Capítulo 32

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Pasaron dos largas y ocupadas semanas, aunque aún faltaban algunos meses ya habían visto muchas cosas sobre la boda pues querían que todo estuviera perfecto para el gran día, ya tenían listo el lugar, el catering, las flores y el pastel, Mateo había sido una gran ayuda para eso, Antonia estaba acompañando a Eri y Miranda en cada paso cosa que la hacía muy feliz, Sebastián ya le había pedido formalizar y se había hecho novios, un día después Eduardo lo había invitado a una comida familiar y como todo caballero le pidió su consentimiento, Mateo estaba muy feliz viviendo en la casa, le había agarrado cariño muy rápido a Eri y casi siempre la buscaba para platicar o jugar, Sara estaba cada vez más celosa pero sabía que su momento estaba a punto de llegar, era martes por la mañana y Erika estaba saliendo a ver al abogado quién le había contado que tenía buenas noticias para ella.
-Eduardo: Suerte amor (Le dio un beso).
-Erika: Esperemos buenas noticias (Sonrió).
-Antonia: Buenas vibras Eri (La abrazó).
-Erika: Gracias Toni (Le dio un beso).
Erika se fue directo al bufete en compañía del guardia de Eduardo, al llegar la recibió el abogado muy sonriente.
-Marquez: Buenos días Erika (Saludó amable).
-Erika: Buen día (Sonrió).
-Marquez: Te tengo buenas noticias (Sonrió) vamos a mi oficina.
El abogado pidió dos cafés y se dirigió a su oficina para darle las buenas nuevas sobre su caso.
-Marquez: Como era de esperarse se negó a la demanda de divorcio por mutuo acuerdo, así que procedimos con la demanda de divorcio forzoso (La miró).
-Erika: Y cómo respondió Alonso a eso? (Seria).
-Marquez: Se presentó en el juzgado con un montón de abogados (Le contó), el juez lo ignoró y estos días estuvo revisando el caso con sumo cuidado, al ver que no había hijos de por medio y que tú no reclamabas nada decidió dar el fallo a tu favor (La miró).
-Erika: Eso quiere decir que? (Dijo nerviosa).
-Marquez: Quiere decir que mañana sin ninguna excusa tiene que presentarse  al juzgado para firmar el divorcio (Asintió).
-Erika: Por dios (Dijo feliz) muchas gracias (Sonrió), me acaba de dar el mejor regalo que nadie me ha dado (Lo miró), soy libre (Suspiró) al fin tendré mi libertad (Dijo emocionada).
-Marquez: Me dio mucho gusto poder ayudarte (Sonrió).
-Erika: Respecto a sus honorarios (Lo miró) podría darme su cuenta para depositarle lo acordado (Sonrió).
-Marquez: Mis honorarios ya quedaron cubiertos por Eduardo (Le informó).
-Erika: Tendré que hablar con él (Dijo no muy contenta).
-Marquez: Nos vemos aquí mañana a las 9:00pm para ir juntos al juzgado (La miró).
-Erika: Gracias, aquí estaré puntual (Sonrió).
Erika se despidió, se encontró con el guardia y tomaron rumbo devuelta a la casa, mientras Antonia y Eduardo cuidaban del niño Sara había aprovechado para salirse de la casa y encontrarse con uno de los socios de su padre.
-Alonso: Buenos días (Sonrió mientras la miraba de arriba a abajo) tú debes ser la hija de Patrick.
-Sara: Así es (Sonrió) Sara mucho gusto (Estiró su mano).
-Alonso: Alonso para servirte (Tomó su mano y le dio un beso).
-Sara: Pasamos (Dijo caminando delante de él).
-Alonso: Veo que vienes directo a los negocios (Sonrió mientras entraban a la oficina).
-Sara: Me gustan las cosas rápidas (Se rió).
-Alonso: Bueno pues vamos a comenzar (Se sentó en su sofá).
-Sara: He leído los informes que mi padre me dio sobre sus negocios (Lo miró) y me di cuenta de que están usando el casino Cristal (Seria).
-Alonso: Estamos invadiendo muy rápido esa zona (Sonrió) muy pronto Eduardo va a quedar hundido.
