Después del desayuno Antonia salió con unas amigas y Eduardo se encargó de mostrarle cada lugar de la mansión a Erika.
-Eduardo: Este es el gimnasio (Dijo adelante de ella).
-Erika: Ajá (Dijo harta).
-Eduardo: Bueno me estás ignorando o es idea mía? (Se volteó para enfrentarla).
-Erika: Si lo estoy haciendo (Dijo seria) me caes mal Eduardo, el hecho de que tenga que vivir bajo tu techo no quiere decir que tenga que soportarte (Le soltó gritando).
-Eduardo: Pues me vas a tener que aguantar (La miro molesto por su tono de voz).
-Erika: Por desgracia (Bufo) tú hija es un encanto lástima que no sepa la clase de idiota que tiene por padre (Dijo seria).
-Eduardo: No sabes nada de mi (La miró), no tienes ni la menor idea de quién soy.
-Erika: Con lo poco que conozco de ti tengo suficiente (Seria).
-Eduardo: Eres imposible, pensé que por lo menos hoy podría tener una platica tranquila contigo pero veo que no es así (Dijo dejándola ahí).
-Erika: Idiota (Suspiró).
Eduardo se fue y Erika se quedó pensativa en esa pequeña parte de la gran casa, no sabía como adaptarse a su nueva vida y eso la tenía mal, días antes Eduardo le parecía alguien agradable pero después de lo sucedido sólo sentía rencor, estaba tan perdida en su mente que el sonido de su celular la hizo saltar.
-Erika: Miranda (Sonrió al ver el nombre en la pantalla).
-Miranda: Hola (Dijo cuando Erika respondió).
-Erika: Amiga (Dijo sin mucho ánimo).
-Miranda: Como estás? (Le preguntó) Como te fue ayer acompañando a tu maridito?.
-Erika: Fue la peor noche de mi vida Miranda (Suspiró) no tienes mi idea de todo lo que me ha pasado estas últimas horas (Le contó).
-Miranda: Erika me estás preocupando (Dijo seria) voy para tu casa.
-Erika: No (Dijo seria) yo ya no vivo en esa casa (Le soltó).
-Miranda: Como? (Seria).
-Erika: Es una larga y dolorosa historia (Dijo triste).
-Miranda: Dime donde estás y voy para allá (Dijo preocupada).
-Erika: Déjame conseguir la dirección y te la envío (Le respondió).
-Miranda: Voy a estar esperando tu mensaje (Dijo antes de colgar).
Muy a su pesar Erika fue en busca de Eduardo para pedirle la dirección, entró a la casa y ni rastro de él, fue al invernadero y tampoco, camino un poco más y se sorprendió al ver a Eduardo nadando en la piscina como un profesional.
-Erika: Dios mio (Dijo nerviosa) es un idiota muy guapo (Pensó mientras lo observaba) deja de pesar esas cosas Erika (Se regañó).
Volvió a observarlo y así se quedó algunos minutos, inmóvil y sin habla, se obligó a volver a la realidad e hizo notar su presencia.
-Erika: Eduardo (Lo llamó en tono serio).
-Eduardo: Dime (Dijo acomodando su cabello).
-Erika: Me puedes dar la dirección de aquí (Dijo intentando no verlo).
-Eduardo: Para que la quieres? (Preguntó curioso mientras salía de la piscina).
-Erika: Va a venir mi amiga Miranda (Dijo nerviosa viéndolo con solo un pequeño short cubriendolo).
-Eduardo: La que estaba contigo en el casino? (La miró).
-Erika: Si, puede venir no? (Dijo irritada por sus preguntas).
-Eduardo: Claro (Sonrió) en esta casa no eres un prisionera Erika (La miró).
-Erika: Te recuerdo que no estoy aquí por gusto (Lo miró seria) así que eso cuenta como ser prisionera.
Eduardo suspiró cansado y después de darle la dirección volvió a la piscina.
-Erika: Gracias (Dijo viéndolo).
-Eduardo: No hay de que (Dijo en el agua).
Antes de volver a embobarse con él Erika fue a un lugar muy cómodo del jardín y le envió la dirección a Miranda, pasaron casi 40 minutos de espera y por fin llegó.
-Erika: Amiga (Corrió a abrazarla) que bueno tenerte aquí (Dijo con lágrimas en los ojos).
-Miranda: Que pasa Eri? (La miró y acarició su cabello) De quién es esta casa tan enorme y lujosa? (Dijo seria mientras se sentaban).
