrisitas (Dijo Eri emocionada viendo a sus niños).
Los niños ordenadamente se repartieron las cosas por partes iguales mientras Erika y Miranda iban a la oficina con Luz.
-Miranda: Es hermoso lo que haces aquí amiga (Dijo sonriendo).
-Erika: Como está todo Luz? (La miró) Les hace falta algo? Los peques están a gusto?.
-Luz: Todo está muy bien (Sonrió), los niños tienen de todo y están más que felices.
-Erika: Me alegra escuchar eso (Dijo contenta).
Mientras Erika platicaba Dani y Sol querían verla así que entraron a la oficina con carita de felicidad al tener sus nuevos juguetes.
-Dani: Podemos pasar? (Preguntó educadamente).
-Erika: Claro que si (Les sonrió).
-Sol: Te extrañabamos mucho (Se acercó a ella).
-Erika: Yo también mi preciosa (La cargó y la sentó en sus piernas).
-Dani: Te quedas a comer con nosotros? (La miró sonriendo).
-Erika: Pero claro que si (Le dio un pequeño beso en la cabeza).
-Miranda: También vamos a hacerles un rico pastel (Dijo sonriendo), Erika y yo hacemos los mejores del mundo.
-Sol: Podemos ayudar? (Pregunto emocionada).
-Erika: Si (Le dio un beso en la mejilla).
-Dani: Que padre (Dijo feliz).
-Luz: Bueno a lavarnos las manos niños (Sonrió).
Luz fue con los niños para lavarles las manos y Erika se quedó un momento ahí con Miranda.
-Miranda: Tienes una conexión especial con esos pequeños verdad? (La miró).
-Erika: Si, quiero mucho a todos mis niños pero por esos dos chiquitos siento algo muy especial (Sonrió).
-Miranda: Se nota por como los miras y ellos te adoran igual (Dijo sonriendo).
-Erika: Desde que llegaron siempre me buscaron (Sonrió) tienen 5 y 7 años, son hermanitos y se cuidan mucho, lo único que sabemos sobre su vida es que sólo tenían mamá y los abandonó hace 2 años, lo único que ellos dijeron fue que gracias por aceptarlos y que por fin ya no pasarían hambre (Dijo con tristeza).
-Miranda: Que difícil debe ser la vida de los pequeños en la calle (Suspiró).
-Erika: Sabes que nunca pude tener hijos (La miró) me hubiera encantado adoptar pero Alonso no quiso.
-Miranda: Alonso (Suspiró) mi mejor amigo Alonso (Dijo sarcásticamente).
-Erika: Aún no entiendo por que no te cae bien (La miró).
-Miranda: Porque es un patán (La miró) siempre pone todo antes que a ti (Se quejó), sabes me hubiera gustado un hombre como el tipo del casino para ti, era todo un caballero (Sonrió).
-Erika: Era muy amable (Sonrió) pero nada que ver (Negó) no es mi tipo y a parte yo estoy casada (Dijo seria).
-Miranda: Pues no sé (Suspiró) pero yo voy a volver a ese casino sólo para encontrarme a su amigo (La miró).
-Dani: Ya estamos listos Eri (Dijo buscando a Eri).
-Erika: Vamos mi amor (Sonrió mientras se levantaba).
-Miranda: A cocinar se ha dicho (Dijo haciendo una señal de militar).
Mientras Erika, Luz, Miranda y los niños cocinaban la vida de Eduardo era un caos, estaba en su oficina revisando un montón de papeles financieros.
-Luciano: Eduardo ya cálmate (Lo miró).
-Eduardo: No puedo (Dijo revisando papeles) el casino de Samuel está por abrir y sabes lo que eso implica.
-Luciano: No seas exagerado (Se rió) que la gente se vuelva loca algunas semanas por el casino nuevo no quiere decir que nos vamos a la ruina (Lo miró).
-Eduardo: No me gusta perder gente (Serio).
Volvió a tomar los papeles pero una dulce voz lo sacó de su estrés, era Antonia su adorable y rebelde hija.
-Antonia: Como está el papá más guapo del mundo? (Dijo entrando a la oficina).
-Eduardo: Mi amor (La miró) ya te dije que no me gusta que vengas aquí (La regaño).
-Antonia: Que gruñón (Arrugó la nariz) papá ya tengo 17 años (Sonrió) no soy una bebé.
-Eduardo: Para mi siempre serás mi bebé (Sonrió).
-Antonia: Hola tio (Saludo de beso a Luciano).
-Luciano: Hola princesa (Sonrió) que te trae por acá? (La miró).