-Sara: Que tienes tú en contra de él? (Preguntó curiosa).
-Alonso: Por ese hombre perdí mucho (Dijo serio), y ustedes que tiene en contra?.
-Sara: Mi padre sólo quiere expandir su negocio y el casino de Eduardo es un blanco fácil, yo no le voy a dar el lujo de rechazarme así que lo quiero comiendo de mi mano (Dijo seria).
-Alonso: Creo que tú y yo nos vamos a llevar muy bien (Sonrió).
Alonso comenzó a platicar con Sara y poco a poco le contó su historia con Eduardo, unos 40 minutos después Erika llegó a la casa y se encontró con la tierna imagen de Antonia y Eduardo jugando a las escondidas con Mateo.
-Erika: Hola (Sonrió mientras entraba a la sala).
-Mateo: Hola Eri (Sonrió), quieres jugar con nosotros? (La miró tiernamente).
-Erika: Si (Asintió) me encantaría.
-Eduardo: Como te fue amor? (Camino a su lado).
-Antonia: Todo bien Eri? (Curiosa).
-Erika: Mañana al fin voy a ser libre (Dijo emocionada) el fallo salió a mi favor y el divorcio es un hecho.
-Eduardo: Al fin (La besó) felicidades futura señora Yañez (Sonrió).
-Erika: Te amo (Le dio un largo beso), por cierto me dijo el abogado que pagaste sus honorarios (Dijo seria) no tenía porqué hacerlo.
-Eduardo: Mi amor que más da? (La miró) pronto vas a ser mi esposa y todo lo que tengo pasará a ser tuyo.
-Erika: No me gusta (Negó) tengo el suficiente dinero para cubrir mis necesidades.
-Eduardo: Bueno ya, prometo consultarlo contigo la próxima vez (Le robó un beso).
-Antonia: Te mereces ser muy feliz Eri (Se acercó para abrazarla).
-Erika: Vamos a serlo juntos (Le dio un beso en la cabeza) y mucho.
-Mateo: Mi papá cuenta (Dijo corriendo a esconderse).
-Antonia: Vamos a escondernos (Sonrió).
Siguieron el juego y corrieron a esconderse, mientras tanto Sara no podía creer la suerte que tenía de haberse encontrado con el esposo de Erika y que ambos tuvieron el mismos objetivo: separarlos y arruinarles la vida.
-Alonso: Que chiquito es el mundo (La miró), tú la ex prometida de Eduardo y yo el esposo de Erika (Se rió).
-Sara: Demasiado (Sonrió), jamás creí que esa mujer estuviera casada.
-Alonso: No por mucho (Bufó) mañana firmamos el divorcio y no puedo hacer nada en contra de eso, me hubiera gustado fastidiarla más tiempo.
-Sara: Es bueno saberlo (Sonrió) entonces mañana mismo haré que Eduardo la eche de su vida.
-Alonso: Como vas a hacer eso? (La miró serio).
-Sara: Intenté que Eduardo me volviera a querer por las buenas y no logré nada (Dijo seria) ahora voy a intentarlo por las malas.
-Alonso: Me gusta tu actitud (La miró), no sabes lo mucho que voy a disfrutar verlos separados.
-Sara: Aún la amas? (Curiosa) Por eso quieres separarlos?.
-Alonso: Nunca la amé (Confesó) solo fue un buen adorno que llevar del brazo, en realidad quiero que pague la humillación que me hizo pasar todo este tiempo.
-Sara: Yo voy a ayudarte entonces (Sonrió), mañana mismo los dos vamos a poder ver nuestro deseo cumplido.
-Alonso: Vamos a brindar por eso (Dijo sirviendo dos copas de whisky).
El día pasó rápido, cuando la noche llegó Sara se unió a la mesa para cena, pudo notar la felicidad de todos y sonrió satisfecha al saber que pronto sería ella la que terminaría con todo eso.
-Sara: Como se portó Mateo? (Miró a Eduardo).
-Eduardo: Muy bien (Sonrió) es un niño muy tranquilo.
-Mateo: Yo siempre me porto bien (Se rió).
-Antonia: Eres un poco traviesito (Acarició su cabello).
-Mateo: Papá cuando voy a conocer a mis otros hermanos? (Lo miró con curiosidad).