-Erika: Esta casa es de Eduardo (Suspiró) el hombre que conocimos en el casino la otra noche (La miró).
-Miranda: El amigo del guapísimo que me acompañó toda la noche? (Dijo muy confundida).
-Erika: Ese mismo (Asintió).
-Miranda: Y que haces tú aquí? (Confundida).
-Erika: Alonso me apostó (Dijo sintiéndose completamente humillada) fui el premio de Eduardo (Dijo soltando algunas lágrimas) ayer por la noche mi vida cambió por completo (Seria).
-Miranda: Esta situación no me extraña nada (Suspiró) ambas sabemos quién es tu marido amiga (La miró).
-Erika: Nunca pensé que fuera capaz de tanto (Dijo llorando) lo peor es que me tengo que quedar aquí, Alonso me chantajeo con la fundación (Impotente).
-Miranda: Es un estúpido (Dijo con coraje), pero dime Eduardo se ha portado mal? (Seria).
-Erika: No (Admitió) se ha portado muy bien, pero lo detesto (Le contó) no lo puedo ni ver.
-Miranda: Erika creo que estás desquitando tu coraje con él (La miró).
-Erika: Tanto él como Alonso son la misma basura (Dijo seria).
-Miranda: A mi me parece buena persona (Sonrió) que chiquito es el mundo, habiendo tantas personas en el llegaste hasta Eduardo (La miró).
-Erika: Basta con tus ideas del destino (Seria) esto sólo fue una maldita causalidad.
-Miranda: Pues si vas a vivir bajo su techo creo que deberías pensar como quieres que sea tu relación con él (Le aconsejó).
-Erika: Entre él y yo no va a haber nada cordial (Le aclaró) ni una simple amistad.
Mientras platicaban Eduardo estaba saliendo de la piscina y tenía que pasar por ahí para llegar a la casa.
-Eduardo: Hola (Dijo acercándose a ellas con sólo un short y una toalla colgando de su cuello).
-Miranda: Hola Eduardo (Saludo amable) soy Miranda (Le sonrió).
-Eduardo: Miranda (Asintió) que gusto verte.
-Erika: Podemos tener privacidad? (Dijo molesta).
-Eduardo: Claro yo sólo quería saludar (La miró).
-Miranda: Me saludas a tu amigo (Le dijo sonriendo).
-Eduardo: A Luciano le va a encantar tu saludo (Dijo antes de irse).
-Miranda: Así que se llama Luciano (Pensó mientras suspiraba).
Eduardo se alejó de ellas dejando ver la fuerza de su gran espalda y sus largas piernas a cada paso que daba, Erika observó cada uno de sus movimientos y al escuchar a Miranda volvió a la tierra.
-Miranda: Por dios Erika como te puede caer mal ese bombón (Se rió).
-Erika: Reconozco que es muy guapo pero lo idiota nadie se lo quita (Sonrió).
-Miranda: Pues yo que tú dejaría que me consolara y me abrazara con esos brazotes (Le sonrió).
-Erika: Deja de decir tonterías (La regaño) eso jamás va a pasar.
-Miranda: Nunca digas nunca (Le guiño un ojo) ese hombre es una tentación andante.
-Erika: Bueno pero a ti te gusta Luciano o él? (Dijo seria).
-Miranda: Celosa? (Se burló).
-Erika: Claro que no (La miró) que pregunta tan absurda (Negó).
-Miranda: Obvio su amigo es el que me encanta, así que él es todo tuyo (Se rió).
-Erika: Eres imposible (Se rió).
Erika se quedo un buen rato platicando con Miranda hasta que tuvo que irse, cuando la tarde llegó Erika se encerró en su habitación para no verle la cara a Eduardo.
-Eduardo: Erika podemos hablar? (Dijo tocando su puerta).
-Erika: Ya que (Contestó mientras se levantaba para abrirle).
-Eduardo: Como estás? (Le preguntó).
-Erika: Bastante confundida y triste (Pensó en un suspiro), como quieres que este Eduardo? (Lo miró seria) toda mi vida cambio de un día para otro.
-Eduardo: Lo sé (La miró) pero serás mejor que te acostumbres rápido.
-Erika: Que haces realmente aquí? (Seria).
-Eduardo: Erika no puedes decirle la verdad a Antonia (Dijo desesperado), vas a ser su tutora realmente y pienso pagarte bien.
