Capítulo 18

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El festejo duró más de lo esperado y eran alrededor de las 10:00pm cuándo llegaron a la casa, Antonia subió directo a su habitación pues moría de sueño y Milagros la imitó después de asegurarse de que todo estuviera en orden, por su parte Eduardo le propuso a Erika hacer una pijamada en la casa cerca del lago para poder pasar tiempo en calma y así conocerse un poquito más.
-Eduardo: La cama es pequeña pero creo que cabemos muy bien los dos (Dijo mientras acomodaba las cosas).
-Erika: Podemos dormir abrazaditos (Le cerró un ojo) es muy cálido el lugar (Sonrió) y la vista es alucinante (Dijo mientras veía el techo de cristal).
-Eduardo: Sabía que te gustaría venir aquí (Se acercó a abrazarla).
-Erika: Eres tan romántico aún sin querer serlo (Acarició su nariz).
-Eduardo: Te mereces la mejor versión de mi (Le dio un pequeño beso).
-Erika: Me encantas Eduardo (Dijo sobre sus labios).
Se dieron otro pequeño beso y después se acostaron en el suelo que Eduardo había arreglado con sabas y almohadas muy acolchonadas para mirar la noche estrellada un rato.
-Eduardo: Cual es tu color favorito? (La miró).
-Erika: Es el azul (Sonrió) y él tuyo?.
-Eduardo: También el azul (Acarició su nariz).
-Erika: Película favorita? (Besó su mano).
-Eduardo: La vida es bella, aunque es triste me parece que tiene un gran mensaje (Sonrió) y la tuya?.
-Erika: El diario de una pasión (Sonrió) el significado del amor tan grande de los protagonistas se me hace único.
-Eduardo: Sabor de helado favorito? (Acarició su brazo).
-Erika: Fresa (Se estremeció por su toque).
-Eduardo: El mio es napolitano (Le contó).
-Erika: Postre favorito? (Curiosa).
-Eduardo: Tú (Sonrió antes de besarla).
-Erika: Mi amor (Se rió entre el beso) enserio.
-Eduardo: El pastel de chocolate (Acarició su mejilla) y el tuyo?.
-Erika: También pastel de chocolate (Dijo sorprendida por sus gustos similares).
-Eduardo: Veo que si tenemos mucho en común (La abrazó).
-Erika: Me siento tan feliz (Le confesó) es esto un sueño Eduardo? (Alzo el rostro para mirarlo).
-Eduardo: No (Sonrió) por suerte es realidad (Le dio un corto beso).
-Erika: Puedes creer que nuestros mejores amigos estén comprometidos? (Sonrió).
-Eduardo: La verdad no pensé que su relación fuera a durar (Le confesó), ni siquiera se me pasó por la cabeza que sería algo serio.
-Erika: Yo tampoco pensé que fueran a llegar más lejos (Confesó) pero me alegra tanto que Miranda haya encontrado al hombre con quién compartir su vida (Sonrió), estoy comenzando a creer en el destino.
-Eduardo: No tengo la menor duda que mi destino eres tú (Dijo con una gran sonrisa) te amo tanto (La besó) me haces sentir en las nubes (Mordió su labio).
-Erika: Te amo (Lo abrazó) jamás pensé llegar a sentir algo tan fuerte (Sonrió) cambiaste mi vida por completo.
-Eduardo: Y tú la mia (Sonrió) desde que estás en ella soy feliz.
Eduardo se levantó y le pidió la mano a Erika, ella no tenía idea de lo que estaba planeando pero le siguió el juego, la acercó a su cuerpo tomándola por la cintura y comenzó a moverse.
-Erika: Que haces? (Se rió extrañada).
-Eduardo: Bailando (Sonrió mientras besaba su mejilla).
-Erika: Amor pero ni siquiera tenemos música (Acarició su mentón).
-Eduardo: Imaginala (La abrazó), una melodia suave y romántica.
-Erika: Puedo intentar (Sonrió cerrando los ojos).
Pasaron un par de minutos y Erika no puedo evitar soltar una fuerte carcajada pues no lograba imaginar nada, Eduardo sonrió y la miró divertido.
-Erika: Lo siento soy pésima para esto (Lo miró).
-Eduardo: Puedo cantarte (Le sonrió).
Eduardo se acercó de nuevo a ella y comenzó a cantarle al oído Solo para ti - Camila.
-Eduardo: Eres el amor de mi vida, el destino lo sabía y hoy te puso ante mí. Y cada vez que miro al pasado, es que entiendo que a tu lado siempre pertenecí (Le susurró al oído).
-Erika: Te amo (Tomó su rostro para que la mirara).
-Eduardo: Te amo bonita (Susurró sobre sus labios).
