Sara caminó 3 largas cuadras y se encontró con Alonso.
-Sara: No pudiste esperarme más lejos (Se quejó mientras se subía).
-Alonso: No podía correr el riesgo de ser visto preciosa (Sonrió) .
-Sara: Cállate y arranca (Le ordenó).
-Alonso: Ya me estás cansado estúpida (Pensó).
Alonso puso el auto en marcha y condujo hasta las afueras de la ciudad para ocultar a Sara en una de sus propiedades, pasaron 15 minutos y Eduardo llegó al hospital después de pasarse altos y revisar a varios autos, se bajó con su hija en brazos pidiendo ayuda.
-Eduardo: Una camilla por favor (Gritó entrando al lugar) es una emergencia (Sollozo).
Los médicos corrieron a darle auxilio y rápidamente acomodaron a Antonia en la camilla para irse.
-Doctor: Que sucedió? (Preguntó rápidamente).
-Eduardo: Fue atacada con un arma punzocortante (Dijo aturdido).
-Doctora: Está perdiendo mucha sangre (Negó).
-Eduardo: Salvenla por favor (Les pidió) es mi hija (Los miró).
-Doctor: Vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos (Asintió).
-Doctora: Tenemos que llevarla al quirófano ya (Dijo agitada).
-Enfermera: Venga conmigo para llenar los papeles (Lo miró).
Eduardo asintió y vio como rápidamente se llevaban a su hija por un largo pasillo blanco, en todo el lapso habían dado las 9 y Erika seguía en casa de Miranda, Eduardo estaba tirado en una esquina de la clínica y de pronto el miedo dr pensar que Sara pudiera ir por Erika lo invadió.
-Luciano: Hola (Respondió), es Eduardo (Susurró mientras la veían).
-Eduardo: Erika sigue con ustedes? (Preguntó de golpe).
-Luciano: Si (Respondió), por? (Serio).
-Eduardo: Pásamela (Dijo desesperado) necesito saber que está bien (Se alteró).
Luciano no entienda nada de lo que estaba pasando así que le hizo caso y le dio el celular a Erika.
-Erika: Hola (Respondió).
-Eduardo: Me tranquiliza escucharte (Suspiró) estás bien? (Preguntó mientras lloraba).
-Erika: Si mi amor, pero por que lloras? (Preguntó preocupada).
-Eduardo: Pasame a Luciano por favor (La evitó).
Miranda estaba incluso más confundida que ellos dos, Erika le pasó el celular a Luciano y lo miró con atención.
-Luciano: Que pasa Eduardo? (Preguntó confundido) me estás asustando (Serio).
-Eduardo: Pon el alta voz (Le pidió).
Luciano puso el alta voz y todos pusieron mucha atención a lo que Eduardo iba a decir.
-Eduardo: Mi amor quiero que estés tranquila (Suspiró), no quiero que te alteres por lo que va decir (Le pidió).
-Erika: Está bien amor (Respondió) te prometo que voy a tratar de no alterarme.
-Miranda: No estoy entendiendo nada (Los miró), que está pasando aquí? (Seria).
-Luciano: Ya habrá tiempo para explicaciones (La miró) ahora escuchemos lo que Eduardo tiene que decir.
-Eduardo: Pasó algo malo (Contuvo el llanto), parece que Antonia descubrió dónde escondía Sara las pruebas de sus negocios turbios y ella se dio cuenta (Les contó), cuando llegué a la casa vi a esa mujer huyendo (Suspiró), sabía que algo estaba mal y después mis sospechas se hicieron realidad cuando uno de los guardias pidió ayuda porque encontró a mi hija con una puñalada en el estómago (Sollozo), estaba tirada en el suelo (Se derrumbó), sólita pidiendo ayuda (Se ahogó), desangrandose por culpa de esa maldita.
-Erika: No (Comenzó a llorar), eso no puede ser (Los miró) Antonia no (Dijo entrando en pánico) díganme que no es cierto (Destrozada) ella no (Gritó).
-Miranda: Eri le va a hacer daño al bebé (La abrazó) Antonia es fuerte (Dijo mientras soltaba algunas lágrimas).
-Luciano: En dónde estás? (Suspiró mientras contenía sus ganas de llorar).
-Eduardo: En la clínica del Rosario (Le informó).
-Luciano: Vamos para allá (Tomó sus llaves).
-Erika: Mi niña no (Sollozo), esa maldita la va a pagar muy caro si algo le pasa a Antonia (Dijo llena de coraje).
-Eduardo: Mi amor por favor (Dijo destrozado) piensa en nuestro bebé (Le pidió) necesito que estés tranquila, recuerda que la doctora dijo que te hacía daño alterarte (Suspiró).