-Sara: Otros hermanos? (Preguntó confundida).
-Eduardo: Erika y yo queremos adoptar (Le contó), cuando tú quieras podemos ir a verlos (Lo miró).
-Erika: A Dani y Sol les va a encantar conocerte (Le aseguró).
-Antonia: Son muy lindos (Sonrió) estoy segura que se van a llevar increíble.
-Sara: Lástima que su familia perfecta no vaya a poder ser (Pensó mientras sonreía).
Terminaron de cenar y Sara subió con Mateo en brazos pues se había quedado dormido, Antonia también subió a su recámara pues al día siguiente tenía examen y aún tenía mucho que estudiar, Erika y Eduardo se fueron al despacho para terminar de checar la lista de invitados para su boda.
-Eduardo: Pues creo que ya son todos (Sonrió).
-Erika: Por fin terminamos (Suspiró) le toca a Miranda y Luciano acomodar a las personas (Se rió).
-Eduardo: Seguro van a hacer un gran desastre (La miró con una sonrisa).
-Erika: Mañana después de ir al juzgado voy a salir con Miranda (Le contó).
-Eduardo: De verdad no quieres que te acompañe? (Acarició su mejilla).
Erika: No (Negó) esto es algo que tengo que terminar sola (Le dio un pequeño beso) pero gracias (Sonrió).
-Eduardo: Bueno (Besó su cuello) entonces nos veremos hasta en la tarde (La miró).
-Erika: Cenamos fuera para celebrar? (Le sonrió).
-Eduardo: Me parece una gran idea (La besó).
-Erika: Nos vamos a dormir? (Preguntó mientras seguían besándose).
-Eduardo: Voy a hacer un par de llamadas y te alcanzo (Le prometió).
-Erika: Te espero (Le cerró un ojo).
Erika subió a su habitación y después de cambiarse por su pijama siguió leyendo su libro, Sara aprovechó que Eduardo estaba solo en su despacho para poner las cosas en su lugar de una vez.
-Eduardo: Todo bien? (Viéndola raro).
-Sara: No puedo seguir viéndote con ella, quiero que la dejes (Lo miró mientras entraba).
-Eduardo: No volvamos con ese tema por favor (Suspiró) estamos siendo buenos amigos y todo ha estado en paz las últimas dos semanas, que ha cambiado?.
-Sara: No puedo verte a su lado, no soporto que te bese, tampoco saber que todas las noches duerme contigo, ni que es ella quién disfruta en tu cama (Expresó molesta).
-Eduardo: Sara basta (Dijo confundido), no voy a dejarla (La miró).
-Sara: No es una sugerencia (Sonrió) te estoy ordenando que la dejes (Se acercó a él).
-Eduardo: Tú no eres nadie para darme órdenes (Dijo molesto).
-Sara: Lo intenté por las buenas Eduardo (Lo miró) pero no quisiste hacerme caso.
-Eduardo: De que hablas? (Confundido).
-Sara: Intenté que me quisieras de nuevo (Dijo seria), estas dos semanas he intentado que me veas y que te des cuenta de que aún me amas, pero solo tienes ojos para ella, me rechazas por esa.
-Eduardo: Mañana mismo voy a conseguir un lugar seguro para que te mudes con Mateo (La miró serio).
-Sara: Yo no me voy a ir de aquí (Se rió) es tu amada Erika la que mañana mismo se va de esta casa (Lo miró).
-Eduardo: Ya deja de decir estupideces (La tomó del brazo).
-Sara: A menos de que quieras ir a la cárcel tienes que terminar con ella para siempre (Le advirtió).
-Eduardo: De que hablas? Estás loca? (Se rió) yo no he hecho nada para ir a la cárcel.
-Sara: Tú no (Se burló de él) pero mi padre y Alonso si, desde hace algún tiempo ellos se han encargado de involucrar tu casino en sus negocios sucios, quieres arrastrar a Luciano en todo esto?.
-Eduardo: Que tienes que ver tú con Alonso? (Serio).
-Sara: Digamos que desde hoy somos aliados (Sonrió).
-Eduardo: No me importa ir a la cárcel (La miró) puedo buscar pruebas de mi inocencia y Luciano no tiene nada que ver.