Lentamente unieron sus labios, Eduardo acarició su espalda y la pegó más a él, Erika soltó un jadeo al sentirlo tan cerca, subió sus manos hasta su cuello y acarició su cabello, el beso comenzó suave, sus labios siguieron un lento y rítmico movimiento, Eduardo bajó sus manos hasta su cintura y la apretó mientras el beso tomaba fuerza, Erika sintió su pulso acelerarse y a su cuerpo pedir más que un beso, Eduardo mordió su labio y en un suave movimiento Erika se abrió pasó haciendo contacto con su lengua, Eduardo siguió el ritmo de sus lenguas haciendo que el calor se hiciera más intenso en sus cuerpos, Erika sabía que él la deseaba y ella sentía lo mismo, en las últimas semanas habían compartido besos, caricias y momentos íntimos pero estaba seguro que esa noche quería ir más lejos, quería entregarse a él por completo, el beso se pauso por falta de aire, Eduardo mordió su labio suavemente y se alejó de ella conteniendo sus ganas de seguir.
-Eduardo: Es mejor que paremos ahora Eri (Acarició su mejilla) si seguimos así no voy a poder detenerme (Dijo mirándola con los ojos llenos de deseo).
-Erika: No quiero que te detengas (Dijo con la respiración agitada) estoy lista (Sonrió).
-Eduardo: Estás segura? (Serio).
-Erika: Si (Lo miró) quiero ser tuya mi amor (Dijo sobre sus labios).
Eduardo unió sus labios de nuevo y Erika sintió las mariposas revolotear en su estómago, acarició su espalda dejando sus uñas marcadas, Eduardo jadeo sobre du boca y bajó sus manos para acariciar sus caderas, la pegó él y Erika gimio al sentir su erección, con un sólo beso Eduardo estaba más que listo para hacerle el amor, se separó de ella y la miró a los ojos mientras comenzó a quitarle la bata, al dejarla caer observó el sexy camisón que tenía debajo y sonrió encantado.
-Eduardo: Quiero que nos tomemos todo el tiempo del mundo para nosotros (Dijo sonriendo mientras acariciaba sus hombros), quiero contar tus lunares y besar cada una de tus pecas (Ronroneo sobre su piel mientras besaba su cuello).
Erika cerró los ojos disfrutando de su toque, él subió sus labios por su mejilla y volvió a sus labios, caminaron hasta la cama y se dejaron caer, Erika llevó sus manos hasta su espalda y deslizó su camisa fuera de su cuerpo, acarició su pecho, lo atrajo hasta ella y besó su mentón, bajo por su cuello y dejó unas pequeñas mordidas en él, Eduardo jadeo y en un rápido movimiento se acomodó entre sus piernas, le bajó los tirantes de la bata hasta su cintura y lamió el inicio de su pecho, Erika rodeó su cintura con sus piernas y Eduardo llevó sus manos hasta ellas, sus labios bajaron hasta sus senos jugando con ellos, beso y lamió ambos, Erika soltó un fuerte gemido mientras tiraba de su cabello, sus respiraciones eran irregulares, Eduardo bajó dando pequeños besos húmedos por en medio de sus senos hasta llegar a su ombligo, quitó su bata por completo y subió hasta su boca, el calor aumento al sentirse piel con piel.
-Eduardo: No sabes lo mucho que deseaba este momento (Mordió su labio).
-Erika: Me haces sentir tan viva (Jadeo).
Erika subió sus manos desde su abdomen hasta sus hombros y lo acarició lentamente, Eduardo sintió ternura por su delicado toque, Erika bajo sus manos y jugó con la cinturilla de sus pantalones de dormír, puedo ver el gran bulto que tenía Eduardo ahí escondido y sonrió al saber que era la causante, Eduardo sonrió cómplice y se deshizo de ellos, acarició sus piernas, subió a su cintura y atacó su cuello a suaves mordidas, Erika se estremeció y la necesidad de sentirlo más cerca hizo que se moviera contra él, Eduardo bajó su manos hasta sus pantys y jugó con el borde, Erika apretó su espalda cuándo sintió la mano de Eduardo adentrarse entre sus piernas, ella se estremecio al sentir sus cálidos dedos acariciando su intimidad, siguieron besando apasionadamente y Eduardo acelero sus movimientos, volvió a disminuir la velocidad y Erika se movió impaciente contra él, se arqueo al sentir un dedo en su interior y Eduardo la beso mientras mordía su labio inferior, Erika gimio fuertemente al sentir fuego en su interior pues estaban al borde del éxtasis, Eduardo deslizó su dedo de adentro hacia afuera mientras disfrutaba su cara de placer, un segundo dedo se abrió pasó y Erika perdió los sentidos, necesitaba a ese hombre con desesperación, cuando estaba apunto de llegar Eduardo sacó su mano y arrancó sus pantys de un tirón, lentamente se quitó el bóxer y se acomodó bien entre sus piernas, Erika gimio al sentir sus intimidades rozar y Eduardo se movió contra ella un par de veces.