-Erika: Tienes razón (Suspiró) pero no lo puedo evitar (Sollozo) me duele el corazón Eduardo.
-Eduardo: Te entiendo (Se calmó) pero tenemos que pedir mucho por ella y tener fé.
-Erika: Es como mi hija (Miró a Miranda) tú sabes lo mucho que la quiero (Suspiró) .
-Miranda: Vamos a rezar en el camino y verás que eso te va a calmar (Le puso un chal y la abrazó).
-Luciano: Nos vemos allá lo más pronto posible (Se despidió).
-Eduardo: Cuidala mucho por favor (Colgó).
Corrieron al auto y Luciano condujo de prisa para llegar a la clínica para brindarle apoyo a Eduardo, en el camino ambos comenzaron a explicale toda la situación a Miranda y aunque entendía la gravedad del asunto se sintió un poco molesta porque la habían dejado fuera, pasaron unos 35 minutos y llegaron al lugar, Erika entró corriendo y al encontrarse con Eduardo volvió a derrumbarse.
-Erika: Eduardo (Lo abrazó) dime que no es cierto (Sollozo) dime que esto es una pesadilla (Lo miró).
-Eduardo: Que más quisiera yo que todo fuera una maldita pesadilla (Secó sus lágrimas) pero no es así mi amor (Acarició su rostro).
-Luciano: Cómo está Antonia? (Lo miró).
-Eduardo: Aún no me dicen nada (Suspiró) pero cuando llegamos estaba inconsciente y había perdido mucha sangre (Sollozo).
-Miranda: Es muy fuerte (Sonrió entre lágrimas) ya verán que esa luz tan grande que tiene no se va a apagar (Abrazó a Luciano).
-Erika: Sara tiene que pagar (Seria) esa mujer no puede seguir libre (Dijo con coraje), y Mateo? (Preguntó asustada) Se lo llevó? (Preocupada).
-Eduardo: Hablé con Milagros y me dijo que él está en la casa, está bien y dormido (La calmó).
-Luciano: Le avisaste a Sebastián? (Lo miró).
-Eduardo: No tuve el valor para hacerlo (Negó).
-Luciano: Tranquilo yo le llamo (Golpeó su hombro).
-Eduardo: Por favor Cristal cuida a nuestra hija (Pensó mientras miraba al cielo), no dejes que se vaya (Suspiró), no quiero sonar egoísta pero aún no es tiempo de que se reúnan (Soltó pequeñas lágrimas).
Luciano habló con Sebastián y al escuchar la horrible noticia se derrumbó, le pidió que se calmara y tomará lo más pronto posible un taxi hacia la clínica del Rosario pues Antonia se encontraba grave.
-Luciano: Ya viene para acá (Suspiró).
-Eduardo: Pobre muchacho (Negó mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas) sé muy bien como se debe estar sintiendo (Se sentó).
-Erika: Nadie viene a decirnos nada (Suspiró cansada).
-Miranda: No ha pasado mucho desde que llegamos (Acarició su espalda).
-Erika: Eduardo (Se sentó a su lado) quiero verla (Sollozo) no quiero que esté sola.
-Eduardo: Yo también quisiera estar con ella (Tomó su mano) pero tenemos que ser pacientes (Besó su frente).
-Luciano: Tenemos que llamar a la policía (Miró a Eduardo).
-Eduardo: Si (Asintió) tiene que pagar todo el daño que nos ha hecho y lo que le hizo a mi hija (Dijo serio).
Eduardo llamó a la policía y quedaron de llegar lo más pronto posible, pasaron 15 minutos y Sebastián llegó, corrió hacia donde estaban todos desesperado por saber como estaba Antonia.
-Sebastián: Como está? (Preguntó con los ojos irritados).
-Eduardo: Aún no tenemos noticias (Lo miró).
-Sebastián: Quién fue? Quién puedo hacerle esto a mi niña? (Los miró).
-Erika: Fue Sara (Suspiró), ella es la culpable (Dijo seria).
-Sebastián: Sabía que no tenía que dejarla sola (Golpeó la pared), algo me decía que debía quedarme y me fui (Comenzó a llorar).
-Luciano: Hijo no es tu culpa (Tocó su hombro) Sara es muy inteligente y supo hacer las cosas.
-Eduardo: Esto es mi culpa (Sollozo) Sara le hizo esto para que no hablara (Bufó), debí haberme callado, esto era lo que quería evitar (Los miró) yo tenía que protegerlos y no lo hice (Se culpó).
-Sebastián: La memoria (La sacó de su pantalón) ella estaba rara (Recordó) y me pidió que guardara muy bien esto (Se las mostró).
-Miranda: Ahí deben estar todas las pruebas para hundir a Sara y Alonso (Sonrió).