-Sara: Tengo documentos que tienen las firmas de ambos (Asintió) y no sólo es la cárcel (Dijo seria) si tú no dejas a esa mujer me voy a encargar de que no vuelvas a verla nunca, después seguirá tu pequeña Antonia, Milagros, Miranda y a Mateo voy a llevármelo lejos.
-Eduardo: No puedes estar hablando enserio (Dijo asustado), desde cuando estás metida en esto?.
-Sara: Siempre (Sonrió) crecí dentro de ese mundo, mi padre vio tu casino como un negocio y por eso me vine a México tan pronto cuando nos conocimos, por eso acepté ser tu esposa, pensé que tal vez así podría convencerte de unirte a nosotros y armar algo grande, pero yo que tú eras muy correcto para aceptar nuestros negocios.
-Eduardo: No lo puedo creer (Negó) la mujer de la que me enamoré no existe, sabes que Mateo corre peligro?.
-Sara: Mateo es nieto del jefe jamás va a pasarle nada (Le aseguró).
-Eduardo: Eres una maldita loca (Dijo furioso) te voy a matar (La tomó del cuello).
-Sara: Mi padre trabaja con gente peligrosa y no se anda con rodeos (Lo empujó fuertemente) me tocas un pelo y no vas a vivir por mucho tiempo (Le advirtió).
-Eduardo: Entonces todo fue una mentira (Negó) todo este tiempo te hiciste la víctima y yo caí como idiota, como pudiste asustar así a Mateo la otra noche? (La miró).
-Sara: Ahí tienes una prueba de lo que soy capaz de hacer por conseguir lo que quiero (Sonrió), conseguí meterme a tu vida y no será fácil que me saques de ella.
-Eduardo: Por favor Sara recapacita (Dijo desesperado) no me puedes hacer esto.
-Sara: Si no eres mio no vas a ser de nadie (Lo miró).
-Eduardo: Pídeme lo que quieras (Se arrodilló), te doy mi fortuna o mi casino pero no me hagas esto.
-Sara: Quiero ser la señora de esta casa (Sonrió), tienes 24 horas para echar a Erika de esta casa, ni un minuto más, si ni lo haces atente a las consecuencias (Le advirtió) y ni una palabra de esto a nadie amorcito (Beso sus labios) que tengas dulces sueños (Se rió mientras salía del despacho).
-Eduardo: No me pude estar pasando esto (Golpeó la mesa de madera que tenía a un lado) la vida no puede ser tan injusta, no puede (Soltó algunas lágrimas).
Eduardo se quedó tirado en el suelo mientras rogaba que todo lo que acababa de pasar fuera una mentira, había prometido cuidar a la gente que quería con su vida si era necesario y ahora tendría que cumplir con eso, no sabía en que momento lo había perdido todo, no sabía cuándo todo había comenzado a deshacerse frente a sus ojos, lo único que tenía claro era que no podía permitir que Erika se llenará de toda la porquería que lo rodeaba en ese momento pues su pasado había regresado en forma de maldad para asecharlo, a Antonia y Milagros no podía alejarlas así que iba a tener que protegerlas bajo su mismo techo, Luciano era como su hermano y también tendría que buscar el modo de alejarlo para así cuidarlo, pasó un rato y Erika se durmió esperandolo pues tardó mucho para subir a su habitación, estaba tan destrozado y sabía que si Erika lo veía llorar iba a sospechar que algo malo le pasaba, se aseguró de que estuviera bien dormida y se recostó junto a ella, le susurró lo mucho que la amaba al oído, le prometió que todo estaría bien, que sólo tendrían que ser fuertes para superar la difícil prueba que el destino les estaba poniendo enfrente, le contó que tendrían que estar separados solo hasta que pudiera encontrar pruebas en contra de ellos, le hablo y abrió su corazón como si ella estuviera prestándole atención, secó su llanto y la abrazó, se pegó a su cuerpo queriendo meterse en su piel, queriendo aferrarse a ella y nunca tener que soltarla, poco a poco dejó sus tormentos a un lado para caer en un profundo sueño.

¿Que harían en el lugar de Eduardo?

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