-Erika: El dinero no es problema para mi (Dijo seria), te da miedo que tu hija sepa quién eres en realidad? (Lo retó).
-Eduardo: Aunque no quieras voy a pagarte y ya te dije que no sabes nada de mi (La miró).
-Erika: No te preocupes Eduardo (Seria) no pienso decirle nada, pero ten claro que eres una basura (Dijo molesta).
-Eduardo: Basura Alonso (Dijo serio) te repito que él fue quién te apostó sólo él es responsable de lo que pasó, yo sólo te salvé Erika (Suspiró) yo no iba a ganar ese juego de cartas (Le confesó).
-Erika: Que? (Dijo confundida).
-Eduardo: Martín iba a llevarte con él (La miró) hice trampa (Dijo acariciando su nuca) yo conocía muy bien al cupier y al ver que Martín iba ganando tuve que pedirle el favor (Le contó).
-Erika: Pero como? (Confundida) tú jamás hablaste (Lo miró).
-Eduardo: Así es, no hablé (La miró) hace tiempo que conozco al cupier, trabajó en mi casino así que una sola seña basto para que él supiera lo que tenía que hacer.
-Erika: Por dios (Dijo sin saber que sentir) se supone que debería estar agradecida? (Le pregunto) en estos momentos sólo siento rabia (Soltó algunas lágrimas) no imagino mi vida al lado de ese hombre (Sollozo).
-Eduardo: Erika no llores (Intentó acercarse a ella) yo lo hice porque sentí la necesidad de protegerte (Le confesó) no tienes que agradecerme nada.
-Erika: Ahora me siento más en deuda contigo (Lo miró).
-Eduardo: Erika no... (Intentó decir).
-Erika: Vete (Secó sus lágrimas) déjame sola por favor.
-Eduardo: No te pongas así (Acarició su mejilla).
-Erika: Ya vete (Dijo mientras lloraba) no me hagas sentir peor.
-Eduardo: Eri... (La miró sintiéndose mal por habérselo dicho así).
-Erika: Eduardo por favor (Dijo dándole la espalda).
Eduardo salió sin decir nada y Erika se quedó lamentándose por lo miserable que se había convertido su vida en tan poco tiempo, ahora resultaba que tenía que agradecerle a Eduardo por haberla salvado de un viejo pervertido, no podía con la idea de tener que pertenecer presa de un hombre para no perder lo único que tenía y valía la pena en su vida, su fundación.
-Erika: Que patética es mi vida ahora (Dijo mientras secaba sus lágrimas).
La noche llegó y Erika seguía triste en su cuarto, era la hora de cenar así que Antonia se encargó de buscarla para que bajara.
-Antonia: Eri puedo pasar (Tocó la puerta).
-Erika: Si (Dijo sentándose en la cama).
-Antonia: Es hora de la cena (Dijo sonriendo).
-Erika: No tengo mucha hambre (Sonrió amable) pero gracias.
-Antonia: Nada de eso (Tomó su mano) anda baja a cenar con nosotros.
-Erika: Está bien (Sonrió).
Ambas bajaron y Eduardo ya estaba esperandolas en la mesa con la pizza lista.
-Antonia: Decidimos dejar descansar a Milagros y pedimos pizza (Sonrió).
-Erika: Me encanta la pizza (Le cerró un ojo) y es la mejor cura para la tristeza (Pensó).
-Eduardo: Me alegra que estés mejor (La miró).
-Erika: Gracias (Dijo nerviosa) ya estoy más tranquila (Lo miró).
-Antonia: Que pasó? (Los miró sin entender).
-Eduardo: Nada (Sonrió).
-Erika: Fue una tontería (Dijo sin importancia).
-Antonia: Bueno pues vamos a cenar que se enfría (Dijo abriendo la caja de pizza).
Se sirvieron pizza y comenzaron a cenar, Antonia y Erika tenían una muy buena platica mientras Eduardo sólo comía en silencio, aunque no sabía porque Antonia estaba segura que algo raro había ahí, pues se notaba la tensión entre ellos ya que casi no se hablaban ni miraban.
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Apuesta por un amor
FanfictionExisten varios tipos de personas en el mundo, entre ellas las que siempre han soñado con encontrar el amor y las que sólo anhelan tener dinero, dos mundos muy diferentes que al final terminarán cruzandose. ¿Por que apostarías tú, amor o dinero?