-Erika: Fue demasiado alto el precio de esas pruebas (Secó sus lágrimas), por favor dios no te lleves a mi niña (Cerró los ojos mientras acariciaba su vientre).
La policía no tardó en llegar, Eduardo y Luciano se hicieron cargo de eso mientras los demás esperaban noticias.
-Erika: Todavía nada (Dijo harta) estoy muriéndome de los nervios (Suspiró).
-Miranda: Las malas noticias llegan rápido así que seguramente todo va bien (La calmó).
-Sebastián: Debes estar tranquila (La miró) a Antonia no le gustaría verte así (Le sonrió).
-Erika: Voy a estar tranquila hasta saber que está bien (Suspiró).
Miranda fue a la recepción para tratar de conseguir información, las enfermeras le dijeron que tenían un diagnóstico reservado y no podían decirle nada, aprovecho para comprar café y té para después volver con los demás.
-Miranda: Ya traté de conseguir información pero nadie sabe nada (Dijo mientras traía té y café).
-Erika: Ya ha pasado mucho (Bufó).
-Sebastián: Se fuerte mi amor (Pensó).
Después de dar su declaración al comandante Eduardo le dio la memoria con todas las pruebas que tenían en su contra, era amigo de Luciano y les prometió ayudarlos a que todo saliera bien y que no los involucraran en el asunto, llamó a sus colegas y dieron la orden de arrestarlos de inmediato, pasaron largas horas en el quirófano, el doctor estaba tratando de arreglar los desgarres que tenía Antonia con sumo cuidado para que no hubiera riego de afectar otra zona, la presión de Antonia estaba bajando y en menos de lo que esperaban entró en paro.
-Enfermera: Entró en paro (Grito la enfermera) la estamos perdiendo.
-Doctora: No (Dijo seria) vamos (Masajeo su pecho) vamos pequeña resiste.
-Doctor: No reacciona (La miró).
-Enfermera: No (Negó).
Mientras la vida se le iba a Antonia su espíritu despertó, pudo ver un largo pasillo blanco sin fin, casi idéntico al del hospital pero este era diferente, le transmitía paz y seguridad.
-Antonia: Hola (Dijo mientras caminaba) Eri, papá? (Los llamó confundida).
-Cristal: Antonia (Sonrió mientras apareció frente a ella) hija que haces aquí? (La miró).
-Antonia: Mamá (Corrió a abrazarla) eres tú (Sonrió mientras acariciaba su rostro).
-Cristal: Estás preciosa (Besó su frente) y enorme.
-Antonia: Creo que me perdí (Miró por todos lados).
-Cristal: Así es (Sonrió) aún no es momento de que estés aquí (Acarició su cabello) sigue de vuelta ese camino (Le señaló).
-Antonia: Voy a verte de nuevo alguna vez? (Le sonrió con lágrimas en los ojos).
-Cristal: Cuando el momento indicado llegue volveremos a encontrarnos en este mismo lugar (Asintió mientras sonreía).
Antonia siguió el camino que su mamá le indicó y al llegar a la obscuridad sintió de nuevo su espíritu caer en un intenso cansancio.
-Doctora: La perdimos (Bufó).
En ese momento el cuerpo de Antonia convulsionó y sus signos vitales volvieron a su estado normal.
-Enfermera: La tenemos (Sonrió) la paciente volvió.
-Doctor: Vaya milagro (Dijo sorprendido).
-Doctora: Necesitamos una unidad más de sangre (Pidió mientras volvía a la cirugía).
Habían pasado casi 2 horas desde que habían llegado ahí, las enfermeras los veían con pena pues no tenían ningún tipo de información que brindarles, eran casi las 2 de la mañana cuando los doctores volvieron a la sala de espera para darles información sobre cómo había salido la cirugía de Antonia.
-Eduardo: Como está mi hija? (Se levantó de golpe).
-Erika: Salió todo bien con la cirugía? (Seria).
-Sebastián: Está a salvo? (Los miró).
-Luciano: Por favor digan algo (De desesperó).
-Doctor: Ella está bien (Sonrió), la cirugía se complicó un poco pero pudimos estabilizarla.
-Eduardo: Se complicó en que sentido? (Serio).
-Doctora: Entró en paro y la perdimos por varios minutos (Seria).
-Eduardo: No (Suspiró abatido).
-Miranda: Por dios (Suspiró).
-Doctor: El peligro aún no ha pasado (Sincero) tenemos que esperar las próximas 24 horas para dar un diagnóstico certero.
-Erika: Podemos verla (Los miró).
-Doctora: Será mejor que descanse por ahora, la cirugía fue muy larga y nada fácil (Suspiró) mañana cuando amanezca permitiremos que pasen sólo 3 minutos cada uno (Asintió).