-Antonia: Vine a robarme a este señor para ir a comer (Dijo poniendo las manos en los hombros de su padre).
-Eduardo: Hija tengo muchísimo trabajo (La miró).
-Luciano: Eduardo deja el drama y sal a disfrutar con tú hija (Lo regaño) yo me encargo.
-Eduardo: Seguro? (Serio).
-Luciano: Si (Le cerró un ojo a Antonia).
-Antonia: Vámonos (Tomó su brazo).
-Eduardo: Nos vemos luego (Se despidió).
-Luciano: Diviértanse (Les sonrió).
Eduardo llevó a su hija a un lindo y sencillo restaurante pues a Antonia no le gustaba mucho ir a al tipo de lugares lujosos que acostumbran sus amigos.
-Eduardo: Te gusta el lugar? (Dijo mientras se sentaban).
-Antonia: Es lindisimo (Sonrió) me encantan los lugares así.
-Eduardo: Lo sé (Sonrió) eres una niña tan sencilla y estoy muy orgulloso de eso pequeña.
-Antonia: Detesto a la gente que se cree superior sólo por tener dinero (Suspiró).
-Eduardo: Recuerdalo siempre hija, el amor es más importante que el dinero (Le sonrió).
-Antonia: Siempre (Prometió).
El mesero llegó y pidieron su orden, minutos después se retiró y volvieron a su platica.
-Antonia: No sé como la gente puede tirar su dinero el platillos exóticos y raros (Lo miró).
Eduardo sonrió pues su conversación le recordó a la mujer linda que había conocido en el casino.
-Antonia: Y esa sonrisa? (Lo miró analizandolo).
-Eduardo: Hablando así me recordaste a alguien (Le contó).
-Antonia: A quién? (Curiosa).
-Eduardo: A una mujer que conocí hace algunos días, fue a al casino y mantuvimos una platica sobre la gente que mal gasta el dinero (Le sonrió).
-Antonia: Pues para sacarte esa sonrisa debió ser muy linda (Le sonrió).
-Eduardo: No empieces (La regañó).
-Antonia: Yo sólo quiero que te abras al amor (Lo miró).
-Eduardo: Anto apenas la conozco y ni siquiera me sé su nombre (La miró).
-Antonia: Lo digo en general (Sonrió) pero ella puede ser una buena candidata.
Eduardo se quedó pensando en las palabras de su hija y después les trajeron su comida, dieron las gracias y comenzaron a comer mientras platicaban, por su parte
Erika y los niños estaban terminando de decorar el pastel mientras Luz y Miranda estaban terminando las hamburguesas.
-Erika: Sólo hoy me convencieron de comer chatarra (Les sonrió).
-Dani: Prometemos comer verduras después (Dijo con una gran sonrisa).
-Sol: Sólo hoy (Se rió) pero yo no prometo comer mis verduras (Dijo seria).
-Erika: Son una dulzura (Les sonrió).
-Luz: Ya está lista la comida (Los miró).
-Miranda: Voy a llamar a los niños (Dijo quitándose su mandil).
Después de llamar a todos los niños se sentaron en una gran mesa a comer sus ricas hamburguesas muy contentos, Erika prefirió pasar toda la tarde en la fundación disfrutando de la compañía de sus niños en lugar de estar sola en su casa.
-Miranda: Gracias por hacerme parte de tú día (Dijo sonriendo).
-Erika: Gracias a ti por acompañarme (Sonrió) ahora conoces porque odio que la gente gaste dinero en tonterías.
-Miranda: Te entiendo más que nunca (Tocó su mano) es injusto que tantos niños sufran hambre y frío cuando lo que tenemos la fortuna de tener una buena vida gastamos sin conciencia.
-Erika: Te veo luego (Se despidió de ella) vete con cuidado.
-Miranda: Chao te quiero (Dijo saliendo de su casa).
Miranda se fue y Erika se preparó para darse una ducha y acostarse a leer su libro, después de un largo día Eduardo y Antonia estaban llegando a la casa.
-Eduardo: Gracias por sacarme de mi caos y hacerme pasar un lindo día (La abrazó).
-Antonia: Deberíamos hacer esto más seguido (Sonrió).
-Eduardo: Bueno es hora de descansar (Le dio un beso en la cabeza).
-Antonia: Vamos (Dijo subiendo las escaleras) estoy muy cansada (Suspiró).
Después de un lindo día para todos se fueron a descansar, entre sueños Erika y Eduardo se cruzaban vagamente, mientras todo en su vida estaba en calma tenían que aprovechar.

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