-Eduardo: Si quieres que me detenga sólo dilo (La miró a los ojos).
Erika asintió y Eduardo la tomó sus caderas entrando lentamente en ella, ella apretó su espalda y mordió su labio al sentirlo dentro, él apretó su trasero soltando un gruñido y ella soltó un gemido completamente audible al sentir su profunda unión.
-Eduardo: Estás bien? (La miró sin moverse).
-Erika: Si (Sonrió mientras acariciaba su costado).
-Eduardo: Eres perfecta (Beso su frente) gracias por permitirme hacerte mi mujer.
-Erika: Ahora soy completamente tuya mi amor (Dijo en un susurro).
Eduardo se movió poco a poco y de la manera más tierna posible comenzó a hacerle el amor, por primer vez Erika estaba disfrutando de las sensaciones que le provocaba estar entre los brazos de un hombre, antes al estar con Alonso sólo se trataba de complacerlo a él y estaba feliz de que Eduardo pesará en ella antes que todo, Eduardo jadeo en su hombro mientras acariciaba sus piernas y Erika se estremeció con cada movimiento, mordió su hombro y siguió el ritmo de sus caderas, sus cuerpos sudaban con cada roce, Eduardo besó cada parte de ella y Erika lo acarició sin miedo, eran más que dos cuerpos amándose, eran dos almas entregadose por completo, Eduardo nunca había sentido tanta necesidad por una mujer y Erika jamás de había sentido tan deseada, el choque de sus cuerpos y sus gemidos era lo que inundaba el lugar, Erika lamió su cuello y mordió su oreja, Eduardo enloquecio con su acción y encontró sus labios de nuevo y la besó con todas sus ganas, enredaron sus lenguas haciendo el beso más placentero, Eduardo aumentó sus movimientos y Erika sintió su cuerpo temblar, enterró sus uñas en su espalda dando indicios de que su orgasmo se acercaba y Eduardo bajó a besar sus senos y Erika sintió su vientre contraerse, Eduardo tomó sus caderas y 1, 4, 10 estocadas más para que juntos llegaron al orgasmo.
-Eduardo: Mi amor (Jadeo mientras hacía sus últimos movimientos).
-Erika: Oh dios (Dijo sintiendo su corazón latir con fuerza) Eduardo (Gritó mientras se estremecia).
Eduardo se derrumbó en su pecho soltando un fuerte gruñido y Erika gimio tirando de su cabello, se abrazaron mientras sus respiraciones volvían a la normalidad, Erika tenía una gran sonrisa en el rostro y Eduardo se sentía feliz al ser el causante de eso, esa noche habían sellado su amor y estaban seguros que lo tenían todo para ser felices.
-Erika: Nunca había sentido tanto (Acarició su cabello húmedo) fue increíble (Sonrió).
-Eduardo: Me alegra que te haya gustado (Sonrió mientras se acostaba a su lado y la atraía a él).
-Erika: Antes de ti yo jamás había hecho el amor (Lo abrazó) ahora entiendo que se trata de algo más que sólo dos cuerpos (Se acurruco a su lado).
-Eduardo: Solamente he tenido 2 amores en la vida y a tu lado es como si todo eso desapareciera (Sonrió), sufrí mucho con la muerte de la mamá de Antonia, otra mujer destrozó mi corazón después y es como si tú hubieras llegado a juntar todos mis pedazos rotos (La miró), jamás había sentido algo tan fuerte, te amo tanto que cada vez que estoy a tu lado siento que el corazón se me va a salir del pecho (Acarició su mejilla) me haces sentir un hombre completo.
-Erika: Alonso más que amor fue mi error (Lo miró), yo siento como si mi vida hubiera comenzado contigo (Sonrió), tú me haz descubierto en todos los sentidos, me haz enseñado lo que es amar de verdad y sentirme amada, me haz hecho sentir una mujer plena (Acarició su mentón), me haces tan feliz (Suspiró).
-Eduardo: Me haces sentir mariposas en el estómago (Le confesó) nunca había sentido algo así (La miró).
-Erika: Mi amor que tierno (Sonrió).
-Eduardo: Te amo (La beso) estoy dispuesto a cometer tantas locuras por ti.
-Erika: También te amo (Sonrió sobre sus labios).
Eduardo la abrazó contra su pecho y platicaron de cualquier cosa, tenían tantos planes en mente para el futuro que ni siquiera les alcanzaba la noche para organizarlos bien, después de todo pareció no importarles el tamaño de la cama, se acurrucaron felices y minutos después de arroparse el sueño los venció, esa noche sus sueños se pintaron de color amor.

¿Creen que su amor logre resistir los inconvenientes de la vida?

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