-Doctor: Les recomiendo que vayan a descansar (Los miró) aquí no hay nada que puedan hacer.
-Eduardo: Gracias (Asintió).
Los doctores se fueron y se pusieron de acuerdo para ver quién se iba y aquí de quedaba.
-Sebastián: Yo me quedo (Los miró) cualquiera cosa que se ofrezca los llamaré de inmediato.
-Eduardo: Gracias pero no me pienso mover de aquí (Serio).
-Luciano: Tú y yo tenemos que ir a la policía (Miró a Eduardo).
-Erika: Yo voy a esperar la hora de visitas (Advirtió).
-Miranda: Tú tienes un bebé que cuidar, tienes que descansar bien y alimentarte Acarició su cabello) si no hacen caso Antonia se va a poner furiosa con ustedes cuando despierte (Los miró).
-Sebastián: Opino lo mismo (Sonrió) y no creo que quieran verla enojada.
Después de protestar demasiado al fin terminaron accediendo a las órdenes de sus amigos, Eduardo llevó a Erika y se quedó en compañía de Miranda, se fueron a la oficina de policías tranquilos pues estarían muy bien custodiadas por los guardias.
-Luciano: Ya estamos aquí Loro (Lo nombró por su apodo).
-Eduardo: Ya revisaron la usb? (Curioso).
-Comandante: Ya (Asintió) y lo que encontramos es demasiado grave (Los miró) Sara y Alonso están metidos en asuntos muy peligrosos.
-Eduardo: El padre de Sara era quién operaba todo desde Rusia pero no dejó rastro (Suspiró).
-Comandante: Contra él no podremos hacer nada (Sincero) y menos estando en otro país.
-Luciano: Cuánto tiempo crees que tarden en encontrarlos? (Serio).
-Comandante: No lo sé (Negó), la orden de arresto ya se dio ahora solo es cuestión de que caigan.
-Eduardo: Que va a pasar con nosotros? Y el casino? (Preguntó preocupado).
-Comandante: Ustedes están libres de cargos (Sonrió) y el casino no se vio involucrado en esto, al parece Sara y Alonso manejaban otros negocios para el viejo mafioso.
-Luciano: Pero como Loro? (Serio) Sabemos que nuestras firmas estaban en varios papeles (Dijo en voz baja) y el casino les servía como lavadora (Lo miró).
-Comandante: Confío en su inocencia (Sonrió) te conozco de años Luciano y tus amigos son míos, aparte te debo muchas, así que hagamos como que esos papeles no existen (Les cerró un ojo).
-Eduardo: De verdad muchas gracias (Dijo sintiendo alivio) nunca voy a olvidar todo lo que estás haciendo por nosotros.
-Luciano: No me equivoqué al confiar en ti (Golpeó su hombro).
-Comandante: Sólo necesito que firmen aquí (Les dio una hoja).
Firmaron la declaración y se fueron de vuelta a la casa, le pidió a Luciano que se quedarán a pasar la noche en la casa por seguridad, subió a su habitación y se encontró con Erika despierta.
-Erika: Como les fue? (Preguntó mientras acariciaba su vientre).
-Eduardo: Bien (Sonrió).
-Erika: Que va a pasar con ustedes? (Dijo con un nudo en la garganta).
-Eduardo: Estamos libres de culpa (Se acostó a su lado).
-Erika: Por dios (Lo abrazó) tenía miedo de que los mandaran a la cárcel injustamente.
-Eduardo: Ya todo está bien (La abrazó) somos libres mi amor (Tomó su rostro).
-Erika: Libres para gritar nuestro amor (Se acercó a sus labios).
-Eduardo: Muy pronto vamos a poder ser felices y tener la vida que siempre hemos soñado (Le dio un pequeño beso).
-Erika: Espero que cuando logren arrestar a esos malditos nuestros únicos problemas sean discutir por ver a quién le toque cambiarle el pañal a nuestro bebé (Sonrió levemente).
-Eduardo: Ya verás que así será (Se acercó a sus labios).
Eduardo cerró el espacio que quedaba entre ellos y unió sus labios en un tierno beso, la pesadilla aún no había acabado y ellos lo sabían, sentían un poco de paz por saber que ahora la policía estaba con ellos, sin embargo aún no podían ser felices por completo, al menos no hasta que Antonia saliera del hospital y sus enemigos fueran arrestados.
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Apuesta por un amor
FanfictionExisten varios tipos de personas en el mundo, entre ellas las que siempre han soñado con encontrar el amor y las que sólo anhelan tener dinero, dos mundos muy diferentes que al final terminarán cruzandose. ¿Por que apostarías tú, amor o dinero?
